El Caso Topillo centra su atenci贸n en cerca de 40 empresas agr铆colas o productores del Campo de Cartagena cuyas desaladoras privadas e ilegales fueron utilizadas para extraer agua del acu铆fero y cuyos nitratos acabaron en el Mar Menor entre 2012 y 2017
Este mi茅rcoles 20 de mayo tiene lugar la vista oral del procedimiento penal contra las empresas ECOSARETE S.L. y DATELIO S.L., acusadas de delitos contra el medio ambiente por vertidos continuados de salmueras con altas concentraciones de nitratos al Mar Menor, uno de los ecosistemas costeros m谩s valiosos y amenazados de Europa.
La vista oral se celebrar谩 a las 10:00 horas en la Audiencia Provincial de Murcia en Cartagena. SEO BirdLife est谩 personada en el procedimiento y ejercer谩 la acci贸n popular para defender la laguna.
Antecedentes: el caso Topillo y la investigaci贸n de las desaladoras ilegales
El procedimiento que ahora llega a juicio tiene su origen en el conocido caso Topillo, una macrocausa judicial iniciada a partir de las investigaciones del Servicio de Protecci贸n de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) tras la crisis ecol贸gica del Mar Menor evidenciada a partir de 2015, con episodios extremos de eutrofizaci贸n, la denominada “sopa verde”, y mortandades masivas de fauna en a帽os posteriores.
Durante la investigaci贸n, el SEPRONA destap贸 la existencia de una red de desaladoras privadas e ilegales, muchas de ellas ocultas o camufladas en explotaciones agr铆colas del Campo de Cartagena, utilizadas para desalar aguas extra铆das de pozos no autorizados. El rechazo generado por estas instalaciones (salmuera con elevadas concentraciones de nitratos) era vertido sin control al subsuelo, a ramblas o a infraestructuras de drenaje que desembocan finalmente en el Mar Menor.
La complejidad y magnitud de los hechos investigados llevaron a la fragmentaci贸n del caso Topillo en decenas de piezas separadas, con el objetivo de facilitar su enjuiciamiento. La causa principal se centr贸 en cerca de 40 empresas agr铆colas y en la posible responsabilidad penal de altos cargos de la administraci贸n por omisi贸n de controles, mientras que las distintas piezas separadas, como la que ahora se juzga, abordan conductas concretas atribuibles a explotaciones individuales.
Los hechos que se juzgan el 20 de mayo
En esta pieza separada, las empresas ECOSARETE S.L. y DATELIO S.L. est谩n acusadas de haber operado desaladoras sin autorizaci贸n administrativa entre los a帽os 2015 y 2017 en varias fincas agr铆colas del Campo de Cartagena, incluyendo la conocida como Mar de Cristal. Seg煤n los informes periciales incorporados a la causa, estas instalaciones llegaron a desalar m谩s de 649.000 metros c煤bicos de agua, generando m谩s de 162.000 metros c煤bicos de salmuera contaminada, que acabaron alcanzando el ecosistema lagunar.
Estas conductas provocaron un da帽o grave y un riesgo catastr贸fico para el equilibrio ecol贸gico del Mar Menor, afectando a h谩bitats y especies protegidas en un espacio con m煤ltiples figuras de protecci贸n ambiental, como Zona de Especial Protecci贸n para las Aves (ZEPA), Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Humedal Ramsar y Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterr谩neo (ZEPIM).
Delitos imputados y responsabilidades reclamadas
Los hechos est谩n calificados como delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, con el agravante de la especial protecci贸n del espacio afectado y la magnitud del da帽o causado. Solicitamos para las empresas acusadas penas de multa, la suspensi贸n de su actividad durante tres a帽os y la exigencia de medidas de reparaci贸n integral del da帽o ambiental.
El perjuicio econ贸mico directo al medio ambiente ha sido valorado pericialmente en m谩s de 500.000 euros, si bien esta cifra no recoge la totalidad de los da帽os ocasionados al ecosistema, a la biodiversidad ni a los servicios ambientales que presta el Mar Menor.
Un juicio clave para la defensa del Mar Menor
Esta vista oral representa un momento clave en la lucha contra la impunidad ambiental en el Mar Menor y un paso decisivo para depurar responsabilidades por pr谩cticas ilegales que han contribuido de forma significativa a su degradaci贸n.
“Este juicio es una oportunidad para que la justicia reconozca la gravedad de los delitos ambientales cometidos y refuerce el principio de que quien contamina debe reparar el da帽o causado, especialmente cuando se trata de un espacio natural de valor excepcional como el Mar Menor”.
