MANIFIESTO GEOPOL脥TICO Multipolar de Al-Quds Lib茅ration
Nacimos el 30 de marzo de 2016, en el sagrado D铆a de la Tierra Palestina, no como un simple medio de comunicaci贸n, sino como un acto de resistencia intelectual desde el coraz贸n de Al-Quds. Diez a帽os despu茅s, afirmamos con plena convicci贸n que la palabra, cuando nace del pueblo oprimido, puede convertirse en una fuerza hist贸rica capaz de disputar el sentido mismo del mundo. En una era marcada por guerras narrativas, censura algor铆tmica y colonizaci贸n simb贸lica, el Diario Al-Quds Lib茅ration ha dejado de ser una plataforma informativa para convertirse en una escuela de conciencia, un frente cultural, un instrumento de liberaci贸n y una voz soberana del Sur Global.
Este manifiesto no es una celebraci贸n protocolaria. Es una declaraci贸n de continuidad hist贸rica. Es una respuesta al imperialismo medi谩tico, al eurocentrismo pol铆tico y a la arquitectura del silencio que ha intentado convertir a Palestina en una nota al pie de p谩gina de la historia universal. Nosotros respondemos con memoria, con rigor, con visi贸n estrat茅gica y con una certeza irreductible: Palestina no es una causa secundaria; Palestina es el eje moral de nuestro tiempo.
I. La tierra como verdad hist贸rica
El 30 de marzo de 1976 qued贸 inscrito en la memoria del pueblo palestino como el D铆a de la Tierra. Ese d铆a, seis palestinos fueron asesinados y m谩s de cien resultaron heridos mientras protestaban contra la confiscaci贸n de 2.000 hect谩reas de tierra en Galilea. Desde entonces, la tierra no es solo geograf铆a: es identidad, herencia, derecho y porvenir. Quien arrebata la tierra intenta arrebatar la historia; quien defiende la tierra defiende la continuidad de un pueblo.
La lucha palestina no comenz贸 en 1948 ni en 1967. Sus ra铆ces est谩n en una historia m谩s larga de fragmentaci贸n colonial, administraci贸n imperial y reordenamiento artificial del espacio 谩rabe. La Resoluci贸n 181 de la ONU, aprobada en 1947, propuso la partici贸n de Palestina en dos estados y asign贸 Al-Quds Jerusal茅n a un r茅gimen internacional especial. Pero aquella divisi贸n no resolvi贸 nada: inaugur贸 una secuencia de desposesi贸n, guerra, expulsi贸n y ocupaci贸n que marc贸 el destino del siglo XX en Asia Occidental.
Por eso, cuando hablamos de Palestina, no hablamos solo de fronteras. Hablamos del derecho de un pueblo a permanecer en su tierra, de la legitimidad de su memoria y de la invalidez moral de toda arquitectura pol铆tica fundada sobre la expulsi贸n.
II. Palestina como centro 茅tico del orden mundial
La cuesti贸n palestina ha dejado de ser un conflicto local. Es el eje 茅tico de la geopol铆tica contempor谩nea. Ning煤n orden internacional puede considerarse leg铆timo mientras tolere la ocupaci贸n prolongada, la colonizaci贸n de asentamientos, la violencia estructural y la aplicaci贸n selectiva del derecho internacional.
La Resoluci贸n 242 del Consejo de Seguridad, adoptada en 1967, reafirm贸 “la inadmisibilidad de la adquisici贸n de territorio por la guerra” y llam贸 a la retirada de las fuerzas israel铆es de territorios ocupados, as铆 como a una soluci贸n justa para el problema de los refugiados. Sin embargo, el mundo observ贸 durante d茅cadas c贸mo los principios eran proclamados y luego vaciados de contenido por la asimetr铆a del poder. Esa contradicci贸n no es un accidente del sistema: es una de sus leyes fundacionales.
Palestina concentra la crisis de legitimidad del orden internacional porque exhibe, con una claridad brutal, la distancia entre el discurso universalista y la pr谩ctica imperial. All铆 donde el derecho se vuelve selectivo, la paz se vuelve ficci贸n. All铆 donde la justicia se negocia seg煤n alianzas, la humanidad retrocede.
