OPINI脫N
脕ngeles Sanmiguel
“Nos ense帽an a consumir, no a cuestionar” dijo Malena Villareal joven participante en la vigilia de vacas (acompa帽amiento de los animales antes de ser eliminados), proyectada por Val猫ncia Animal Save ante la entrada del matadero de Bu帽ol. Quince activistas, en plena madrugada, asistieron valientemente a la 煤ltima estaci贸n del calvario vacuno. “Al voluntariado siempre se le dan unas pautas para el buen funcionamiento del acto, adem谩s de que nos apoyamos en los momentos de tristeza e impotencia frente a lo que vemos delante de nuestras narices y la sociedad ignora”, informa Diego Nevado, responsable de medios de comunicaci贸n en la citada organizaci贸n.
Miles de followers (seguidores y seguidoras) compartieron la dram谩tica experiencia vivida por Malena. “Para cuando lo cont茅 en redes ya no estaban vivos y eso era lo que m谩s me dol铆a”.
Vacas que padecen una m铆sera existencia de esclavismo industrial y encierro. Vacas rodeadas de mugre e iniquidades. Vacas convertidas en meros productos de consumo que, tras a帽os en las cadenas de explotaci贸n, pasan de la mala vida a una peor muerte, todo disfrazado de inocuidad y bajo la m谩s absoluta desinformaci贸n p煤blica.
“Si desde peque帽os entendi茅ramos la realidad que hay detr谩s, habr铆a m谩s empat铆a, m谩s responsabilidad y, probablemente, decisiones muy diferentes”, afirma contundente la creadora de contenido en Instagram. La inopia es lo que prima en una sociedad consumista cumplida con sus poquedades que cierra los ojos ante lo macabro de negocios antropoc茅ntricos mientras estos hacen su agosto, tanto a la vista como bajo la alfombra, de forma harto lucrativa y chorreante de sangre. Todo esto “deber铆a ense帽arse en las escuela, no para imponer, sino para despertar conciencia”.
¿C贸mo salirse del tiesto del adocenamiento consumista? ¿Por qu茅 los magnates del sector alimentario son punto y aparte en la fiscalizaci贸n ciudadana e informativa?
“A la mayor铆a de medios de comunicaci贸n no les interesa hablar de estas tozudas realidades para que la gente siga viviendo en la ignorancia y eso no es periodismo, es servir y encubrir a los poderosos”, afirma Nevado. “Falta informaci贸n real”, concreta Malena.
Con focos de luz port谩tiles la quincena de activistas alumbraron esas catacumbas rodantes donde figuras aterrorizadas de vacas moribundas, hacinadas en la negrura, esperaban aterradas el martirio programado mientras en derredor “todo segu铆a como si nada; un cami贸n detr谩s de otro, rutina, normalidad”. Fue desde el parquin del negocio carnicero donde un hombre de la empresa gritar铆a: “¡Pero si eso es p谩 carne! ¡Si es p谩 carne!”, seg煤n relata Marta.
¿Para carne? Para carne es toda v铆ctima de rito o comercio necr贸fago. “Los kanakas (Nueva Caledonia, siglo diecinueve) desmembraron el cuerpo, como un animal en el matadero y asaron la carne en el horno”, refieren los expertos en psicolog铆a experimental Masters y Lea sobre el asesinato de la esposa de un colono.
¿Razas de vacas de carne? ¿Vacas lecheras?
La obtenci贸n de leche en la producci贸n intensiva tiene su m茅todo: la vaca pare un ternero anualmente -que se lo quitan- y a partir del parto son orde帽adas mec谩nicamente durante diez meses. La leche que ten铆a que alimentar a su criatura es para la industria y el beb茅, buscando la ubre materna, chupa barrotes e incluso artefactos para su muerte mientras que la madre vuelve una y otra vez a ser inseminada artificialmente pasados tres meses del parto. ¿Alguien puede imaginar lo que es eso, la constante p茅rdida de tus hijos sin saber por qu茅? ¿Qu茅 tiene que decir la publicidad al respecto? Finalmente la vaca consumida totalmente ya no es provechosa por lo que le llega el “descarte” transform谩ndola en carne picada.
