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Toxo: "El trabajo tiene que volver a ser el eje vertebrador de la democracia europea"

ESPAÑA •elmercuriodigital ▫ En su intervención ante los 510 delegados y delegadas al 13 Congreso de la Confederación Europea de Sindicatos, el presidente de la CES y secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, defiende el papel insustituible del movimiento sindical.

CCOO




El presidente de la Confederación Europea de Sindicatos y secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha manifestado en la jornada inaugural del 13º Congreso de la CES, que se celebra en París del 29 de septiembre al 2 de octubre, que “el trabajo tiene que volver a ser el eje vertebrador de la democracia europea”. Ante los cerca de mil asistentes al plenario, entre delegados/as e invitados/as, el secretario general de CCOO ha inaugurado el congreso en una sesión abierta por el Presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker y el presidente de Francia, Françoise Hollande.

Este es el texto resumido de la intervención de Toxo:

“Han pasado cuatro años y medio desde que clausuramos en Mayo de 2011 el último Congreso de la CES en Atenas, en el que tuve el inmenso privilegio de ser elegido Presidente.

Eran aquellos días de mayo, los días en que las plazas españolas se llenaban de indignación en lo que era un claro síntoma de rechazo ciudadano a las políticas de austeridad que, a partir del “giro neoliberal”, estaban ya provocando efectos demoledores para el modelo social europeo en muchos países y el progresivo “desmontaje” del cuadro de derechos del mundo del trabajo.

La crisis, que tuvo su origen en el sistema financiero norteamericano, terminó afectando sobre todo a la Unión Europea en lo que ya pocos dudan en calificar de gran depresión, y todavía hoy muestra sus efectos.

Han sido estos cuatro años y medio de políticas de austeridad a ultranza inspiradas en un rancio dogmatismo neoliberal, que han provocado la segunda recesión europea y, asociada a ella, efectos devastadores para el empleo, de manera singular en las personas más jóvenes, que en países como España y Grecia soportan tasas de desempleo superiores al 50%.

Las élites económicas, y sus intérpretes políticos europeos han impuesto una agenda de reformas económicas, sociales y laborales que de llevarse hasta sus últimas consecuencias, supondrán una mutación radical de modelo social europeo, incluida la destrucción de los equilibrios en las relaciones de trabajo que el derecho laboral había tejido en Europa en la segunda mitad del siglo pasado.

Venticuatro millones de personas desempleadas; el crecimiento de formas de “pobreza laboral” asociadas a la precarización del empleo; el crecimiento de las desigualdades (incluidas las brechas de género) a partir de una distribución cada vez más injusta de la riqueza; el crecimiento de la desigualdad entre las naciones,… son un claro exponente del fracaso sin paliativos de las políticas de austeridad.

En este tiempo la CES y las organizaciones afiliadas han tratado, no siempre con éxito, de oponerse desde la movilización y la propuesta a estas políticas. Han sido años de fuerte contestación social, sobre todo en los países sometidos a los “memorándums” de la Troika (Grecia, Irlanda, Portugal, Chipre y España) pero también en otros como Francia, Italia, Bélgica,…

El 14 de noviembre de 2012 se produjo el hito histórico de la primera huelga general convocada al unísono en varios países de la UE, así como movilizaciones de diverso alcance promovidas por la CES en el resto.

La CES no ha querido quedarse solo en la protesta, el rechazo. Hemos querido ser propositivos. Ha sido la CES la única organización europea que ha sido capaz de articular un programa alternativo a la política de austeridad a través de la exigencia de un Plan de Inversiones para Europa. Otro rumbo para Europa es posible.

Toxo ha reiterado su rechazo a los ataques al derecho de huelga en varios países de la Unión Europea y ha recordado que en febrero del próximo año serán juzgados 8 sindicalistas de Airbus para los que se piden 64 años de cárcel. Pidió la solidaridad del movimiento sindical europeo. “Sin derecho real de huelga no hay equilibrio posible de las relaciones laborales”, advirtió.

Especialmente contundente fue con la crisis de los refugiados. “Es intolerable la conducta de algunos países. Se celebró la caída del muro de Berlín y ahora levantamos muros y alambradas para impedir que entren en Europa personas que huyen de la muerte y la hambruna. No estamos ante un problema de cuotas; estamos ante una crisis humanitaria y los derechos humanos no se solucionan a modo de subasta”, denunció Toxo

Porque otra Europa no solo es posible, sino imprescindible. La alternativa al crecimiento del antieuropeísmo, la desafección ciudadana y aún las corrientes xenófobas, no es, como pretenden algunos, entre ellos algún gobierno conservador, menos Europa, pero tampoco lo es una Europa menos democrática, alejada de las preocupaciones y necesidades de sus ciudadanos.

El trabajo tiene que volver al ser el eje vertebrador de la democracia europea y el derecho al trabajo de calidad, remunerado de forma adecuada, con igualdad entre mujeres y hombres, junto con el derecho laboral, la argamasa que cimiente la Europa del futuro y para ello el papel del sindicato europeo, la CES es insustituible”.

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