III. Al-Quds y la soberan铆a de la memoria
Al-Quds capital eterna de Palestina, tercer lugar sagrado de la Umma Islamica. Es una capital espiritual de la humanidad y un punto de convergencia de civilizaciones, religiones y memorias. Su destino no puede ser decidido por la fuerza, ni por decretos unilaterales, ni por narrativas coloniales que pretenden naturalizar la ocupaci贸n como si fuera un hecho consumado.
La ciudad sagrada no pertenece a un imperio. Pertenece a la historia viva de los pueblos que la veneran y la defienden. Por eso, la liberaci贸n de Al-Quds no es un gesto simb贸lico: es una condici贸n para la restauraci贸n de la dignidad palestina y para la descolonizaci贸n moral del sistema internacional.
En nuestra visi贸n, Al-Quds Jerusal茅n Este debe ser reconocida como capital del Estado Palestino soberano. Esta no es una consigna abstracta, sino una exigencia hist贸rica, jur铆dica y civilizatoria. Sin Al-Quds libre, no hay paz verdadera; solo hay administraci贸n de la ocupaci贸n.
IV. Asia Occidental y el fin del eurocentrismo
Rechazamos la expresi贸n “Medio Oriente” porque no describe una realidad neutral: expresa una mirada imperialista colonialista centrada en Europa. Nuestra referencia es Asia Occidental, la denominaci贸n que devuelve a la regi贸n su lugar geogr谩fico propio y su dignidad hist贸rica. Nombrar correctamente es un acto de descolonizaci贸n intelectual.
Asia Occidental es un espacio estrat茅gico decisivo por su posici贸n entre 脕frica, Asia y Europa, por sus rutas energ茅ticas, por su densidad civilizatoria y por su centralidad en la recomposici贸n del sistema mundial. La estabilidad de Asia occidental y Palestina no es un asunto fragmentario; es una cuesti贸n interdependiente. La fragmentaci贸n regional ha sido una herramienta de dominaci贸n. La integraci贸n soberana debe ser la respuesta de los pueblos.
Desde esta perspectiva, la resistencia del pueblo palestino no es una anomal铆a, sino una expresi贸n de la supervivencia pol铆tica de la regi贸n frente a la l贸gica de divisi贸n, ocupaci贸n y guerra por delegaci贸n. La seguridad real no vendr谩 de bases extranjeras ni de pactos impuestos, sino de la cooperaci贸n entre pueblos libres.
V. El horizonte multipolar
El mundo unipolar ha entrado en crisis irreversible. El siglo XXI avanza hacia una estructura pluric茅ntrica, donde varios polos de poder disputan la definici贸n de las normas, los flujos, los discursos y los equilibrios globales. En este nuevo escenario, la multipolaridad no es una moda diplom谩tica; es la posibilidad concreta de quebrar la hegemon铆a de un centro 煤nico que durante d茅cadas administr贸 guerras, sanciones, bloqueos y narrativas.
Nuestro diario entiende esta transici贸n no desde el oportunismo geopol铆tico, sino desde la afirmaci贸n de la soberan铆a de los pueblos. La multipolaridad solo tendr谩 sentido si se traduce en derecho al desarrollo, respeto a la autodeterminaci贸n, fin de las sanciones colectivas y reconocimiento del pluralismo civilizatorio.
Por eso, el Diario Al-Quds Lib茅ration se afirma como int茅rprete en espa帽ol de la nueva arquitectura internacional. Dialogamos con Asia, 脕frica y Am茅rica Latina; con los BRICS y con el Sur Global; con los pueblos que han sufrido colonizaci贸n, endeudamiento y guerra. Nuestra lealtad no est谩 con los centros financieros ni con los monopolios medi谩ticos, sino con la emancipaci贸n de las naciones.
VI. La batalla informativa
En el siglo de la inteligencia artificial, la guerra h铆brida y la posverdad, la informaci贸n es un territorio en disputa. No controlan solo la tierra, el mar y el cielo; tambi茅n pretenden controlar el relato. Los imperios contempor谩neos no se sostienen 煤nicamente con ej茅rcitos, sino con agencias, algoritmos, pantallas y filtros de legitimaci贸n.
