Ambos regidores aprovechaban su intervención para insistir en que la reapertura de la línea Cartagena-Chinchilla es una reivindicación compartida por sus municipios y esencial para vertebrar el territorio y mejorar la conexión directa con Madrid. En este sentido, subrayaban que se trata de una infraestructura histórica que nunca debió quedar fuera de servicio y cuya ausencia está afectando tanto a la movilidad de los ciudadanos como al desarrollo económico de la comarca.
El delegado del Gobierno, por su parte, defendía la acción del Ejecutivo central y las inversiones realizadas en materia ferroviaria, insistiendo en que la línea se reabrirá cuando finalicen las obras del corredor mediterráneo en Murcia. La contestación de Lucas no terminaba de satisfacer a los representantes municipales, que reclaman certezas y avances tangibles tras cuatro años de paralización.
