
El mundo de la conservación de la biodiversidad acaba de perder a la canadiense Biruté Galdikas, una de las figuras más importantes en la protección de los orangutanes, fallecida el martes a los 79 años.
Galikas formaba parte del trío de primatólogas conocido como «Los Ángeles de Leakey», junto a Joan Goodall y Dian Fossey, fallecidas en 2025 y 1985, respectivamente.
Las tres mujeres recibieron ese nombre porque el antropólogo británico Louis Leakey las envió a estudiar primates en sus hábitats naturales: Goodall se centró en chimpancés, Fossey en gorilas y Galdikas en orangutanes.
Hermanos naranjas
Desde Proyecto Gran Simio, del que Galdikas era presidenta de Honor, han señalado que deja vacío inmenso y que con su muerte se apaga una vida entregada sin descanso a la selva, a sus habitantes y, especialmente, a esos seres extraordinarios a los que ella llamaba con amor sus “hermanos naranjas”.
«No fue solo una científica. Fue una mujer valiente, comprometida hasta el último día, que decidió alejarse del reconocimiento mediático para permanecer donde más la necesitaban: en el corazón de la selva de Borneo, defendiendo a los orangutanes de la destrucción de su hogar, de la expansión implacable de las plantaciones de aceite de palma y del olvido del mundo», ha dicho el presidente de Proyecto Gran Simio, Pedro Pozas.
«Galdikas ha sido una de las almas más puras y comprometidas que he conocido. Mientras muchos hablaban, ella actuaba. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, ella permanecía en la selva, defendiendo la vida. No buscó reconocimiento, buscó justicia para los orangutanes», ha afirmado.
Al pésame por la muete de Galdikas, se han sumado también organizaciones como la Fundación Animals Guardians y el Corredor Biológico Mundial. EFEverde
