UNICEF ha declarado que los niños en la gobernación de Hasaka, en el noreste de Siria, viven en condiciones difíciles, en medio de importantes necesidades humanitarias persistentes.
La organización ha explicado que el invierno actual ha sido especialmente duro, con fuertes nevadas e inundaciones recurrentes en la región, lo que ha agravado el sufrimiento de las familias y ha deteriorado aún más las condiciones de vida.
UNICEF también ha señalado que el uso continuado de escuelas como refugios temporales para personas desplazadas está afectando directamente el acceso de los niños a la educación, poniendo en riesgo su futuro académico en toda la gobernación.
ANHA
