Mejor no comer huevos ni pescado. Para beber, vino tinto, el blanco descartado. Lavar la casa y las manos con agua y vinagre. No dormir de día. El ejercicio, mínimo y en lugar templado.Y sobre todo, moverse: "huir presto y lejos y venir tarde".
Lo descubrió Inmaculada Gómez, directora del archivo, entre los fondos de la biblioteca diocesana. Nadie sabe con certeza cómo llegó hasta allí desde Salamanca. El libro reposa en una sala en penumbra deliberada, la luz del sol podría borrar lo que lleva siglos escrito sobre fibra de lino.
El ejemplar es único en España. Solo existe otro igual en el mundo, en la Huntington Library de California, aunque ese está incompleto. El de Teruel ha llegado intacto hasta hoy.
Sus 24 páginas no son un tratado astronómico para eruditos: son un documento de divulgación popular, pensado para alertar a la gente corriente de lo que se avecinaba. Precisamente porque se imprimieron muchas copias para distribuirlas, apenas han sobrevivido. Las cosas que se usan se gastan. Las que se guardan, duran.
Vino tinto, vinagre y un poco de ejercicio
En aquel contexto, un eclipse no se interpretaba como un fenómeno astronómico predecible: era un presagio de calamidades, especialmente relacionadas con la propagación de enfermedades como la peste. Diego de Torres no pretendía explicar el eclipse sino preparar a sus lectores para lo que, según él, iba a venir después: la pestilencia.
Las instrucciones son precisas y, vistas desde hoy, sorprenden por su mezcla de sentido práctico y superstición. Mejor no comer huevos ni pescado. Para beber, vino tinto, el blanco descartado. Lavar la casa y las manos con agua y vinagre. No dormir de día. El ejercicio, mínimo y en lugar templado.
Y sobre todo, moverse: "huir presto y lejos y venir tarde", dice el texto, con la lógica de quien no sabe si el mal que llega es para quedarse. Reflejaba una mentalidad en la que astronomía y astrología estaban estrechamente vinculadas, y un eclipse era un acontecimiento de malos presagios, asociado a enfermedades o epidemias.
Lo que no menciona en ningún momento el libro es protegerse los ojos. Probablemente nadie mirara al sol. El eclipse daba demasiado miedo como para contemplarlo.
¿Quién era Diego de Torres?
Diego de Torres, nacido en Salamanca el 27 de enero de 1435, fue catedrático de Astrología enl a Universidad de Salamanca y autor del libro 'Opus Astrologicum', una obra que combina observaciones astronómicas con interpretaciones astrológicas propias de una etapa precientífica.
En el siglo XV, esa frontera entre ciencia y magia era porosa. Lo que hoy llamaríamos astronomía y lo que llamaríamos superstición convivían sin contradicción evidente en el mismo texto, en la misma persona.
La última página del incunable está en blanco. En el reverso figura una nota que indica que hablaba de quiromancia, prohibida en la época. El libro termina con un amén y encomendándose a Dios. Era la única cobertura posible para alguien que se movía en terrenos que la Iglesia vigilaba de cerca.
España vuelve a mirar al eclipse en 2026, en 2027 y en 2028
Lo que en 1485 generó miedo y recetas de supervivencia, en agosto de 2026 generará turismo masivo y divulgación científica. El miércoles 12 de agosto de 2026 tendrá lugar el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo. La franja de totalidad cruzará España de oeste a este, pasando por A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza y València.
De entre todas las capitales provinciales españolas, será Oviedo donde la duración de la fase de totalidad sea mayor, con un minuto y 48 segundos. El eclipse de 2026 forma parte además de un trío excepcional: al año siguiente, el 2 de agosto de 2027, la franja de totalidad cruzará el sur de España.
El 26 de enero de 2028 habrá un eclipse anular visible desde Cataluña. Tres años consecutivos con eclipses relevantes sobre la península es algo que no tiene precedentes cercanos.
La Agencia Espacial Europea ha escogido León como punto de referencia ciudadano para el evento. El fenómeno ha disparado ya los precios del alojamiento en la zona: algunas tarifas en la capital leonesa han llegado a los 21.172 euros por noche. Diego de Torres recomendaba huir de la ciudad. Hoy la gente paga lo que sea por entrar.
