
- Greenpeace insta al gobierno español a que siga los pasos daneses y reduzca a 6 mg/l el límite legal de nitratos en el agua de consumo, poniendo la salud pública por encima de los intereses de la industria ganadera y agrícola
- Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, más de la mitad de los municipios españoles que analizan los nitratos en sus aguas han alcanzado y/o superado los 6 mg/l en algún momento de 2024
- España vierte un 20% más de nitrógeno a sus aguas que en 2010 y es, junto a Dinamarca y Portugal, el único país de la UE que incrementa estos vertidos en este período
- Para lograr un nivel seguro hay que reducir la contaminación en origen, poniendo fin a la expansión de la ganadería industrial, reduciendo el número de animales en intensivo y disminuyendo el uso de fertilizantes sintéticos
Greenpeace insta al gobierno español a que siga los pasos de Dinamarca que, en una decisión histórica y sin precedentes, se ha convertido en todo un referente para la salud pública de la UE al reducir el límite legal de nitratos en el agua de consumo, actualmente establecido en 50 miligramos por litro, a solamente 6 mg/L. Con esta medida busca reducir el riesgo de cáncer colorrectal e intestinal.
La decisión forma parte del programa del gobierno y fue anunciada ayer por la primera ministra Mette Frederiksen. Se basa en los resultados de un informe, elaborado por un comité internacional de científicos y publicado a finales 2025, en el que se recomendaba reducir el límite legal de nitratos en el agua de consumo. Las evidencias científicas muestran claramente que existe una relación entre la exposición a los nitratos a niveles muy por debajo de 50 mg/L y un mayor riesgo de cáncer colorrectal e intestinal. Estas evidencias incluyen, entre otros, un gran estudio de cohorte danés que involucró a 2,7 millones de personas.
Los excrementos animales generados en cantidades ingentes, debido al modelo de ganadería industrial, así como los fertilizantes sintéticos representan la inmensa mayoría de la contaminación por nitratos en el agua de consumo de la UE y la mayor contribución proviene del ganado vacuno y porcino.
“Mientras que los grupos de presión del sector agrario utilizan la crisis de los fertilizantes para presionar y debilitar aún más las salvaguardias sanitarias y medioambientales, Dinamarca acaba de demostrar que se necesita justo lo contrario, priorizar la protección de la salud y frenar la desregulación y establece con esto un nuevo referente. Todas las personas merecen agua limpia, pero ¿seguirán los gobiernos del resto de Europa el ejemplo de Dinamarca? ¿Abordará la Comisión Europea el problema de los nitratos en su próxima Estrategia Ganadera? Los nitratos representan un peligro para la salud humana incluso en concentraciones muy inferiores al límite legal actual, obsoleto, de 50 mg/L, y la ganadería intensiva es la principal causa de este problema. Es hora de garantizar el acceso universal al agua limpia y segura, sin que las personas ni la sociedad paguen las consecuencias de la contaminación” ha declarado Marco Contiero, director de política agrícola de Greenpeace UE.
La situación en España
Un informe reciente de la Agencia Europea de Medio Ambiente puso en evidencia que España, junto con Portugal y precisamente Dinamarca, fueron los únicos países de la UE que desde el 2010 incrementaron sus vertidos de nitrógeno al agua, mientras que otros países incluso los han reducido. En el caso de España se incrementó un 20% desde ese año.
Este incremento tiene una clara relación con el modelo de ganadería industrial que ha adoptado España y los datos hablan por sí solos. En 2025 se estableció un nuevo récord de sacrificio de animales para consumo humano – casi 1.000 millones de animales – y también se incrementó la contaminación del agua por nitratos. Esta contaminación es ya considerada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico como el principal problema de las masas de agua españolas y la inacción por parte de las administraciones frente a este problema ha merecido una sentencia condenatoria contra España por parte del Tribunal de Justicia de la UE por incumplimiento de la Directiva de Nitratos y otra más reciente contra la Xunta de Galicia y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. Según el Eurostat, en 2023 España fue el país de la UE con la concentración media más elevada de nitratos en las aguas subterráneas (32 mg/l), muy por encima de los 21 mg/l de media de la UE.
El reflejo de esto se hace notar también en el número de municipios que igualan o superan el límite de los 6 mg/l de nitratos en el agua de consumo que recomienda la ciencia. De acuerdo con los datos de 2024, los últimos publicados por el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo del Ministerio de Sanidad, el 51% de los municipios españoles que analizan los nitratos en sus aguas (VER MAPA DE GREENPEACE) han alcanzado y/o superado este umbral en algún momento de ese año. Asimismo, de estos, 332 superaron el límite legal actual (50 mg/l) lo que representa un 29% más que en 2023 y un 131% más que en 2016, primer año para el que hay datos.
“Ser la mayor fábrica de carne de Europa y la cuarta del mundo tiene un elevado coste. Las consecuencias son cada vez más visibles pero nada se debería poner por encima de defender el bien común y la salud pública. Y menos aún cuando hablamos de ese recurso tan preciado, vital y cada vez más escaso que es el agua” ha declarado Luís Ferreirim, responsable de ganadería de Greenpeace España. “Desde Greenpeace pedimos al gobierno español, y en particular a la ministra de sanidad, que siga el ejemplo de Dinamarca y sea el segundo país de la UE en adoptar el límite legal de nitratos en el agua de consumo que recomienda la ciencia”, ha concluido Ferreirim.
Para lograr un nivel seguro en toda la UE, España y los demás gobiernos deben reducir la contaminación en origen poniendo fin a la expansión de la ganadería industrial, reduciendo el número de animales en intensivo, especialmente en zonas con una alta concentración, y disminuyendo significativamente el uso de fertilizantes sintéticos.