En 1493, con Crist贸bal Col贸n viajando por segunda vez hacia las Indias (Am茅rica), avituallar铆a los asentamientos colonizadores con animales dom茅sticos de Espa帽a: gallinas, cerdos y, por supuesto, bovinos -¡vacas!- que desembarc贸 en la isla Hispaniola (Hait铆 y Rep煤blica Dominicana). Fray Diego de Landa, uno de los cl茅rigos cronistas de cuantos saqueos y matanzas se llevaron a cabo esquilmando a la poblaci贸n ind铆gena, plasmar铆a a su vez las costumbres en “Relaciones de las cosas de Yucat谩n”, all铆 refiri贸 el traslado de especies procedentes del espa帽ol reino cat贸lico a los nuevos dominios (¿actualmente ser铆an denominadas especies invasoras?): “Hay muchas y hermosas vacas, puercos muchos, carneros, ovejas, cabras y de nuestros perros que merecen su servicio, y que con ellos se ha, en las Indias, hecho contarlos entre las cosas provechosas. Gatos que son muy provechosos y all谩 necesarios y los quiere mucho los indios. Gallinas y palomas”.
Vacas en hediondas, h煤medas y l贸bregas bodegas de panzudas naos trasatl谩nticas zarparon hacia el “Nuevo Mundo” desde la isla de la Gomera (Canarias) en el primer env铆o de ganado vacuno. Se elucubra sobre la posibilidad de que desde Galicia tambi茅n zarpase alg煤n bajel con vacas.
¿Cosificar a las vacas eludiendo problemas de conciencia?
Las vacas tienen memoria a largo plazo lo que viene a decir que no olvidan a quien las maltrata aunque eso a la mayor parte de los humanos les trae al pairo –como no se dice en la tele ni en el cole, que m谩s da-. Reconocen rostros y voces.
En santuarios las vacas rescatadas del matadero retozan, saltan y juegan, se tumban junto a sus cuidadores y cuidadoras. ¿Equiparar por ley a santuarios con granjas ganaderas, la nueva artima帽a de la industria? “El problema no es s贸lo que dos ministerios (Agricultura, Pesca y Alimentaci贸n y el de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030) regulen por separado: es que ninguno de los dos ha dise帽ado su norma pensando en los santuarios. Los animales que viven en ellos siguen siendo invisibles para el legislador” dictamina A茂da Gasc贸n directora de AnimaNaturalis Espa帽a. Nevado destaca fervientemente “la labor que hacen los santuarios de animales en este aspecto, pues pese a no tener ayudas y la ganader铆a tenerlas a millones, se desviven por dar una vida digna a todos los animales en estos lugares de paz”. ¿D贸nde han quedado las investigaciones para que su existencia sea m谩s alegre utilizando la m煤sica como terapia?
Ninguna vaca pudo ser rescatada en la vigilia, -¿demasiada p茅rdida para el negocio?-, todas las vacas del remolque acabaron en las ensangrentadas instalaciones con olor a muerte donde los pavorosos gritos se graban en el neoc贸rtex de humanos y reses. “El neoc贸rtex es el asiento del pensamiento y de los centros que integran y procesan los datos registrados por los sentidos”, define el redactor cient铆fico Daniel Goleman.
“Lo que viv铆 all铆 no se me va a olvidar, no era s贸lo tristeza, era impotencia”.
Veinte a帽os es la edad promedio de las vacas. Se las mata a los cuatro o cinco. Son Inteligentes, sociables, emocionales. Mam铆feros vegetarianos, rumiantes, tienen un intenso sentimiento de vacada algo que en las explotaciones intensivas ni tan siquiera se contempla. Son s贸lo dinero a ganar con su carne, con sus huesos, su casquer铆a, su piel, con sus cuernos (porque las vacas tienen cuernos), su leche. ¿Qui茅n puede identificar a la vaca, a sus deseos de vivir robados, en esas as茅pticas bandejas al vac铆o con trozos de carne chuletones, entrecot? ¿Con trozos del cuerpo de terneras menores de un a帽o o de lechales entre los dos y tres meses de vida? Bandejas con carne picada de vacuno, huesos, h铆gados, costillas, morro (hocico, nariz y labios), pezu帽as, rabo, orejas, ojos. -“Ver el miedo en sus ojos, ver como algunos animales lloraban y saber que no pod铆a hacer nada”, evocaba Malena-.
“Val猫ncia Animal Save ha querido recordar que todas las recetas pueden adaptarse a versiones libres de animales, basadas en vegetales y hongos locales libres de agrot贸xicos y que las principales agencias de nutrici贸n respaldan los beneficios del veganismo en lo que alimentaci贸n se refiere”.
