Ir al contenido principal

“Informamos sobre la guerra, no somos cómplices de ella”

Líbano. Sometidos a trabas constantes y ataques selectivos, los periodistas se hallan bajo presión

Los ataques aéreos y a las restricciones cada vez mayores de acceso sobre el terreno, están haciendo cada vez más difícil la labor informativa de los periodistas en el Líbano. Las condiciones de trabajo en el país se han deteriorado considerablemente desde que el Ejército israelí intensificó su ofensiva en respuesta a los ataques con misiles del grupo armado proiraní Hezbolá, en el contexto de la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán. Reporteros Sin Fronteras (RSF) hace un llamamiento para que se les proteja.




En el Líbano, los profesionales de la información cumplen una misión crucial al informar sobre la guerra que se libra en la región y que ahora está afectando al país. Restringir el acceso de los periodistas sobre el terreno equivale a apagar las luces, lo que facilita la comisión de crímenes de guerra y permite que la invasión israelí del Líbano se desarrolle en la más absoluta oscuridad. Solo en 2024, siete reporteros fueron asesinados por el ejército israelí en el contexto de la guerra de Gaza. Esto no debe volver a suceder. Los periodistas no son armas de guerra: deben poder trabajar con total libertad y seguridad.

Jonathan Dagher. Responsable del Área de Oriente Medio de RSF.

El 9 de marzo, Haitham al-Mousawi estuvo a punto de sumarse a la lista de periodistas asesinados en el ejercicio de su labor. El corresponsal del diario Al Akhbar había entrado en un edificio recientemente bombardeado por un ataque aéreo israelí en los suburbios del sur de la capital, Beirut, para cubrir los daños, cuando el edificio fue alcanzado por segunda vez en un segundo ataque aéreo israelí. Tras ser herido por metralla, el fotoperiodista tuvo que ser hospitalizado. Desde entonces, varios periodistas se han librado por los pelos de estos ataques de doble impacto, una práctica que consiste en atacar un lugar que ya ha sido alcanzado una vez y que ya se ha cobrado la vida de numerosos periodistas en la Franja de Gaza.

Unos días más tarde, Mazen Ibrahim, jefe de la oficina del canal de noticias qatarí Al Jazeera, y su colega Aly al-Ahmar —corresponsal en el sur del Líbano del canal libanés proiraní Al Mayadeen, blanco habitual de las fuerzas israelíes— quedaron atrapados en un segundo bombardeo del puente de Qassimiye, en el sur del Líbano, mientras informaban.

El riesgo es que haya ataques sin previo aviso”, afirma preocupado Edmond Sassine, corresponsal del canal qatarí Al Araby, que lleva destinado en el sur del país desde el inicio de la guerra. “Un día fui a cubrir un ataque y, 40 minutos después, hubo otro, justo a nuestro lado, sin ningún aviso“. El reportero también destaca el riesgo cada vez mayor de desplazarse en coche. “Tomamos las carreteras públicas, no pasamos por barrios pequeños, pero los ataques pueden alcanzar un coche o un edificio cercano. Es realmente peligroso“. Para Elissar Kobeissi, corresponsal de RSF en el Líbano, el objetivo no podría ser más claro: “Los ataques están pensados para producirse justo al lado de los periodistas con el fin de impedir que se acerquen“.

A medida que la guerra se extiende, los reporteros temen lo peor: “La política de las fuerzas israelíes de evacuar el sur es mucho más indiscriminada de lo que fue en 2024“, afirma el periodista independiente Arthur Sarradin, corresponsal en el Líbano del diario francés Libération, la emisora pública Radio France y el canal de noticias francés LCI. “Uno se pregunta hasta qué punto se librarán los periodistas esta vez”. Este temor dista mucho de ser infundado. En 2023 y 2024, siete reporteroa fueron asesinados en el Líbano por las fuerzas israelíes mientras realizaban su trabajo.

Restricciones de acceso impuestas por Hezbolá

A los periodistas también les preocupan las restricciones formales a las que se enfrentan para obtener acceso al terreno. Para viajar al sur del Líbano, los reporteros deben obtener permisos tanto del Gobierno libanés como del ejército del país. Hezbolá, el grupo político y paramilitar, también impone sus propios permisos para acceder a las zonas que controla en el sur del Líbano y en los suburbios del sur de la capital, Beirut. Recientemente, el grupo prohibió todo acceso: “Tras repetidos incidentes relacionados con personas que grababan en los suburbios del sur, lo que provocó nuevos ataques enemigos contra edificios […] queda estrictamente prohibido filmar en la zona“, anunció Hezbolá en un comunicado oficial. Los periodistas presentes en estas zonas ya habían informado de que se les impedía grabar y se les obligaba a bajar las cámaras. “Estas peticiones también provienen de civiles“, explica un periodista a RSF, que habla bajo condición de anonimato. “Es difícil saber si se trata de instrucciones oficiales o simplemente de actos de intimidación a título individual“, añade.

Aumento de las tensiones y medidas ilegales

Existe una creciente sensación de desconfianza hacia los periodistas en el contexto polarizado de la guerra. Mientras Hezbolá acusa a los profesionales de los medios de pasar información a las fuerzas israelíes, ciertos municipios del sur que no están afiliados al grupo armado —concretamente Marjayoun, Qlayaa y Rachaya el-Foukhar— han prohibido ilegalmente la entrada de periodistas a la zona. “Hezbolá acusa a los periodistas de facilitar información al Ejército israelí, y la gente cree que estamos pasando información a Hezbolá“, resume Arthur Sarradin. “Esto sugiere un grado de complicidad entre la prensa y los grupos armados, como si nuestra labor informativa fuera un arma de guerra, propaganda, en lugar de un medio para ofrecer noticias“. En otros lugares, la situación es relativamente normal: “No he tenido ningún problema en Tiro“, afirma Edmond Sassine, originario de esta ciudad del sur del Líbano. Al ser un conocido corresponsal de televisión, es fácilmente reconocible. “La gente es acogedora, confía en nosotros y yo tengo mis contactos. Mis colegas de otras regiones, sin embargo, han encontrado dificultades“. concluye.

ARCHIVOS

Mostrar más


OTRA INFORMACIÓN ES POSIBLE

Información internacional, derechos humanos, cultura, minorías, mujer, infancia, ecología, ciencia y comunicación

ElMercurioDigital.es, editado por mercurioPress/El Mercurio de España bajo licencia de Creative Commons. Medio independiente propiedad de Ángel Rojas Penalva
©Desde 2002 en internet
Otra información es posible