Los recientes ataques en Bamako, Mopti, Gao, Kati y Kidal, iniciados el pasado 25 de abril, demuestran una vez más que son los niños y niñas quienes están pagando el precio más alto de la violencia persistente en Malí.
Según los primeros informes, como consecuencia de los ataques mortales, hay que contabilizar niños y niñas entre los civiles muertos o heridos. Actualmente, los niños y niñas que resultaron heridos están recibiendo tratamiento en centros sanitarios locales.
Preocupación por las escuelas y centros de salud afectados
Estamos preocupados por las informaciones que señalan que una escuela en la región de Mopti se ha visto afectada, incluida su ocupación por personas armadas y la presencia de un artefacto explosivo en las inmediaciones.
Como consecuencia de esto, la educación de al menos 300 niños y niñas ha quedado interrumpida.
Además, según los informes, un centro de salud comunitario en Gao fue atacado, poniendo en riesgo el acceso a servicios básicos de salud a cerca de 2.700 niños y niñas.
Es importante recordar que las escuelas y los centros sanitarios deben ser espacios seguros y nunca deben convertirse en objetivos de ataque.
UNICEF: seguimos prestando servicios esenciales
En respuesta a los recientes incidentes de seguridad, desde UNICEF continuamos dando apoyo a las poblaciones afectadas, especialmente a los niños y niñas más vulnerables.
En estrecha coordinación con las autoridades competentes y con nuestros aliados, estamos realizando algunas acciones específicas en distintos ámbitos:
- Protección infantil.
- Salud y nutrición.
- Agua, saneamiento e higiene.
- Educación.
En Kidal, mantenemos la prestación de servicios esenciales de protección infantil. Actualmente 60 niños y niñas no acompañados están recibiendo atención a través de familias de acogida y, tras los recientes ataques, se han identificado otros tres niños separados de sus familias.
Paralelamente, tres clínicas móviles de atención a la salud están operativas para facilitar el acceso a servicios sanitarios básicos, incluido el cribado nutricional.
También continúan los esfuerzos para apoyar el aprendizaje de los niños y niñas afectados por la violencia en la región de Gao.
Tenemos preparados y listos para distribuir kits de agua, saneamiento e higiene y materiales educativos en Gao, Ménaka y Mopti.
"Mantenemos nuestro compromiso de apoyar a los niños, niñas y familias afectados por estos ataques, así como de reforzar los servicios para responder a la rápida evolución de la situación humanitaria. Todos los niños y niñas en Malí deben ser protegidos frente a cualquier forma de violencia".
Mali: en medio de una crisis regional
Recientemente, nuestro director adjunto, Ted Chaiban, visitaba Mali y nos hablaba de una región rica en posibilidades, pero continuamente afectada por la inseguridad, los desastres climáticos y las crisis socioeconómicas.
En todo el Sahel Central, casi 7,5 millones de niños y niñas necesitan urgentemente asistencia humanitaria, una emergencia que sigue estando demasiado lejos de la atención de la comunidad internacional.
La falta de acceso a los servicios esenciales los expone a enfermedades y sufrimiento psicosocial, y pone en peligro sus oportunidades para un desarrollo pleno y saludable. Que los niños crezcan en un entorno de violencia no es una opción viable para el desarrollo social y el crecimiento económico a largo plazo.
Llamamiento a la protección de la infancia
Hacemos un llamamiento urgente para proteger la infraestructura civil y cumplir con las obligaciones establecidas por el derecho internacional humanitario.
Asimismo, pedimos poner fin y prevenir las violaciones graves contra la infancia, incluidos el asesinato y la mutilación, los ataques contra escuelas y centros de salud, y la denegación del acceso humanitario.
Los actores humanitarios deben poder llegar a los niños, niñas y sus familias de forma segura y sin obstáculos.
