El 100 % de los entornos escolares medidos en El Ejido supera los niveles de NO₂ recomendados por la OMS
La concentración media de NO₂ en los centros educativos ejidenses más que duplica el umbral de seguridad de la OMS.
– Ninguno de los 12 puntos medidos en 9 centros educativos cumple la guía de la OMS (10 μg/m³). La media de las mediciones (23,46 μg/m³) más que duplica dicho umbral.
– El CEIP Salazar registra el valor más alto (33,43 μg/m³), un 234 % por encima de la recomendación de la OMS, debido a la combinación de ronda de circunvalación, altitud baja y tráfico agrícola pesado.
– Todos los puntos se sitúan por debajo del límite legal vigente (40 μg/m³), pero este umbral no garantiza la ausencia de efectos sobre la salud según la propia OMS.
– Reducir el tráfico motorizado, pacificar los entornos escolares y limitar la velocidad a 20 km/h son medidas clave para proteger la salud de la infancia ejidense.
El Ejido se suma a la campaña estatal de ciencia ciudadana
El Ejido se ha incorporado este año a la quinta campaña de ciencia ciudadana impulsada por Ecologistas en Acción en el marco de la campaña europea Clean Cities para medir la calidad del aire en entornos escolares. Durante aproximadamente tres semanas (del 10 de noviembre al 2 de diciembre de 2025), se colocaron tubos de difusión pasiva de NO₂ en los entornos de 9 centros educativos distribuidos por toda la localidad, cuyos resultados fueron posteriormente analizados en laboratorio.
A nivel estatal, esta quinta campaña ha analizado 412 entornos escolares en 66 núcleos urbanos de diez comunidades autónomas. Los resultados globales son igualmente alarmantes: solo 17 de los 412 entornos analizados (el 4 %) cumplen las recomendaciones de la OMS, y más del 60 % superan el nuevo límite de la Directiva Europea de Calidad del Aire (20 μg/m³), exigible como muy tarde en enero de 2030.
Resultados en El Ejido: ningún centro escolar respira aire seguro según la OMS
Los resultados obtenidos en El Ejido revelan una situación preocupante desde el punto de vista de la salud pública. La totalidad de los 12 puntos medidos supera el valor guía de la OMS (10 μg/m³), lo que significa que ningún entorno escolar del municipio alcanza los niveles considerados seguros por la organización sanitaria mundial. La concentración media se sitúa en 23,46 μg/m³, más del doble del umbral de seguridad.

El tráfico urbano, principal responsable
Los datos revelan un claro patrón espacial: los valores más altos se concentran en centros escolares del casco urbano situados junto a grandes avenidas con mucho tráfico. El CEIP Salazar (33,43 μg/m³) y el IES Santo Domingo (30,97 μg/m³) registran las concentraciones más elevadas, frente a centros más periféricos o alejados de vías principales como el CEIP Tierno Galván (18,77 μg/m³) o el IES Pablo Ruiz Picasso (19,48 μg/m³).
Es especialmente significativo que el IES Pablo Ruiz Picasso, situado a apenas 300 metros de la autovía A-7, registre prácticamente el mismo valor que la estación de referencia (19,48 μg/m³). Esto confirma que el tráfico a velocidad constante en autovía genera menos NO₂ local que el tráfico urbano con arranques y frenadas. El tipo de vía importa más que la mera proximidad a una carretera.
El caso más crítico es el CEIP Salazar, donde la combinación de ronda de circunvalación, altitud más baja y tráfico agrícola pesado produce un valor un 234 % por encima del límite OMS y un 74 % superior a la media general del municipio.
La estación oficial no refleja la realidad de los colegios
Los tres tubos de control colocados junto a la estación oficial de medición (EMR El Ejido), situada en un parque, registran valores de entre 19,25 y 19,85 μg/m³, lo que valida tanto la estación como el método de medición empleado. Sin embargo, estos datos ponen de manifiesto un problema estructural: con solo mirar la EMR, El Ejido “aprueba” (19,53 μg/m³ frente al límite legal de 40). Pero la campaña descubre que el 78 % de los centros educativos están significativamente por encima, con un exceso medio de +6 μg/m³ y un máximo de +13,9 μg/m³ en el CEIP Salazar respecto a la estación.
El Ejido presenta además un exceso de fondo urbano de 9,5 μg/m³ sobre la guía OMS, lo que significa que incluso en el punto más limpio sería prácticamente imposible cumplir la recomendación sanitaria sin reducir primero esa contaminación de base.
Efectos sobre la salud infantil
La contaminación del aire afecta de manera especialmente grave a la población infantil debido a su elevada frecuencia respiratoria, su mayor exposición en el ambiente exterior y la inmadurez de sus sistemas respiratorio e inmunitario. La exposición crónica al NO₂ puede ocasionar alergias, asma infantil, enfermedades cardiorrespiratorias y trastornos
neurocognitivos que acompañarán a niñas y niños durante toda su vida.
Llamamiento al Ayuntamiento de El Ejido
Para preservar la salud infantil y conseguir entornos educativos saludables y seguros, se deben implementar de forma urgente las siguientes medidas:
- Pacificar el 100 % de los entornos escolares del municipio, restringiendo el tráfico
motorizado en las vías perimetrales. - Limitar la velocidad a 20 km/h en las calles adyacentes a los centros educativos.
- Reducir el tráfico motorizado, en particular el tráfico agrícola pesado, en el entorno del CEIP Salazar y el IES Santo Domingo, los centros con mayor exposición.
- Promover una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) efectiva en el casco urbano.
- Naturalizar los entornos escolares con vegetación que mejore la calidad ambiental.
- Controlar y monitorizar de forma permanente los niveles de contaminación atmosférica en los centros educativos, no solo en la estación de fondo urbano.
- Mejorar el transporte público y fomentar la movilidad activa (caminar, bicicleta) para los desplazamientos escolares.
- Hacer cumplir la normativa vigente penalizando la doble fila en la puerta de las escuelas.
Contexto: cinco campañas, 985 centros analizados en toda España
Desde 2022, Ecologistas en Acción ha puesto en marcha cinco campañas de ciencia ciudadana en cerca de 100 núcleos urbanos, analizando un total de 985 entornos escolares.
Solo el 3,96 % cumple las recomendaciones de la OMS. El 76 % no cumple los nuevos límites de la Directiva de Calidad del Aire aprobada en 2024 y exigible como muy tarde en enero de 2030. Y en uno de cada diez centros, los niveles de NO₂ ni siquiera cumplen la normativa legal vigente.
