Las camisetas de la vergüenza Sergio Ferrari En tanto los trabajadores textiles que producen camisetas de algodón en los países del Sur ganan salarios miserables, las grandes empresas que las comercializan siguen haciendo fortunas. De más en más la producción textil se descentraliza hacia países del Sur con salarios bajos. Fábrica de confección textio en Etiopía. Foto OIT Unos 90 millones de personas, en su gran mayoría mujeres, trabajan en la industria textil en todo el mundo con salarios que no cubren ni siquiera sus necesidades más básicas debido a que los gigantes de la importación pagan apenas un poco más por una camiseta básica de algodón tipo t-shirt que hace veinte años. En términos reales, sin embargo, lo que estos gigantes pagan es aún menos cuando se considera el impacto de la inflación. A todas luces, una tendencia a la baja lograda a expensas de la mano de obra y de la misma viabilidad económica de los fabricantes. Problema que afecta muy especialmente al continente asiát...
