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Greenpeace insta a la UE a tomar medidas legales contra España por incumplir el Reglamento Europeo Contra el Comercio de Madera Ilegal

La organización ecologista lamenta que España esté entre los países europeos más permisivos con la tala ilegal según ha desvelado la Comisión Europea

•elmercuriodigital ▫ Greenpeace lamenta las conclusiones de una evaluación publicada ayer por la Comisión Europea (CE) en la que señala al Estado español entre los peor valorados por no haber aplicado el reglamento europeo que prohíbe la entrada y comercio de madera ilegal (European Timber Regulation o EUTR) a la legislación española un año después de su entrada en vigor.

La CE ha evaluado a sus Estados miembros en función de las tres principales obligaciones de dicha normativa: la designación de una autoridad competente, la adopción de sanciones y el control del cumplimiento por parte de las empresas importadoras de madera. España no ha cumplido ninguna de estas obligaciones y se sitúa así entre los países europeos más permisivos con la tala ilegal. Solo tres países más se encuentran en la misma situación (Polonia, Hungría y Malta).

"La Comisión Europea debe tomar medidas legales contra los Estados miembros que están incumpliendo esta legislación y debe obligarles a hacer todo lo posible para evitar que la madera ilegal entre en los mercados europeos. España ha tenido más de cuatro años para aplicar el Reglamento desde su aprobación y sigue sin haber dado los pasos necesarios para combatir el comercio ilegal de madera", ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace España.

La situación es también grave en Italia, Francia, Rumania y Grecia, donde no hay régimen sancionador y un sistema adecuado de controles. Letonia, Eslovenia, Croacia y Luxemburgo también están mal valorados, ya que no disponen de un sistema de controles del sector maderero. En total, son doce de los veintiocho países de la UE los que están incumplimiendo al menos parte de sus obligaciones en esta materia, según la CE. Es decir, las fronteras de casi la mitad de los países europeos siguen siendo permeables para la entrada de madera procedente de talas ilegales, a pesar de que la UE había decidido poner fin a este comercio destructivo.

No a la madera ilegalEn España, y desde la entrada en vigor de esta normativa europea en marzo de 2013, Greenpeace ha recordado en reiteradas ocasiones a los responsables de la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), que es urgente poner en marcha esta legislación mediante un Real Decreto y un régimen sancionador. Dada falta de acción, el pasado mes de junio, Greenpeace España presentó una reclamación formal solicitando la inspección de 5 empresas españolas importadoras de madera tropical de Brasil sospechosas de estar introduciendo en el mercado europeo madera procedente de talas ilegales en la Amazonia. No ha habido respuesta a esta reclamación hasta la fecha.

"Hay algo peor que ver al Estado español en el furgón de cola de los países preocupados por el comercio de madera ilegal. Lo peor es ver el desinterés de los responsables del MAGRAMA para aplicar la legislación y empezar a realizar controles al sector importador", ha lamentado Soto.

El comercio de madera procedente de talas ilegales es un negocio que genera más de 22.000 millones de Euros al año, según Interpol y el UNEP (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Entre el 15 y el 30% de toda la madera comercializada en el mundo procede de talas ilegales. En algunas regiones tropicales como la Amazonia, la Cuenca del Congo o el Sudeste Asiático, la tala ilegal puede suponer hasta entre el 50 y el 90 % del volumen de madera producida.

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