Ricardo Luis Mascheroni Varios años atrás, con profesionales de la Facultad de Ciencias Hídricas, trabajamos en un proyecto de ley provincial, declarando a los humedales de la laguna Setúbal sitio RAMSAR, tendientes a su protección integral, evitando el avance de desarrollos inmobiliarios sobre ese ecosistema. Lamentablemente la avidez por lo público, era más fuerte que el cuidado ambiental, y notábamos cierta resistencia al proyecto. En estos tiempos de cinismo e hipocresía, muchos de los que hacen discursos sobre el desarrollo sostenible y el cuidado de la casa común, se rinden al poderoso caballero Don Dinero y tiran el ambiente a los chanchos, como la honra y sin duda aplauden la modificación del Reglamento de Ordenamiento Urbano (ROU), que permitirá transformar nuestros humedales en un botín para los “desarrolladores inmobiliarios”. Ya lo hicieron con el puerto, plazas, loteos en la Ruta 1, cuyas defensas las pagamos todos los santafesinos, pero vienen por más, los terrenos del Be...