La operación estadounidense “Furia épica” contra Irán comenzó el 28 de febrero con la matanza de 175 niñas y sus educadores, cuando un misil alcanzó una escuela elemental en la localidad iraní de Minab.
Respondiendo a un periodista del New York Times que quería saber si Estados Unidos había bombardeado la escuela de Minab, el presidente Trump declaró: «No. Para mí, y basándome en lo que he visto, eso lo hizo Irán.» El secretario de la Guerra, Pete Hegseth, agregó: «La única parte que apunta contra los civiles es Irán.»
Pero las pruebas compiladas por el New York Times –pruebas que incluyen imágenes satelitales y videos verificados– demuestran que la escuela elemental de Minab fue alcanzada por un misil Tomahawk estadounidense. Entre los restos del misil que alcanzó la escuela hay uno que lleva la inscripción “Made in USA” y el nombre “Globe Motors”, un productor con sede en el Estado de Ohio.
El Pentágono anunció que, durante los 7 primeros días de la operación “Furia épica”, Estados Unidos destruyó en Irán 3 000 objetivos utilizando miles de bombas y misiles. Los medios desplegados por el Departamento de la Guerra estadounidense incluyen bombarderos estratégicos y cazabombarderos, aviones de guerra electrónica, drones espías y de ataque, unidades de lanzamiento de misiles y otros tipos de armamento que el Pentágono dice no poder mencionar por tratarse de “armas secretas”.
Trump menciona ahora un posible envío de tropas estadounidenses a Irán para «controlar el uranio enriquecido del país.» Pero, hablando con los periodistas dijo: «¿Enviar tropas a Irán? No lo hemos hecho todavía pero es algo que podríamos hacer. Si lo hiciéramos, los iraníes estarían tan diezmados que no estarían en condiciones de combatir en tierra. En cierto momento quizás lo haremos. Sería algo fantástico.»
Por demás, Trump afirma abiertamente que sería él, como presidente de los Estados Unidos de América, quien debería escoger quien estaría en el gobierno de Irán.
El costo económico de esta guerra ya es enorme. El Pentágono ha comunicado que los 6 primeros días de “Furia épica” costaron a Estados Unidos más de 11 000 millones de dólares. Basta con saber que una sola de los miles de bombas planeadoras guiadas por satélite utilizadas en los bombardeos contra Irán –una sola– cuesta el equivalente de 25 salarios anuales medios de un trabajador italiano.
El incremento de los gastos militares de Estados Unidos, que Trump tiene intenciones de elevar a entre 1 000 y 1 500 millardos [1] de dólares al año, hace el papel de catalizador de los gastos militares de los miembros europeos de la OTAN, y el de Italia, que ya sobrepasa un promedio de 120 millones de euros diarios, debería aumentar rápidamente, en función de los compromisos contraídos en el seno de la OTAN, para superar los 300 millones de euros al día.
A eso se agrega el aumento del precio del petróleo, superior a los 100 dólares el barril a causa de la guerra contra Irán, y el subsiguiente aumento del costo de la vida. Ese mecanismo y otros más son precursores de una crisis económica de alcance mundial.
Al mismo tiempo, la “Furia épica” de Estados Unidos acelera fuertemente el peligro de guerra nuclear. Israel –país al que Estados Unidos está suministrando otras 12 000 bombas de 1 000 libras para que las utilice contra Irán y Líbano– está comprobando que en la vida real los sistemas antiaéreos que Estados Unidos le suministra no son tan infalibles como se había dicho. Y ese hecho está teniendo un fuerte impacto, más que en términos de víctimas y de daños materiales, en la siquis de la población israelí.
Ese factor hace crecer la posibilidad de que Israel –único país poseedor de armas nucleares en el Medio Oriente– opte por recurrir al arma nuclear contra Irán. En la prensa de Israel ya se habla abiertamente de la “opción Sansón”, descrita de la siguiente manera en el Times of Israel:
«La opción Sansón es una doctrina determinada por la lógica de la supervivencia: cuando todas las otras disuasiones han fracasado y está en juego la existencia misma del Estado hebreo. Por el momento, las condiciones para su activación no están dadas. Pero el escenario está cambiando. Una escalada imprevista o un ataque con un gran número de víctimas podrían modificar los cálculos de la noche a la mañana. La opción Sansón prevé el uso de la fuerza nuclear como medida defensiva extrema de Israel. Pero, diferenciándose del Sansón bíblico, que murió con sus enemigos, Israel –aun condenado diplomáticamente– quedaría con vida, entero y todavía en condiciones de defender su propio derecho a la existencia.»
*Este trabajo resume brevemente la revista de prensa internacional Grandangolo transmitida por el canal 262 de la televisión italiana Byoblu.
Red Voltaire
