Laura Sierra . Cantabria.- La crisis sanitaria que afecta al pino radiata y al pino laricio en la cornisa cantábrica obliga al sector de la madera y forestal a abandonar el modelo de plantaciones simplificadas (monocultivo) y apostar por la diversificación como única vía para garantizar la rentabilidad económica y ecológica de los montes. «Lo que estamos observando es la convergencia de tres factores: la presencia del patógeno, un clima cada vez más favorable para su expansión y una elevada vulnerabilidad de determinados modelos forestales basados en la homogeneidad», afirma en una entrevista a EFE Verde el decano territorial de Cantabria del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales (COITF), Francisco Javier Manrique. Un punto de inflexión Ante este escenario, expertos y profesionales del ámbito forestal han sentenciado: el modelo tradicional de sustitución de especies ha quedado obsoleto. El COITF ha analizado esta crisis a través del proyecto GO CONÍFERAS+, una ini...
