Decenas de personas se concentran frente al Oceanogràfic de Valencia para exigir el fin del cautiverio de cetáceos
La acción, convocada por las entidades FAADA, AnimaNaturalis, Captain Paul Watson Foundation Spain, WeWhale, ARDA, Denia Animal Save y la activista Olivia Mandle, forma parte de un movimiento global que, cada año, moviliza a miles de personas en todo el mundo para visibilizar la realidad de los cetáceos en cautividad.
Valencia, 10 de mayo de 2026 — Más de medio centenar de personas se han concentrado esta mañana frente al Oceanogràfic de Valencia en el marco de la campaña internacional #EmptyTheTanks, para denunciar el cautiverio de orcas, delfines y belugas y exigir el cierre progresivo de los delfinarios.
La acción, convocada por las entidades FAADA, AnimaNaturalis, Captain Paul Watson Foundation Spain, WeWhale, ARDA, Denia Animal Save y la activista Olivia Mandle, forma parte de un movimiento global que, cada año, moviliza a miles de personas en todo el mundo para visibilizar la realidad de los cetáceos en cautividad.
Durante la concentración, las personas asistentes han mostrado pancartas y han alzado la voz para reclamar el fin de una industria que, según indican las entidades convocantes, “perpetúa el sufrimiento de animales altamente inteligentes y sociales en entornos completamente artificiales”.
España, a la cola en Europa
Las organizaciones han recordado que España es el país europeo con más delfinarios, con 10 instalaciones (8 activas) y 83 cetáceos en cautividad. Además, es el único país del continente que todavía exhibe orcas y belugas al público, manteniendo una práctica cada vez más cuestionada y prohibida en otros territorios.
Condiciones incompatibles con su bienestar
Durante la acción, se ha denunciado que los cetáceos viven confinados en piscinas de unos pocos metros de profundidad, muy lejos de las condiciones naturales en las que pueden recorrer hasta 150 kilómetros al día y sumergirse a grandes profundidades.
Tal y como respaldan numerosos estudios científicos, esta situación provoca estrés crónico, enfermedades y comportamientos anómalos, lo que en muchos casos conlleva el uso de medicación y una reducción de su esperanza de vida
Una industria basada en la explotación
Las organizaciones también han señalado que, aunque actualmente en España está prohibida la importación de cetáceos capturados en libertad, parte de los que son exhibidos en nuestro país fueron extraídos del medio natural, y la industria se mantiene hoy mediante reproducción forzada y traslados entre centros, que implican la separación de madres y crías y la ruptura de sus vínculos sociales.
Asimismo, han denunciado que los espectáculos ofrecidos al público priorizan el entretenimiento sobre la educación, dedicando solo una pequeña parte del tiempo a contenido informativo, mientras que el resto se basa en acrobacias y comportamientos entrenados antinaturales.
Un modelo que debe desaparecer
Las entidades convocantes también han explicado a los transeúntes que la exhibición de cetáceos no contribuye a la conservación de las especies ni a la educación real de la ciudadanía, y han hecho un llamamiento a la sociedad para dejar de apoyar este modelo.
“Los cetáceos no necesitan tanques para ser respetados. Necesitan el océano”, han recordado.
La jornada ha concluido con un mensaje claro: el fin de los delfinarios es una demanda social creciente y una tendencia ya internacional, y acciones como la de hoy buscan acelerar el cambio hacia un modelo que respete a los animales.

