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«Les Candases» es el nombre que recibe un grupo de ocho mujeres trabajadoras de la industria conservera de Cand谩s (Asturias) que fueron torturadas, asesinadas y arrojadas vivas al mar desde los acantilados del Cabo de Pe帽as el 2 de junio de 1938, durante la Guerra Civil Espa帽ola.
- En junio de 1938 un grupo de falangistas de Cand谩s las detuvo y las mat贸 tras torturarlas en Asturias
- En 2017 se exhum贸 el cuerpo de Dar铆a Gonz谩lez en una fosa en el cementerio de Ba帽ugues
Dar铆a, Mar铆a, 脕urea, Pl谩cida y Balbina junto a una imagen del Cabo Pe帽as Familiares Candases / C茅sar J. Pollo (CC. 4.0) / Infograf铆a RTVE
15.11.2025 | 09:17
"Mi abuela arrastr贸 toda la vida ver a su madre marchar. Cuando ella ten铆a 13 a帽os, cogen a su madre, la suben a un cami贸n y lo 煤ltimo que le dice a su hija es 'Carmen, esp茅rame aqu铆, que vuelvo ahora'. Pero mi abuela no la volvi贸 a ver. Muri贸 con 84 a帽os y nunca quiso ir a Cabo Pe帽as". Sonia Santove帽a, nieta de Carmen, recuerda as铆 las 煤ltimas palabras de su bisabuela Mar铆a, La Papona, antes de que los falangistas de Cand谩s la mataran, a los 46 a帽os, arroj谩ndola viva al mar desde los acantilados el 2 de junio de 1938 junto a otras siete mujeres y cinco hombres. Es la historia de Les Candases, que fueron asesinadas tras ser detenidas y torturadas.
Las lanzaron al mar para intentar esconder el crimen, para condenarlas al olvido, pero las olas devolvieron parte de los cuerpos a playas cercanas d铆as despu茅s. A煤n llevaban las batas de las f谩bricas de conservas donde trabajaban con el n煤mero bordado que las identificaba. Algunas fueron enterradas en cementerios cercanos como el de Ba帽ugues, pero 87 a帽os despu茅s solo se ha podido recuperar el cuerpo de una de ellas: el de Dar铆a Gonz谩lez, que ten铆a 62 a帽os. Sus restos fueron exhumados en 2017 por la Asociaci贸n de Recuperaci贸n de la Memoria Hist贸rica (ARMH) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi e identificados con ADN. El resto de v铆ctimas siguen desaparecidas. Su historia forma parte del proyecto “El pa铆s de las 6.000 fosas”, el primer mapa audiovisual de Espa帽a de las fosas de la Guerra Civil y el franquismo.
El resto de Les Candases son Secunda Rodr铆guez Fern谩ndez (59 a帽os), Rosaura Mu帽iz Gonz谩lez (62), 脕urea Artime Garc铆a (76) y sus dos hijas Balbina (34) y Pl谩cida L贸pez Artime (31), y Rita Fern谩ndez Su谩rez, La Camu帽a, de 21 a帽os. Los cinco hombres eran: F茅lix Men茅ndez Gonz谩lez, hijo de Dar铆a; Emilio 脕lvarez Rodr铆guez, marido de Secunda; y sus tres hijos: Anselmo, Jos茅 Aser y Guillermo 脕lvarez Rodr铆guez.
Mar铆a, La Papona, una de Les Candases Cedida por familiares
Excepto Mar铆a, La Papona, encargada de la f谩brica de conservas ALBO, miembro del comit茅 de empresa de UGT, conocida por compromiso social y a la que detuvieron por esconder a republicanos huidos en su casa, y Rita, La Camu帽a, que colaboraba con el Socorro Rojo Internacional, el resto fueron asesinadas por ser madres, hermanas, suegras… de hombres republicanos cercanos al Frente Popular contra los que se hab铆a dictado orden de detenci贸n tras la ca铆da del frente Norte.
Los falangistas pretend铆an que ellos se entregaran si las deten铆an a ellas, pero los que as铆 lo hicieron acabaron asesinados igualmente, como F茅lix, hijo de Dar铆a y con cargo en el Partido Comunista local, arrojado tambi茅n al mar; o 脕ngel L贸pez Artime, dirigente de la CNT y fusilado un d铆a despu茅s de que mataran a su madre y sus dos hermanas en Cabo Pe帽as.
Braulia Su谩rez Rodeiro, Cuca, recuerda lo que su t铆a abuela Celesta le cont贸 de la detenci贸n de su hermana Rita, en la publicaci贸n El mar devuelve la verdad, de la Secretar铆a de Estado de Memoria Democr谩tica. "Vinieron a por ella. Me la llevaron y me la tiraron por el Cabo Pe帽as", repet铆a esta mujer que ten铆a solo 15 a帽os cuando ocurrieron los hechos. A Rosaura, la suegra de Anselmo, la detuvieron cuando increp贸 desde la ventana de su casa a los falangistas que hab铆an crucificado a su yerno y le estaban golpeando mientras recreaban un v铆a crucis por todo el pueblo tras acusarle de la muerte de uno de ellos cuando intent贸 huir tras descubrirse que estaba escondido en casa.
