Otra información es posible

Pedro y sus llaves. Pablo y su espada

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Empiezan a aparecer memes de Pedro y Pablo en las redes. Sí, los Picapiedra. Pero también hay otra pareja más famosa aun en la iconografía occidental, la de los apóstoles Pedro y Pablo. El primero con la llave del reino de los cielos; el segundo con la espada del poder en la tierra, aunque pudiera ser aquella con la que lo decapitaran, pues no se sabe de cierto cómo murió. Pedro aparece con las llaves de la organización de la izquierda democrática, Pablo aporta la belicosidad. Y ambos saben que han de entenderse si quieren ir a algún sitio. Entenderse no significa dejar de criticarse, pero sí de atacarse y de practicar juego sucio.

Lo que no podía ser no fue

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Las primarias han sido un psicodrama. Así se ha vivido hasta el último, hosco, rencoroso, agresivo y hasta amenazador desplante de la caudilla ignominiosamente derrotada. Las cosas tenían que terminar personalizadas y enconadas porque así empezaron. Fueron dos campañas personales que se perfilaron de liderazgo, con una diferencia: mientras el de Sánchez era de abajo arriba, impulsado por la militancia, el de Díaz era de arriba abajo, impuesto por el aparato. Los dos se acusaron de personalismo pero eran personalismos contrapuestos.

El punto de partida

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Las primarias han puesto todo patas arriba.

Innecesario señalar, sería ya crueldad, el oscuro ridículo de Podemos contraprogramando con la manifa de Sol. El interés estaba entonces, y está ahora, en otra parte. Iglesias, Garzón y Errejón han felicitado a Sánchez; no así, creo, Rajoy. Un gesto de educación y, al mismo tiempo, un reconocimiento de que hay un interlocutor. Uno que han votado las bases de su partido en un ejercicio de democracia interna insólito por estos pagos.

Balance de fuego

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Que se haya llegado al final de las primarias sin saber de cierto quién ganará, pues se prevé un resultado muy ajustado, ya es la mitad del triunfo de Sánchez. ¿Acaso no venía de las tinieblas exteriores, muerto viviente, defenestrado en una conjura sin posibilidad alguna? ¿No era un espejismo enfrentarse al todopoderoso aparato, rendido a los pies de Díaz? ¿No lo dejaron solo una vez caído sus más fieles colaboradores? Unos se pasaron sin más a la andaluza; otros hicieron parada intermedia en el simulacro de López, también en beneficio de aquella, pues dividía a sus posibles adversarios.

Miedo al cambio

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Muy recomendable la entrevista de Esther Palomera a PS en el Huffington Post y también la de Sandra Llinares a José Borrell en La Opinión, de A Coruña y en la que el exministro señala que "Si el PSOE no cuenta con sus militantes se acabará extinguiendo como los dinosaurios". Ambos dicen cosas muy puestas en razón y evidentes: el PSOE oficial, el de la gestora y Díaz, no ha entendido el cambio en el que estamos. Y, añade Borrell, "hace un mes nadie daba un duro por Sánchez". ¿Será que Sánchez sí entiende el cambio? Quizá. Eso lo sabrá él y lo probará o probará lo contrario si alcanza la SG, cosa cada vez más verosímil a pesar de todos los vaticinios en contra.

Los nacionales

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Hay noticias que vuelven a helar el corazón del españolito. Desde 2007, cuando menos, viene Esperanza Aguirre dando la patriótica tabarra con el levantamiento de la nación española en 1808 y la glorificación de su bicentenario que a ella correspondía por un designio divino que no pensaba dejar pasar. Aquí volvieron los cantos a la nación hispana forjada en lucha contra el francés; aquí se organizaron actos conmemorativos sin tasa ni cuento, lució el oro y el oropel en festejos cultos y populares, se subvencionaron espectáculos y hasta una memorable película que se llevó la parte del león y suscitó mucha controversia. ¿Qué menos para celebrar el (re)surgir de la nación y su esencia católica? Aunque el "re" del surgir y la esencia católica se jueguen en tono menor para no espantar al rebaño del liberalismo español, uncido al carro de la interpretación nacional de 1802-1812 (vía "La Pepa") y que se asustará si le hacen comulgar con ruedas de molino. Para comulgar le basta con la forma ordinaria consagrada, a ser posible por un cura progre.

