Greenpeace ha desplegado una pancarta a 2.300 metros bajo la superficie del mar, realizando así la protesta a mayor profundidad de la historia para exigir a los líderes mundiales que escuchen a la ciencia. El momento ha tenido lugar en el marco de la expedición que Greenpeace está llevando a cabo para estudiar ecosistemas vulnerables e inexplorados del fondo marino a lo largo de la dorsal mesoceánica del Ártico [1]. “ Con esta histórica protesta queremos dar voz a los ecosistemas que no pueden hacerlo por ellos mismos. Los líderes mundiales ya se han comprometido a proteger el 30% de los océanos y ahora deben escuchar a la ciencia. No podemos alcanzar nuestros objetivos globales si también permitimos la explotación de los ecosistemas vulnerables e inexplorados del océano profundo. Ahora es el momento de que los líderes cumplan sus promesas y den a los océanos la oportunidad de recuperarse “, explica la doctora Sandra Schöttner, científica jefa de la Expedición al Árti...
