EL MERCURIO VOLANTE - COMUNICACIÓN-
Este 23 de noviembre se conmemora por primera vez el Día Mundial Contra la Impunidad, coordinado por un grupo de instituciones que defienden la libertad de prensa y de expresión en todo el planeta. El objetivo es crear conciencia por la impunidad rampante que rodea a la mayoría de casos de asesinatos contra periodistas y exigir soluciones a los gobiernos.
La Federación Internciaonal de Periodistas (FIP) expone ante la ONU el fracaso de las acciones de los gobiernos contra la violencia ejercida sobre periodistas, fotógrafos y reporteros; a las que se habían comprometido.
Jim Boumelha, presidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), se ha dirigido al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con ocasión del Día Internacional contra la impunidad que se conmemora este 23 de noviembre, para exponerle la preocupación de los 600.000 periodistas por el incumplomiento de los gobiernos de sus obligaciones internacionales ante la violencia ejercida contra periodistas, fotógrafos y reporteros.
“La pérdida de vidas de periodistas se mantiene -a ojos vistas- en unos niveles difíciles de aceptar año tras año. Todos los informes relativos a esos casos resultan sombríos por el fracaso de los gobiernos, que no consiguen llevar a los asesinos ante la justicia, y por una impunidad escandalosa”, señala Boumelha.
Según datos de la FIP, en dos tercios de las muertes producidas, los asesinos no fueron identificados y probablemente no lo serán nunca, lo que implica la ausencia de riesgo para los asesinos de periodistas: “Ese tipo de crímenes resultan fáciles, quizá hasta son un modo efectivo y barato de silenciar a periodistas problemáticos” apunta Boumelha.
Agrega el dirigente de los periodistas que “la impunidad florece por una falta de voluntad política que asegure la investigación de estos crímenes, por la ausencia de un marco legal adecuado y por la debilidad o corrupción de los jueces. Asimismo, por los escasos recursos dedicados a ofrecer seguridad, porque abundan la incompetencia, la dejadez oficial y la corrupción”.
La FIP sostiene que “este nivel de impunidad tiene un enorme impacto en las libertades de expresión y prensa de todo el mundo”, y cuando los gobiernos se muestran reticentes o indiferentes a ese patrón habitual de asesinatos premeditados de periodistas, “es de su propia incumbencia y de las Naciones Unidas recordar a los gobiernos sus responsabilidades de protección de los periodistas”.
Jim Boumelha recuerda a Ban Ki-moon que tiene a su disposición muchas herramientas e instrumentos de la ley internacional, incluyendo las leyes del derecho humanitario internacional y universal, así como diversas declaraciones y resoluciones, algunas legalmente vinculantes, para garantizar que los estados miembros asumen su deber de prevenir, investigar y castigar los asesinatos de periodistas: “Pero necesitamos un compromiso mayor de la ONU, que refuerce dichos mecanismos. Desgraciadamente, por ahora, ello no representa diferencia alguna y los gobiernos siguen ciegos ante su obligación de terminar con la impunidad”.
Este 23 de noviembre se conmemora por primera vez el Día Mundial Contra la Impunidad, coordinado por un grupo de instituciones que defienden la libertad de prensa y de expresión en todo el planeta. El objetivo es crear conciencia por la impunidad rampante que rodea a la mayoría de casos de asesinatos contra periodistas y exigir soluciones a los gobiernos.La Federación Internciaonal de Periodistas (FIP) expone ante la ONU el fracaso de las acciones de los gobiernos contra la violencia ejercida sobre periodistas, fotógrafos y reporteros; a las que se habían comprometido.
Jim Boumelha, presidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), se ha dirigido al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con ocasión del Día Internacional contra la impunidad que se conmemora este 23 de noviembre, para exponerle la preocupación de los 600.000 periodistas por el incumplomiento de los gobiernos de sus obligaciones internacionales ante la violencia ejercida contra periodistas, fotógrafos y reporteros.“La pérdida de vidas de periodistas se mantiene -a ojos vistas- en unos niveles difíciles de aceptar año tras año. Todos los informes relativos a esos casos resultan sombríos por el fracaso de los gobiernos, que no consiguen llevar a los asesinos ante la justicia, y por una impunidad escandalosa”, señala Boumelha.
Según datos de la FIP, en dos tercios de las muertes producidas, los asesinos no fueron identificados y probablemente no lo serán nunca, lo que implica la ausencia de riesgo para los asesinos de periodistas: “Ese tipo de crímenes resultan fáciles, quizá hasta son un modo efectivo y barato de silenciar a periodistas problemáticos” apunta Boumelha.
Agrega el dirigente de los periodistas que “la impunidad florece por una falta de voluntad política que asegure la investigación de estos crímenes, por la ausencia de un marco legal adecuado y por la debilidad o corrupción de los jueces. Asimismo, por los escasos recursos dedicados a ofrecer seguridad, porque abundan la incompetencia, la dejadez oficial y la corrupción”.
La FIP sostiene que “este nivel de impunidad tiene un enorme impacto en las libertades de expresión y prensa de todo el mundo”, y cuando los gobiernos se muestran reticentes o indiferentes a ese patrón habitual de asesinatos premeditados de periodistas, “es de su propia incumbencia y de las Naciones Unidas recordar a los gobiernos sus responsabilidades de protección de los periodistas”.
Jim Boumelha recuerda a Ban Ki-moon que tiene a su disposición muchas herramientas e instrumentos de la ley internacional, incluyendo las leyes del derecho humanitario internacional y universal, así como diversas declaraciones y resoluciones, algunas legalmente vinculantes, para garantizar que los estados miembros asumen su deber de prevenir, investigar y castigar los asesinatos de periodistas: “Pero necesitamos un compromiso mayor de la ONU, que refuerce dichos mecanismos. Desgraciadamente, por ahora, ello no representa diferencia alguna y los gobiernos siguen ciegos ante su obligación de terminar con la impunidad”.
