
El informe Lancet Countdown 2026, elaborado por científicos internacionales, advierte que la crisis sanitaria vinculada al cambio climático se está intensificando en Europa. Según el estudio, las muertes relacionadas con el calor alcanzaron aproximadamente las 62.000 en 2024.
Si bien las alertas por calor extremo aumentaron más de un 300 % en la última década en comparación con la década de 1990, las muertes asociadas al calor también se incrementaron en casi todas las regiones europeas.
Según la investigación, los grupos más vulnerables son bebés, personas mayores y trabajadores al aire libre. Las y los científicos destacan que el cambio climático no solo tiene impactos directos, sino que también profundiza las desigualdades sanitarias existentes.
El informe señala que los hogares de bajos ingresos enfrentan un riesgo un 10 % mayor de inseguridad alimentaria debido a fenómenos meteorológicos extremos. Asimismo, se registra un aumento significativo en el riesgo de propagación de enfermedades infecciosas. En particular, el riesgo de brotes de dengue en Europa casi se ha cuadruplicado, y la temporada de polen se ha extendido entre una y dos semanas, incrementando los casos de alergias.
Las y los especialistas advierten además una disminución en la atención pública, política y mediática sobre la relación entre clima y salud, a pesar del aumento de las amenazas. El informe subraya que las políticas insuficientes frente al cambio climático provocan decenas de miles de muertes cada año.
Por otro lado, aunque se registran algunos avances —como el aumento acelerado del uso de energías renovables—, se destaca que los esfuerzos actuales en Europa no están a la altura de la magnitud de la crisis.
ANF