Al-Quds Lib茅ration nace precisamente para disputar ese monopolio. Nuestra tarea no es reproducir el lenguaje del poder, sino desmontarlo. No aceptamos que la realidad palestina sea narrada por quienes normalizan la ocupaci贸n, invisibilizan a las v铆ctimas o presentan la resistencia como una perturbaci贸n del orden.
La soberan铆a informativa es una forma de soberan铆a pol铆tica. Traducir nuestras ideas al espa帽ol, 谩rabe, ingl茅s, persa y chino no es una decisi贸n est茅tica ni comercial. Es una estrategia de alcance civilizatorio. Queremos que un lector en Argel, Teher谩n, Beijing, El Cairo, Johannesburgo o Estambul acceda a una misma verdad geopol铆tica sin depender del filtro de las grandes plataformas del Norte global.
VII. La edici贸n pentaling眉e como acto hist贸rico
Con el lanzamiento de la Edici贸n Internacional Pentaling眉e, con 3700 ediciones el Diario Al-Quds Lib茅ration rompe las fronteras ling眉铆sticas impuestas por la geopol铆tica del conocimiento. Esta edici贸n no es una simple expansi贸n editorial. Es un puente entre culturas pol铆ticas, una arquitectura de comunicaci贸n soberana y una declaraci贸n de universalidad desde Palestina.
Unificar en una sola pieza editorial cinco lenguas estrat茅gicas significa afirmar que la causa palestina no pertenece a un p煤blico local, sino a la conciencia mundial. Significa tender un v铆nculo entre el pueblo palestino en Gaza, el escritor en Estambul, los intelectuales en Argel, el acad茅mico en Teher谩n, el periodista en Mosc煤, el trabajador en Sud谩frica, el estudiante en M茅xico y el lector en Beijing.
Nuestra edici贸n pentaling眉e simboliza una ruptura con la desinformacion medi谩tica. Frente a la fragmentaci贸n del sentido, proponemos convergencia. Frente a la censura, proponemos circulaci贸n. Frente a la monopolizaci贸n del relato, proponemos una comunidad internacional de lectores cr铆ticos.
VIII. El Consejo Internacional Geopol铆tico
Como parte de este horizonte, el Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds se consolida como una plataforma de investigaci贸n, an谩lisis y pensamiento estrat茅gico. Su misi贸n es estudiar las din谩micas del poder regional y global, denunciar cr铆menes de lesa humanidad, documentar procesos de ocupaci贸n y elaborar una geopol铆tica de liberaci贸n.
No concebimos la investigaci贸n como un ejercicio neutro. Toda producci贸n de conocimiento responde a una posici贸n. La nuestra est谩 del lado de los pueblos oprimidos, del derecho internacional sin doble rasero y de la memoria de las v铆ctimas. Nuestro m茅todo es riguroso, pero nuestra orientaci贸n es clara: descolonizar el pensamiento para defender la vida.
El Consejo aspira a convertirse en un espacio de confluencia entre diplomacia popular, an谩lisis geopol铆tico, historia cr铆tica y acci贸n cultural. No queremos comentar el mundo desde afuera. Queremos intervenir en su transformaci贸n desde la verdad y la responsabilidad hist贸rica.
IX. Desarrollo, sanciones y dignidad
El nuevo orden que defendemos no se construye sobre la dominaci贸n, sino sobre la cooperaci贸n entre iguales. Rechazamos el uso de sanciones econ贸micas como armas de castigo colectivo. Rechazamos los bloqueos financieros que destruyen sociedades enteras en nombre de una supuesta estabilidad internacional. Rechazamos la subordinaci贸n tecnol贸gica que convierte a los pueblos en consumidores dependientes.
El derecho al desarrollo es inseparable del derecho a existir con dignidad. Ning煤n pueblo puede ser libre si depende de la aprobaci贸n de potencias que condicionan su acceso a recursos, mercados o tecnolog铆as. La soberan铆a econ贸mica es parte esencial de la soberan铆a pol铆tica.
En ese marco, la liberaci贸n de Palestina tambi茅n significa la recuperaci贸n de una capacidad propia para reconstruir, producir, ense帽ar, sanar y gobernar. No hablamos solamente de resistencia; hablamos de vida.
