Madrid.- El calentamiento del agua y la reducción del hielo marino están transformando el ecosistema costero de Groenlandia, donde tres especies de ballenas que históricamente no frecuentaban la zona se han convertido en visitantes habituales y representan una amenaza para el capelán, un pez clave para la cadena alimentaria de la zona. Según un estudio publicado por la revista científica Frontiers in Marine Science , las aguas del este de Groenlandia albergan actualmente unas 4.000 ballenas jorobadas, 6.000 rorcuales comunes y 4.500 rorcuales enanos, especies que ahora se alimentan de forma habitual en la región. El fenómeno ha sido analizado durante las últimas dos décadas y coincide con el aumento de aproximadamente un grado en la temperatura del mar durante los meses de verano. Este aumento paulatino de las temperaturas ha provocado una notable reducción del hielo marino desde el año 2000, lo que ha abierto a las ballenas zonas costeras que durante siglos estuvieron bloqueadas. ...
