OPINIÓN Ángeles Sanmiguel “Nos enseñan a consumir, no a cuestionar” dijo Malena Villareal joven participante en la vigilia de vacas (acompañamiento de los animales antes de ser eliminados), proyectada por València Animal Save ante la entrada del matadero de Buñol. Quince activistas, en plena madrugada, asistieron valientemente a la última estación del calvario vacuno. “Al voluntariado siempre se le dan unas pautas para el buen funcionamiento del acto, además de que nos apoyamos en los momentos de tristeza e impotencia frente a lo que vemos delante de nuestras narices y la sociedad ignora”, informa Diego Nevado, responsable de medios de comunicación en la citada organización. Miles de followers (seguidores y seguidoras) compartieron la dramática experiencia vivida por Malena. “Para cuando lo conté en redes ya no estaban vivos y eso era lo que más me dolía”. Vacas que padecen una mísera existencia de esclavismo indust...