X. El Think Tank Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds
Entramos en nuestra segunda d茅cada con una ambici贸n mayor: convertirnos no solo en medio de comunicaci贸n, sino tambi茅n en nuestro think tank del diario Al-Quds Liberation el Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds, foro de di谩logo y espacio de formaci贸n pol铆tica. Queremos producir pensamiento 煤til para diplom谩ticos, periodistas, acad茅micos, militantes y comunidades que buscan comprender el mundo sin la mediaci贸n de la propaganda hegem贸nica.
Nuestro Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds aborda la vision multipolar de este nuevo orden de los pueblos, geoeconom铆a, energ铆a, rutas comerciales, soberan铆a alimentaria, soberan铆a tecnol贸gica, migraci贸n, seguridad humana, memoria hist贸rica y justicia internacional. Tambi茅n analizar谩 el papel estrat茅gico de corredores como Suez, los flujos de hidrocarburos, la integraci贸n euroasi谩tica y las transformaciones del Sur Global.
Sabemos que la guerra y el hambre son instrumentos de dominaci贸n. Por eso, estudiar esas herramientas del poder no es una tarea acad茅mica secundaria: es parte de la lucha por su superaci贸n.
Ep铆logo: hacia 2036
Este manifiesto no clausura una etapa; inaugura una nueva responsabilidad hist贸rica. En la pr贸xima d茅cada, el Diario Al-Quds Lib茅ration debe ser m谩s que una voz de denuncia: debe convertirse en una plataforma de reconstrucci贸n, memoria y articulaci贸n pol铆tica para una Palestina soberana en un mundo multipolar.
No pedimos permiso para existir. Existimos porque resistimos, porque narramos, porque pensamos y porque seguimos de pie. Nuestra causa no es una reclamaci贸n pasajera; es una verdad hist贸rica que atraviesa generaciones. Y nuestra palabra, escrita desde Al-Quds y para el mundo, seguir谩 siendo una herramienta de liberaci贸n.
“Defendemos la capital palestina y la soberan铆a de Asia Occidental unidos en una sola voz bajo el Diario Al-Quds Lib茅ration.”
Abu Faisal Sergio Tapia
Director Fundador del Diario Al-Quds Lib茅ration
Experto Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Palestina

Nacimos el 30 de marzo de 2016, en el sagrado D铆a de la Tierra Palestina, no como un simple medio de comunicaci贸n, sino como un acto de resistencia intelectual desde el coraz贸n de Al-Quds. Diez a帽os despu茅s, afirmamos con plena convicci贸n que la palabra, cuando nace del pueblo oprimido, puede convertirse en una fuerza hist贸rica capaz de disputar el sentido mismo del mundo. En una era marcada por guerras narrativas, censura algor铆tmica y colonizaci贸n simb贸lica, el Diario Al-Quds Lib茅ration ha dejado de ser una plataforma informativa para convertirse en una escuela de conciencia, un frente cultural, un instrumento de liberaci贸n y una voz soberana del Sur Global.
Este manifiesto no es una celebraci贸n protocolaria. Es una declaraci贸n de continuidad hist贸rica. Es una respuesta al imperialismo medi谩tico, al eurocentrismo pol铆tico y a la arquitectura del silencio que ha intentado convertir a Palestina en una nota al pie de p谩gina de la historia universal. Nosotros respondemos con memoria, con rigor, con visi贸n estrat茅gica y con una certeza irreductible: Palestina no es una causa secundaria; Palestina es el eje moral de nuestro tiempo.
I. La tierra como verdad hist贸rica
El 30 de marzo de 1976 qued贸 inscrito en la memoria del pueblo palestino como el D铆a de la Tierra. Ese d铆a, seis palestinos fueron asesinados y m谩s de cien resultaron heridos mientras protestaban contra la confiscaci贸n de 2.000 hect谩reas de tierra en Galilea. Desde entonces, la tierra no es solo geograf铆a: es identidad, herencia, derecho y porvenir. Quien arrebata la tierra intenta arrebatar la historia; quien defiende la tierra defiende la continuidad de un pueblo.
