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La Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias lamenta "otro año más de neoliberalismo informativo"

La Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias lamenta esta situación y pide a los responsables políticos y empresariales que devuelvan la información a la ciudadanía

2013.elmercuriodigital.es ▫ La Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias (UPCC) lamenta que los responsables públicos y privados de los medios de comunicación hayan cerrado 2013 con un nuevo éxito en su política de recortes al derecho fundamental a la información. Cientos de periodistas despedidos y la conversión total de los medios en meros instrumentos de propaganda política o empresarial están dañando seriamente uno los pilares básicos de cualquier sociedad democrática.

Al igual que sucede en otros campos básicos del estado del bienestar, como la educación y la sanidad, la crisis económica creada por el sector financiero y amplificada por los partidos gobernantes ha servido de excusa para moldear la lucrativa industria de la comunicación, concebida como el mejor altavoz de la ideologia neoliberal que impera en gran parte del mundo occidental.
La corriente privatizadora, que se afianza con un deliberado desprestigio de lo público, es la tendencia dominante en los medios de comunicación, convirtiendo la información en una mera mercancía que se compra y se vende. Esta ideología implica, lamentablemente, la concepción de los trabajadores de los medios como simples gastos y de los ciudadanos como simples clientes.

El sindicato considera que el daño que están causando los medios corporativos del Archipiélago les empuja a su acelerada desaparición, en la medida en que la ciudadanía empieza a percatarse de los graves defectos de la información que ofrecen. Editoriales convertidos en el capricho personal de directores, publicidad disfrazada de información, secciones locales convertidas en la gacetilla del alcalde o noticias repletas de sensacionalismo y morbo están convirtiendo el desprestigio de los medios en el desprestigio del periodismo.

Al servicio de intereses privados
Aunque los medios de comunicación privados tengan también la obligación de anteponer los intereses de la ciudadanía a los suyos propios, son los medios
públicos los que deberían dar ejemplo de un exquisito respeto al periodismo. Sin embargo, este año se ha vuelto a comprobar cómo la Televisión Canaria está muy lejos de ese respeto. La irresponsable gestión de su director general, que se niega en reiteradas ocasiones a facilitar los documentos requeridos por la Audiencia de Cuentas y que veta a numerosos profesionales de forma arbitraria, es sólo un ejemplo más de lo que sucede en la televisión de todos los ciudadanos. El enfoque informativo, cargado de sucesos y noticias banales, o el desprecio a sus profesionales, que no disponen de un consejo de informativos donde plantear sus quejas o sugerencias, convierten a esta televisión pública en un ejemplo más de lo que sucede en Valencia o Madrid.

La responsabilidad de esta deficiente gestión está en aquellos que, de forma activa o pasiva, permiten este comportamiento, empezando por Coalición Canaria y PSOE, que con su pacto de gobierno se ven beneficiados de esta gestión. Igualmente responsable es el Partido Popular, que como principal partido de la oposición sólo está interesado, ahora, en criticar lo que antes aplaudía y en proponer, como solución más novedosa, el cierre o la total privatización del ente.

Sin embargo, UPCC considera que la responsabilidad de lo que sucede con el principal medio público de Canarias recae también en numerosos medios, periodistas y figuras conocidas que han alentado durante años este modelo de funcionamiento o que han evitado levantar la voz por miedo a perder los privilegios que obtenían. Igualmente responsables son aquellos trabajadores que, por miedo a represalias, admiten sin oposición alguna un menosprecio constante a su profesionalidad y que, hasta que no actúen colectivamente, seguirán sufriendo las decisiones de una caprichosa gestión.

Al servicio de la ciudanía
Sin embargo, frente a este panorama en los medios públicos y privados, las buenas noticias están en aquellos profesionales que se resisten en sus medios y que intentan no sólo defender sus derechos como trabajadores, sino su pública responsabilidad con la ciudadanía, elaborando piezas informativas que son fruto de su formación y respeto por la profesión y que desde UPCC aplaudimos.
Igual de valiosas son las aportaciones de algunos pequeños medios que, bien llamados comunitarios, alternativos o ciudadanos, hacen un encomiable esfuerzo por ofrecer una información de calidad. Estos medios demuestran que, con pocos recursos, se puede funcionar al margen de los intereses
políticos y empresariales que sólo buscan condicionar o imponer una línea informativa que satisfaga sus ambiciones.

El mayor reto, sin embargo, está en el lado de la ciudadanía, que deberá cambiar su rol pasivo para convertirse en verdadera observadora de la gestión de los medios, fiscalizando su información y exigiendo que se cumpla rigurosamente su derecho fundamental.



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