Ensayo a manera de ficción
Hoy la policía llegó a mi oficina. Con frecuencia recibo visita de gente que no conozco y que sólo por amabilidad no les digo que estoy gravemente ocupado. Menos cuando alguno saca una placa del FBI o de alguna otra agencia y no me dan tiempo a leer.
En pocas palabras, me informaron que estaban investigando el caso de la violación de una estudiante. Uno de los oficiales me dijo su nombre.
―Julie Blacknwhite.
―No recuerdo ese apellido. Siempre llamo a mis estudiantes por su nombre. Hay muchas Julie. Solo en los últimos diez años debo haber tenido tres o cuatro mil estudiantes y decenas de Julies.
―Tal vez pueda buscar en sus archivos ―me dijo uno de los oficiales.
Siempre me niego a dar información sobre cualquier estudiante, colega o conocido. Mis archivos más sensibles están off line y protegidos por dos códigos diferentes.
―Si Miss Blacknwhite me puso en sus referencias para algún trabajo, puedo hacer el intento de recordar en qué semestre fue mi estudiante…
―Tome su tiempo ―dijo el oficial, sentándose en una de las sillas que usan los estudiantes que me visitan para contarme sus penas.
No sin recelo, busqué en mi base de datos y encontré a la chica. Había sido una de mis estudiantes de un curso de Arquitectura y Civilización en el otoño del año 2018. Bastante reciente. En mi correo institucional encontré que la había contactado para discutir un asunto importante.
―¿De qué se trata, profesor? ―había respondido Julie.
―No te lo puedo decir por correo ―le había contestado―. Es un asunto importante que quisiera discutir contigo.
Por pura maldad, le escribí un viernes, para que pasara el fin de semana reflexionando sobre la razón de mi correo. La chica había copiado en un examen un mes antes. Entonces le di una nota muy baja, esperando que protestara, algo que nunca ocurrió. Luego, en un paper de fin de curso, plagió un párrafo de un profesor de Boston. Algo muy fácil de detectar por la madurez de la idea y por cuatro palabras sen Google Search, poco antes de que ChatGPT hiciera casi imposible ese trabajo policial. Ya sin paciencia, le había escrito ese viernes, sabiendo que ella sabía de su falta.
En la academia, el plagio se castiga de tres formas: 1. Un cero en el ensayo; 2. Una F en el curso, por lo cual el estudiante debe repetirlo; y 3. Tribunal de honor y expulsión de la universidad.
Nunca fui por las opciones dos y tres. Considero que los viejos experimentados como yo no deben ser tan estrictos con jóvenes inexperientes, arruinándoles la vida por una estupidez de juventud.
Honestamente, me molesté mucho con Julie. Me pareció que había cometido dos de las faltas más despreciables en la academia. Me molesté aún más cuando en la reunión en mi oficina trató de justificare. “Cada uno sobrevive como puede”, me dijo. No mostraba ningún signo de arrepentimiento y, por eso mismo, estuve a un pelo de enviarla al tribunal de honor de la universidad. Se fue, dio un portazo, y me arruinó el día.
Ahora, que los oficiales me volvían a abrir esa herida, me preguntaba por qué no la envié al tribunal de honor o no le di una F.
―¿Encontró algo? ―dijo el oficial.
―Sí, algo… ―dije.
―¿Y?
―Tiene razón. Miss Julie Blacknwhite fue mi estudiante en el otoño del año 2018.
Los oficiales tomaron nota.
―¿La recuerda?
―Algo ―respondí―. Ahora, no entiendo a qué viene este interrogatorio. Asumo que no estoy respondiendo en calidad de sospechoso de algo.
―No. Es que estamos investigando una violación.
―¿Una violación sexual?
―Correcto.
―¿Entonces? ¿Están realizando un perfil de la víctima?
Los oficiales no respondieron.
―Necesitamos recabar la mayor cantidad de información sobre Miss Blacknwhite. Si la recomendaría usted para un trabajo. Si alguna vez Miss Blacknwhite ha mentido como estudiante. Usted sabe, esas cosas básicas.
―¿Miss Blacknwhite ha sufrido una violación? ¿Cuándo?
―Hace pocos días.
―¿La violación fue confirmada por los peritos?
―Sí.
Los oficiales aprontaron sus bolígrafos.
―Pues ―declaré―, como cualquier persona, Miss Blacknwhite tenía sus debilidades. Recuerdo que no era una estudiante perfecta. Sus presentaciones eran un poco caóticas. Tal vez porque era una joven muy tímida. En fin, esas cosas. Pero no recuerdo nada importante sobre ella.
Jorge Majfud, marzo 2026