La lucha palestina no comenz贸 en 1948 ni en 1967. Sus ra铆ces est谩n en una historia m谩s larga de fragmentaci贸n colonial, administraci贸n imperial y reordenamiento artificial del espacio 谩rabe. La Resoluci贸n 181 de la ONU, aprobada en 1947, propuso la partici贸n de Palestina en dos estados y asign贸 Al-Quds Jerusal茅n a un r茅gimen internacional especial. Pero aquella divisi贸n no resolvi贸 nada: inaugur贸 una secuencia de desposesi贸n, guerra, expulsi贸n y ocupaci贸n que marc贸 el destino del siglo XX en Asia Occidental.
Por eso, cuando hablamos de Palestina, no hablamos solo de fronteras. Hablamos del derecho de un pueblo a permanecer en su tierra, de la legitimidad de su memoria y de la invalidez moral de toda arquitectura pol铆tica fundada sobre la expulsi贸n.
II. Palestina como centro 茅tico del orden mundial
La cuesti贸n palestina ha dejado de ser un conflicto local. Es el eje 茅tico de la geopol铆tica contempor谩nea. Ning煤n orden internacional puede considerarse leg铆timo mientras tolere la ocupaci贸n prolongada, la colonizaci贸n de asentamientos, la violencia estructural y la aplicaci贸n selectiva del derecho internacional.
La Resoluci贸n 242 del Consejo de Seguridad, adoptada en 1967, reafirm贸 “la inadmisibilidad de la adquisici贸n de territorio por la guerra” y llam贸 a la retirada de las fuerzas israel铆es de territorios ocupados, as铆 como a una soluci贸n justa para el problema de los refugiados. Sin embargo, el mundo observ贸 durante d茅cadas c贸mo los principios eran proclamados y luego vaciados de contenido por la asimetr铆a del poder. Esa contradicci贸n no es un accidente del sistema: es una de sus leyes fundacionales.
Palestina concentra la crisis de legitimidad del orden internacional porque exhibe, con una claridad brutal, la distancia entre el discurso universalista y la pr谩ctica imperial. All铆 donde el derecho se vuelve selectivo, la paz se vuelve ficci贸n. All铆 donde la justicia se negocia seg煤n alianzas, la humanidad retrocede.
III. Al-Quds y la soberan铆a de la memoria
Al-Quds capital eterna de Palestina, tercer lugar sagrado de la Umma Islamica. Es una capital espiritual de la humanidad y un punto de convergencia de civilizaciones, religiones y memorias. Su destino no puede ser decidido por la fuerza, ni por decretos unilaterales, ni por narrativas coloniales que pretenden naturalizar la ocupaci贸n como si fuera un hecho consumado.
La ciudad sagrada no pertenece a un imperio. Pertenece a la historia viva de los pueblos que la veneran y la defienden. Por eso, la liberaci贸n de Al-Quds no es un gesto simb贸lico: es una condici贸n para la restauraci贸n de la dignidad palestina y para la descolonizaci贸n moral del sistema internacional.
En nuestra visi贸n, Al-Quds Jerusal茅n Este debe ser reconocida como capital del Estado Palestino soberano. Esta no es una consigna abstracta, sino una exigencia hist贸rica, jur铆dica y civilizatoria. Sin Al-Quds libre, no hay paz verdadera; solo hay administraci贸n de la ocupaci贸n.
IV. Asia Occidental y el fin del eurocentrismo
Rechazamos la expresi贸n “Medio Oriente” porque no describe una realidad neutral: expresa una mirada imperialista colonialista centrada en Europa. Nuestra referencia es Asia Occidental, la denominaci贸n que devuelve a la regi贸n su lugar geogr谩fico propio y su dignidad hist贸rica. Nombrar correctamente es un acto de descolonizaci贸n intelectual.
Asia Occidental es un espacio estrat茅gico decisivo por su posici贸n entre 脕frica, Asia y Europa, por sus rutas energ茅ticas, por su densidad civilizatoria y por su centralidad en la recomposici贸n del sistema mundial. La estabilidad de Asia occidental y Palestina no es un asunto fragmentario; es una cuesti贸n interdependiente. La fragmentaci贸n regional ha sido una herramienta de dominaci贸n. La integraci贸n soberana debe ser la respuesta de los pueblos.
Desde esta perspectiva, la resistencia del pueblo palestino no es una anomal铆a, sino una expresi贸n de la supervivencia pol铆tica de la regi贸n frente a la l贸gica de divisi贸n, ocupaci贸n y guerra por delegaci贸n. La seguridad real no vendr谩 de bases extranjeras ni de pactos impuestos, sino de la cooperaci贸n entre pueblos libres.