Los réprobos

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Lo que le faltaba al gobierno y a su partido es juntar a las partidas de corruptos, delincuentes y presuntos delincuentes, incompetentes y meapilas, ahora una de réprobos. Y ya la tiene: un ministro, un fiscal general y uno anticorrupción reprobados por todo el Parlamento a excepción, claro, de ellos mismos. La reprobación es una figura política, moral, carece de efectos jurídicos y los réprobos conservan sus cargos porque cumplen el requisito legal esencial de contar con la confianza de su superior. Enseguida se ha formado la jerarquía del mando: el anticorrupción cuenta con la confianza del general, que cuenta con la del ministro, que tiene la de Rajoy. Y Rajoy cuenta con la confianza ¿de quién? Curiosamente de ese mismo Parlamento que ahora reprueba a su ministro (y sus subalternos) y que, si quiere ser coherente consigo mismo, tendrá que reprobar también al propio Rajoy.

El debate

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- En efecto, escasas veces se ha dado (si es que se ha dado alguna) tal práctica unanimidad en los medios sobre el ganador de un debate. Es llamativo y tiene mucho significado. Supongo que la TV de Andalucía será de parecer contrario. Me consta que lo es Al Rojo vivo de la Sexta, cuya animadversión a Sánchez solo es inferior a su odio al PSOE, razón por la cual, le da el triunfo a la caudilla como se lo daría a un boniato, quizá con mayor justicia. Es "periodismo comprometido". Comprometido con la manipulación. Aunque, de esto, el magisterio corresponde a El País, en un editorial probablemente inspirado por Rubalcaba, Pasado frente a futuro, tan embustero que podría esta escrito por cualquiera de los trolls y bots a sueldo de Díaz y campando por las redes.

La confianza de Rajoy

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Curiosa la respuesta del ministro de Justicia a la pregunta de si va a dimitir. Se da de bruces con dos experiencias de dominio común: una, la de que la confianza de de Rajoy no sirve de nada; dos, que no está Rajoy para otorgar confianzas.

El muerto viviente

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Las tribulaciones de los socialistas europeos incitan a hablar de "crisis de la socialdemocracia", término que, a la luz de los últimos cincuenta años, no tiene un significado nítido. Los más informados la consideran parte de la "crisis europea" y en ella quedan por despejar cuatro incógnitas ante de pintar un cuadro tan incomprensible como el original.

Un solo acto

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- La democracia es debate, deliberación, foro público, participación. Va de adoptar decisiones colectivas. Y de hacerlo con la mayor cantidad de información posible. No hay problema con esa frecuente objeción del "exceso" de información. Es cierto que de nada conviene que haya demasiado. Pero queda por saber quién decide cuándo es demasiada la información. Y quien mejor puede decidirlo es el que la consume; no el que la fabrica.

La lucha por la supervivencia

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Ha costado a los socialistas de la junta gestora rendirse a la evidencia de que su victoria en los avales, en realidad, era una derrota. Más les está costando aquilatar sus efectos, saber hasta dónde llega, qué posibilidades tienen ellos.

La victoria pírrica de Díaz

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Díaz aparece exultante con el resultado de los avales, ignoro por qué, si no es porque considere que un caudillo debe estar siempre exultante, incluso en la adversidad. Es así: el resultado de los avales le ha sido adverso; muy adverso. Todo el mundo detecta desconcierto en su campo, su candidatura, sus seguidores. No esperaban estos datos aunque, últimamente, empezaban a temerlos. Pero tenían esperanza. Ahora la han perdido. Descontaban una victoria aplastante de Díaz, un abismo en avales. Y tienen un empate práctico. Han conseguido una victoria pírrica que augura un riesgo de derrota grave a la hora de la verdad.

Los avales

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- El PSOE sigue ocupando la centralidad política. Roto, desvencijado, mal avenido, con líderes que no se saludan y solo se relacionan epistolarmente (para regocijo de las redes) y en una situación parlamentaria imposible a causa de la moción de censura de Podemos que lo pone literalmente a los pies del gobierno. Aun así, es el centro de la atención mediática que informa sobre la recogida de avales (un proceso restringido a la militancia) como si de unas elecciones generales se tratara. Hay incluso quien, llevado de algún delirio común, dice que, en realidad, los avales y las primarias en general son una cortina de humo para tapar la corrupción del PP, de paso, la que toca al PSOE. 

