Javier G. Paradelo. Torrelavega (Cantabria).- La cría y selección de reinas de abeja negra que se desarrolla en Cantabria se ha convertido en un soporte para la apicultura en España y en Francia, en un contexto marcado por la elevada mortalidad de colmenas asociada a parásitos y especies invasoras. Productores de la región abastecen cada campaña a apicultores de distintos territorios con cerca de 4.000 ejemplares de abeja negra ibérica (Apis mellifera iberiensis), una subespecie adaptada al entorno atlántico y considerada clave para la polinización y la estabilidad de los ecosistemas. El responsable de Miel Sierra del Dobra y uno de los productores de estas reinas, Javier Agüero, explica a EFE que se trata de una abeja adaptada al entorno en el que ha evolucionado durante millones de años, con capacidad productora y un comportamiento resistente frente a enfermedades. La actividad apícola en Cantabria incluye la producción de enjambres y la selección genética de reinas, destina...