V. El horizonte multipolar
El mundo unipolar ha entrado en crisis irreversible. El siglo XXI avanza hacia una estructura pluric茅ntrica, donde varios polos de poder disputan la definici贸n de las normas, los flujos, los discursos y los equilibrios globales. En este nuevo escenario, la multipolaridad no es una moda diplom谩tica; es la posibilidad concreta de quebrar la hegemon铆a de un centro 煤nico que durante d茅cadas administr贸 guerras, sanciones, bloqueos y narrativas.
Nuestro diario entiende esta transici贸n no desde el oportunismo geopol铆tico, sino desde la afirmaci贸n de la soberan铆a de los pueblos. La multipolaridad solo tendr谩 sentido si se traduce en derecho al desarrollo, respeto a la autodeterminaci贸n, fin de las sanciones colectivas y reconocimiento del pluralismo civilizatorio.
Por eso, el Diario Al-Quds Lib茅ration se afirma como int茅rprete en espa帽ol de la nueva arquitectura internacional. Dialogamos con Asia, 脕frica y Am茅rica Latina; con los BRICS y con el Sur Global; con los pueblos que han sufrido colonizaci贸n, endeudamiento y guerra. Nuestra lealtad no est谩 con los centros financieros ni con los monopolios medi谩ticos, sino con la emancipaci贸n de las naciones.
VI. La batalla informativa
En el siglo de la inteligencia artificial, la guerra h铆brida y la posverdad, la informaci贸n es un territorio en disputa. No controlan solo la tierra, el mar y el cielo; tambi茅n pretenden controlar el relato. Los imperios contempor谩neos no se sostienen 煤nicamente con ej茅rcitos, sino con agencias, algoritmos, pantallas y filtros de legitimaci贸n.
Al-Quds Lib茅ration nace precisamente para disputar ese monopolio. Nuestra tarea no es reproducir el lenguaje del poder, sino desmontarlo. No aceptamos que la realidad palestina sea narrada por quienes normalizan la ocupaci贸n, invisibilizan a las v铆ctimas o presentan la resistencia como una perturbaci贸n del orden.
La soberan铆a informativa es una forma de soberan铆a pol铆tica. Traducir nuestras ideas al espa帽ol, 谩rabe, ingl茅s, persa y chino no es una decisi贸n est茅tica ni comercial. Es una estrategia de alcance civilizatorio. Queremos que un lector en Argel, Teher谩n, Beijing, El Cairo, Johannesburgo o Estambul acceda a una misma verdad geopol铆tica sin depender del filtro de las grandes plataformas del Norte global.
VII. La edici贸n pentaling眉e como acto hist贸rico
Con el lanzamiento de la Edici贸n Internacional Pentaling眉e, con 3700 ediciones el Diario Al-Quds Lib茅ration rompe las fronteras ling眉铆sticas impuestas por la geopol铆tica del conocimiento. Esta edici贸n no es una simple expansi贸n editorial. Es un puente entre culturas pol铆ticas, una arquitectura de comunicaci贸n soberana y una declaraci贸n de universalidad desde Palestina.
Unificar en una sola pieza editorial cinco lenguas estrat茅gicas significa afirmar que la causa palestina no pertenece a un p煤blico local, sino a la conciencia mundial. Significa tender un v铆nculo entre el pueblo palestino en Gaza, el escritor en Estambul, los intelectuales en Argel, el acad茅mico en Teher谩n, el periodista en Mosc煤, el trabajador en Sud谩frica, el estudiante en M茅xico y el lector en Beijing.
Nuestra edici贸n pentaling眉e simboliza una ruptura con la desinformacion medi谩tica. Frente a la fragmentaci贸n del sentido, proponemos convergencia. Frente a la censura, proponemos circulaci贸n. Frente a la monopolizaci贸n del relato, proponemos una comunidad internacional de lectores cr铆ticos.