La realidad y la ficción I. El PNV

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- La política se ventila en el reino de la ficción. Como los cantares de gesta, los hipogrifos o los amores de Angélica y Medoro. Con la diferencia de que mientras las fabulas literarias se desvanecen en el recuerdo y la metáfora, las políticas afectan con dureza la realidad de la vida de las gentes.

El Estado de derecho no funciona

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Es una convicción generalizada a la vista del estado de la administación de justicia, su principal soporte. La gente normal, la ciudadanía no comprende episodios que pueden tener muy sólidos fundamentos pero resultan escandalosos. Nadie entiende que una tuitera sea condenada a años de cárcel por hacer chistes sobre Carrero Blanco y los fascistas puedan realizar actos públicos de exaltación de sus modales impunemente. Que los rateros, los autores de hurtos de menor cuantía, los falsificadores de moneda, las bandas de robacoches sean perseguidas, juzgadas y condenadas con celeridad y los presuntos autores de grandes estafas, apropiaciones indebidas millonarias, anden en libertad con procesos que se eternizan y, al final, quedan en casi nada, como ha sucedido con el caso Urdangarin.

La caudilla

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- El ABC es el periódico más consistentemente reaccionario de España. Monárquico desde su origen y borbónico para más señas, también fue militarista, partidario de la dictadura de Primo de Rivera, franquista hasta el tuétano, fascista y hasta nazi. Justificó la agresión de Alemania a Polonia con la que comenzó la Segunda Guerra Mundial afirmando sin empacho alguno que “Polonia ha atacado a Alemania”. No quiso reconocer la derrota y aseguró que Hitler había caído en lucha con el comunismo, pero que Dönitz continuaba el combate. Fue y es un órgano típico del franquismo de señoritingos, profundamente nacionalcatólico y de un nacionalismo español tan retardatario y casposo que llevó a portada al capo Jordi Pujol, tildándolo de español del año, quizá porque se había enterado de que el caballero era un corrupto con nada que envidiar a la estirpe castellana.

La máquina de la moción de censura

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Ha sido una semana como una traca de feria. Estalló el primer cohete el lunes con la dimisión de la lideresa, a quien la historia se ha tragado por el escotillón más sucio, y siguieron los demás en cadena. La desaparición de la grande de España dejó expuesto al grandísimo de la misma tierra, Rajoy, y a él apuntó el segundo cohete Pedro Sánchez al pedir su dimisión como responsable último de este tragicómico desbarajuste. Un par de días después, los de Podemos, que no quieren quedarse atrás, añadían dos huevos duros y el tercer cohete al anunciar una moción de censura. La propuesta ha provocado reacciones que, a fuer de precipitadas, delatan lo que sus autores hubieran querido celar. Así, la candidata Díaz, que va muy mal en las primarias y no sabe cómo remontar, dictamina que la moción de censura es un nuevo numerito de Pablo Iglesias; como siempre confundiendo realidad con deseos porque, en efecto, la moción es un número, pero no un "numerito" sino un "numerazo", sobre todo para el PSOE de la gestora, el de Díaz y su lamentable grupo parlamentario. Pues, al votar que no a la moción de censura, quedan con todo el plumero al aire al probarse que la abstención, definitivamente, era un voto "sí" a Rajoy. Y al PP. Y a la corrupción. 

Podemos, la línea correcta y la censura

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- Podemos es un partido (o lo que sea) muy adaptado a la sociedad mediática. Prácticamente nació en los medios, primero en los alternativos y, por ende, de reducida audiencia; y luego, se afirmó, creció, se impuso en los comerciales de audiencia mucho más amplia. Y lo hizo en muy poco tiempo. Un éxito apabullante de imagen. A ello contribuyeron de un lado un gran dominio del ciberespacio y las redes y una depurada teoría de la función de los medios en la sociedad capitalista. Los medios son el vehículo de la hegemonía y operan en su inmensa mayoría en favor del status quo, mezclando información y doctrina del neoliberalismo salvaje y actuando, si llega el caso, como piezas de las guerras sucias del poder contra sus adversarios de todo tipo.

Vértigo

OPINIÓN de Ramón Cotarelo/ Palinuro.- La sombra de la plaga se cierne sobre el reino. La plaga de la corrupción que, como el ángel exterminador, visita las casas y se lleva al primogénito. Y al siguiente y a toda la progenie y a la servidumbre.