Tras detenerlas las llevaron a la Brigada de Investigaci贸n y Vigilancia, la entonces conocida como Casa Genar铆n y actual sede del Ayuntamiento de Carre帽o. "Esa noche debieron de hacer con ellas de todo, torturas, violaciones… hasta que al amanecer las llevaron a Cabo Pe帽as y las arrojaron por el acantilado. Cuentan que La Papona tir贸 a uno de Falange (...) 'Si yo caigo, t煤 caes', fue lo 煤ltimo que dijo”, relata Sonia Santove帽a a RTVE, que destaca que su bisabuela era una mujer “muy valiente y luchadora, que no estaba bien vista por la derecha”.
El documental La historia olvidada de Les Candases, de J.K. 脕lvarez, recoge la grabaci贸n en v铆deo del testigo m谩s directo de los hechos, un vecino de El Ferreru, Benjam铆n Venturo, fallecido en 2019, que relata c贸mo se cruz贸 esa noche con el cami贸n que se dirig铆a a Cabo Pe帽as. "Veo un cami贸n grande y sent铆 gritos, lloros y voces. (...) Por la ma帽ana me asomo y vi en el agua a cinco o seis [cuerpos flotando]. Nada m谩s que vi aquello vine para casa. 'No lo cuentes a nadie, por Dios, por Dios', dijo mi padre".
Miguel Garc铆a L贸pez, tataranieto de 脕urea, biznieto de 脕ngel L贸pez Artime y sobrino biznieto de Pl谩cida y C谩ndida, explica a RTVE que no todas cayeron directamente al agua: "En los d铆as posteriores, una de ellas, creemos que era 脕urea, qued贸 colgada de uno de los riscos y se o铆an lamentos hasta que cay贸 al acantilado o se muri贸".
Su bisabuelo, presidente de los comit茅s de huelga por la CNT y trabajador de Conservas Alfageme, estaba escondido en Piedeloro. "Le llega la noticia de que si se entrega las sueltan. Va a hablar con el cura para entregarse en Gij贸n, no en Cand谩s (...). En vez de cumplir su palabra, el cura va a Cand谩s y le delata y sale un cami贸n de falangistas para Piedeloro y es donde le detienen el d铆a 3 de junio, un d铆a despu茅s de los asesinatos de Cabo Pe帽as. Lo suben al cementerio antiguo y all铆 le fusilan", explica Miguel Garc铆a L贸pez.
La historia de Les Candases permaneci贸 oculta, silenciada, sepultada por el dolor y el miedo hasta que una "simple frase" sirvi贸 de espoleta. "Mi abuela estaba con mi madre sentada en el jard铆n de mi casa. Era la v铆spera de todos los Santos y lo t铆pico, todo el mundo pasaba con flores y ella dijo: 'Cu谩nto dar铆a yo por saber d贸nde est谩 mi madre para llevarle flores' y mi madre [Conchita Fern谩ndez, nieta de La Papona] dijo: "Ya va siendo hora de que se haga algo".
Dar铆a Gonz谩lez, asesinada en Cabo Pe帽a Cedida por familiares
Contactaron con la entonces alcaldesa de Carre帽o, Amelia Fern谩ndez, quien describe aquella b煤squeda como "una de las experiencias m谩s conmovedoras e importantes" de su trayectoria en la pol铆tica local, y con ayuda de la Asociaci贸n para la Recuperaci贸n de la Memoria Hist贸rica siguieron la pista hasta llegar al cementerio de Ba帽ugues, donde se cre铆a que pod铆an estar enterradas algunas de ellas. Una cruz de piedra se帽alaba el lugar probable.
La exhumaci贸n, llevada a cabo por la ARMH y Aranzadi, localiz贸 en mayo de 2017 los restos de Dar铆a Gonz谩lez. El antrop贸logo forense Francisco Etxeberria, que particip贸 en la excavaci贸n explica que “el mar, que es muy sabio, devolvi贸 los cad谩veres a la costa y que, en Ba帽ugues, dejaron anotado en qu茅 parte del cementerio” se inhumaron algunos de los restos. Eso les permiti贸 llegar hasta la 煤nica de aquellas mujeres que se ha conseguido encontrar. “Es casi un milagro que todo el recorrido se pudiera completar de esa manera: que de los restos se pudiera extraer ADN y que dieran en el clavo” pudiendo identificar a Daria. Etxeberria se帽ala que no saben cu谩ndo, pero habr谩 un nuevo intento para buscar si en el cementerio est谩n los restos de al menos otra de estas mujeres, como reclaman los familiares.
Los restos de Dar铆a Gonz谩lez aparecieron cerca de la cruz de piedra del cementerio de Ba帽ugues Cedida por familiares
Los restos de Dar铆a fueron reinhumados en junio de 2022 en el cementerio de Cand谩s. Su biznieta Maider Men茅ndez viaj贸 desde Francia, pa铆s al que se exili贸 su abuelo y su t铆a abuela, hijos tambi茅n de Dar铆a, para participar en el homenaje. Ella no conoci贸 la historia de Les Candases hasta despu茅s de la exhumaci贸n. Su abuelo nunca quiso hablar de ello. El d铆a del entierro "fue muy, muy dif铆cil", rememora en un espa帽ol con un marcado acento franc茅s al otro lado del tel茅fono sin poder evitar que se le quiebre la voz por el llanto.
“No la conoc铆a, pero es muy dif铆cil saber todo eso, lo malo que han hecho hombres sobre ellas es muy duro, saber que fue escondida en el mar para que no encontraran sus huesos y los cuerpos. Es terrible de saber. Pero ahora estoy muy contenta de saber que est谩 en paz”, concluye.
Maider Men茅ndez, a la derecha, ayuda a llevar la caja con los restos de Dar铆a, su bisabuela. EFE