VIII. El Consejo Internacional Geopol铆tico
Como parte de este horizonte, el Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds se consolida como una plataforma de investigaci贸n, an谩lisis y pensamiento estrat茅gico. Su misi贸n es estudiar las din谩micas del poder regional y global, denunciar cr铆menes de lesa humanidad, documentar procesos de ocupaci贸n y elaborar una geopol铆tica de liberaci贸n.
No concebimos la investigaci贸n como un ejercicio neutro. Toda producci贸n de conocimiento responde a una posici贸n. La nuestra est谩 del lado de los pueblos oprimidos, del derecho internacional sin doble rasero y de la memoria de las v铆ctimas. Nuestro m茅todo es riguroso, pero nuestra orientaci贸n es clara: descolonizar el pensamiento para defender la vida.
El Consejo aspira a convertirse en un espacio de confluencia entre diplomacia popular, an谩lisis geopol铆tico, historia cr铆tica y acci贸n cultural. No queremos comentar el mundo desde afuera. Queremos intervenir en su transformaci贸n desde la verdad y la responsabilidad hist贸rica.
IX. Desarrollo, sanciones y dignidad
El nuevo orden que defendemos no se construye sobre la dominaci贸n, sino sobre la cooperaci贸n entre iguales. Rechazamos el uso de sanciones econ贸micas como armas de castigo colectivo. Rechazamos los bloqueos financieros que destruyen sociedades enteras en nombre de una supuesta estabilidad internacional. Rechazamos la subordinaci贸n tecnol贸gica que convierte a los pueblos en consumidores dependientes.
El derecho al desarrollo es inseparable del derecho a existir con dignidad. Ning煤n pueblo puede ser libre si depende de la aprobaci贸n de potencias que condicionan su acceso a recursos, mercados o tecnolog铆as. La soberan铆a econ贸mica es parte esencial de la soberan铆a pol铆tica.
En ese marco, la liberaci贸n de Palestina tambi茅n significa la recuperaci贸n de una capacidad propia para reconstruir, producir, ense帽ar, sanar y gobernar. No hablamos solamente de resistencia; hablamos de vida.
X. El Think Tank Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds
Entramos en nuestra segunda d茅cada con una ambici贸n mayor: convertirnos no solo en medio de comunicaci贸n, sino tambi茅n en nuestro think tank del diario Al-Quds Liberation el Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds, foro de di谩logo y espacio de formaci贸n pol铆tica. Queremos producir pensamiento 煤til para diplom谩ticos, periodistas, acad茅micos, militantes y comunidades que buscan comprender el mundo sin la mediaci贸n de la propaganda hegem贸nica.
Nuestro Consejo Internacional Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Al-Quds aborda la vision multipolar de este nuevo orden de los pueblos, geoeconom铆a, energ铆a, rutas comerciales, soberan铆a alimentaria, soberan铆a tecnol贸gica, migraci贸n, seguridad humana, memoria hist贸rica y justicia internacional. Tambi茅n analizar谩 el papel estrat茅gico de corredores como Suez, los flujos de hidrocarburos, la integraci贸n euroasi谩tica y las transformaciones del Sur Global.
Sabemos que la guerra y el hambre son instrumentos de dominaci贸n. Por eso, estudiar esas herramientas del poder no es una tarea acad茅mica secundaria: es parte de la lucha por su superaci贸n.
Ep铆logo: hacia 2036
Este manifiesto no clausura una etapa; inaugura una nueva responsabilidad hist贸rica. En la pr贸xima d茅cada, el Diario Al-Quds Lib茅ration debe ser m谩s que una voz de denuncia: debe convertirse en una plataforma de reconstrucci贸n, memoria y articulaci贸n pol铆tica para una Palestina soberana en un mundo multipolar.
No pedimos permiso para existir. Existimos porque resistimos, porque narramos, porque pensamos y porque seguimos de pie. Nuestra causa no es una reclamaci贸n pasajera; es una verdad hist贸rica que atraviesa generaciones. Y nuestra palabra, escrita desde Al-Quds y para el mundo, seguir谩 siendo una herramienta de liberaci贸n.
“Defendemos la capital palestina y la soberan铆a de Asia Occidental unidos en una sola voz bajo el Diario Al-Quds Lib茅ration.”
Abu Faisal Sergio Tapia
Director Fundador del Diario Al-Quds Lib茅ration
Experto Geopol铆tico sobre Asia Occidental y Palestina