En aqu茅l segundo viaje colombino el almirante escribir铆a a los Reyes Cat贸licos demandando cosas, misiva esta que dio al capit谩n de la nao Marigalante, a su vez alcalde de la ciudad Isabela, Antonio de Torres, exponiendo: “Estar all谩 el tiempo que ser铆a menester para coger el oro, hab铆a menester llevar muchos mantenimientos, los cuales no pod铆an llevar a cuestas, ni hay bestias ac谩 que a esto pudiesen suplir”.
“Creo que la mayor铆a de la juventud no es consciente del sufrimiento que hay detr谩s de consumir carne o leche”, recalca la instagrammer.
Macrogranjas se multiplican como en el milagro de los panes y los peces y nadie chista.
Desde que en el Neolitico el ser humano domestic贸 a los Uros (Bos primigenius) se pusieron los cimientos de uno de los negocios m谩s crueles e inmensos. Aquellos ejemplares salvajes de m谩s de mil kilos de peso que viv铆an en territorios europeos, asi谩ticos y africanos acabaron tiranizados y, como dice el fandango tradicional popularizado por el grupo chileno Quilapay煤n: “¿Qu茅 culpa tiene el tomate que est谩 tranquilo en la mata y viene un hijo de puta y lo mete en una lata y lo manda para Caracas?”. En el caso del Bos taurus europeo ser铆a la invasi贸n/colonizaci贸n de Crist贸bal Col贸n quien los embarc贸 y mand贸 a La Espa帽ola y dem谩s zonas invadidas.
¿Juventud sumida en la ignorancia por desconexi贸n? “Crecemos normalizando algo que, si lo vi茅ramos desde fuera, nos romper铆a por dentro”.
Salvador testimoniaba su participaci贸n en Bu帽ol confesando que “tras la vigilia lo que sent铆 es que los presentes y yo ya no estamos contribuyendo a que m谩s camiones con reses mueran por m铆. Es un momento duro y clarificador sobre el modelo de alimentaci贸n dominante”.
En la India, Surabhi es la “vaca sagrada de cuyas ubres mana leche eternamente”. En la mitolog铆a n贸rdica, Audumbla es la “vaca primigenia nacida de las gotas de escarcha surgida de Niflheim (reino de la oscuridad). De sus ubres manan cuatro r铆os de leche”. Y en Egipto, Hathor, es la “diosa del firmamento, del amor y de la guerra. Su origen est谩 en la vaca primordial, se le atribuye un hijo y siete hijas o diosas oraculares que predec铆an la duraci贸n de la vida y la forma de morir. Era representada en forma de vaca (s铆mbolo de la maternidad y la lactancia, y tambi茅n del principio femenino del cosmos), con el disco solar y dos plumas de avestruz”.
Actualmente la biogen茅tica aplicada hasta lo inimaginable crea y crea carne para que la rueda capitalista consumista no pare. Entre el amplio surtido de manipulaciones cient铆ficas la super star es la selecci贸n artificial del ganado vacuno.
¿Mensajes prote铆nicos e im谩genes entra帽ables encubri茅ndolo todo? “No son productos, son vidas. Aun as铆, s茅 que hay personas que, incluso sabiendo esto, eligen mirar hacia otro lado”, comenta Malena.
Una insondable instant谩nea del fot贸grafo Pau Ribot Carre帽o captar铆a en la vigilia de Bu帽ol el oscuro mensaje oculto tras la indescriptible mirada de una vaca que a trav茅s de las sombras conecta con quien la observa al otro lado de los barrotes camino de su ejecuci贸n. En breve el pistoletazo y descuartizamiento dar谩n fe de que su vida no vale nada para los seres humanos, que lo provechoso es su muerte.
“S贸lo la vi unos segundos, dentro de un cami贸n camino del matadero. Pero su mirada se qued贸 conmigo. Me mir贸 fijamente. No era una mirada vac铆a. Hab铆a miedo cansancio… y algo m谩s dif铆cil de explicar: una clara voluntad de seguir viviendo”, comunicaba Emi Navarro de Val猫ncia Animal Save.
“Lo que no se ve, no se cuestiona, se perpet煤a” falla Malena.
¡La vida de una vaca es valiosa!
Fue Antonio Machado quien dictamin贸: “Todo necio confunde valor y precio”.
