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Mostrando las entradas etiquetadas como JULIO ORTEGA

Maltrato animal: la ley que nunca llega

OPINIÓN de Julio Ortega   Que en esta nuestra España que nos la venden, ¿cómo era?: con las etiquetas de Estado de derecho, democrática, constitucional, europea y... "Vamos a contar mentiras tralará", nos veamos obligados a reclamar leyes para proteger a las víctimas y condenas suficientes para sus torturadores y asesinos, es algo que sin duda deprime, asquea e indigna. Pero por encima de cualquier otra sensación, produce un profunda y dolorosa vergüenza. Nos contaron que ya son historia los tiempos en los que la justicia universal era una utopía, nos explicaron que la vida es inviolable y también juraron legislar para que esos principios no se quedaran en meras declaraciones de intenciones. Nos mintieron. El amparo legal de la administración para la integridad de ciertas criaturas es un hecho testimonial, una especie de tirita puesta con la intención de detener la hemorragia en una amputación traumática sabiendo que de nada servirá, y lo irrisorio de la sanción para sus

Mercedes Milá, hablas porque tienes boca

OPINIÓN de Julio Ortega    Mercedes Milá, he dejado pasar bastante tiempo desde tus declaraciones para escribir esto, y ha sido principalmente porque no lo considero un asunto de gran importancia. No los niños, sino tú. Sin embargo, admito que dentro de mí permanecía una suerte de desasosiego que sólo desparecerá cuando estas palabras aparezcan publicadas y tal vez, así lo deseo, incluso lleguen a ti. Que te hagan reflexionar o retractarte es algo que ya no espero. La soberbia hace callo en las conciencias y limita su movilidad. No te voy a juzgar como periodista, a unos gustarás y a otros no. Ni tan siquiera pretendo intentarlo como persona porque no me erijo, al igual que tú, en juez de conductas (no violentas), pero sí haré, como en esos programas que tanto te gustan (y acaso los únicos que te restan), uso de mi derecho a réplica como aludido. Tu reflexión fue algo así: "Si los animalistas se preocupasen tanto por los niños como por los animales, no habría hambre en el mu

Diferentes víctimas, mismos verdugos

OPINIÓN de Julio Ortega    La empatía selectiva como bálsamo de conciencias Violencia ejercida contra mujeres, niños, colectivos marginados, pueblos que encarnan a los parias de la tierra, animales de todas las especies... ¿Alguien puede dudar que sea cual sea su forma, detrás de esos actos no existe siempre un origen común? Se llama codicia, material o pasional, pero en cualquier caso jamás se ve satisfecha porque quienes la utilizan, careciendo del filtro de la empatía y de la conciencia moral, buscan infructuosamente llenar lo que es un agujero insondable en su existencia, y en ese sentido, variando el objeto de deseo que se pretende obtener a cualquier precio, no lo hace la mezquindad nacida de un sistema que alimenta la competitividad y el observar al resto de los seres como rivales, instrumentos o pertenencias. El grito de una mujer al sentir en su espalda la primera cuchillada de aquel que jura amarla; el llanto de un niño en contacto con la piel sudorosa y lasciva de un m

De niño a cazador, que paga la administración

OPINIÓN de Julio Ortega    A la caza se le caen adeptos como a mí el pelo y gana detractores por similares motivos que lo hace la tauromaquia: gracias a la existencia de una mayor información conducente a la progresiva toma de conciencia social. Tal avance equivale, como siempre ocurre cuando se apartan cortinas colgadas para ocultar una realidad que a algunos no les conviene que se vea, a sacudir ignorancias e indiferencias que con o sin intención se transforman en complicidad. Sus justificaciones para dañar y matar animales con absoluta impunidad van perdiendo poco a poco la credibilidad, eso es lo que suele acontecer con toda falsedad mantenida en el tiempo, y especialmente cuando semejante estrategia, ruin y peligrosa, se emplea para perpetuar aberraciones. Dicha certeza de rechazo creciente a pegar tiros para acabar con vidas, ha llevado a la Federación de Caza de Castilla y León en un programa denominado "Cazador por un día" y que tiene un precio de 300.000 euros a

Arturo Saldívar, ¿Osiris reencarnado en torero?

OPINIÓN de Julio Ortega    Indultando la pena de muerte a… inocentes “Es bonito perdonarle la vida a un toro”. Tal frase ha sido pronunciada hace muy poco por su verdugo. El mismo que después de año y medio de convertirse en “matador”- un término que a él le llena de orgullo y a mí me causa espanto - y tras martirizar y acabar con la vida de varias docenas de toros como profesional y otras muchas como ensartavísceras y desgarramúsculos en proceso de formación, decidió, no sin haberlo torturado previamente, no ejecutar a “Potosino”. Estoy hablando del torero Arturo Saldívar. ¡Gracias, Oh suerte de Osiris redivivo, Señor de la vida y de la muerte, por tu compasión ante otra víctima en el cruento haber de tu existencia! Magnífica es tu generosidad por conformarte con dejarla sólo malherida. En las comunidades tribales primitivas la pena de muerte se solía reservar para ser utilizada por determinados delitos contra los individuos llegados de fuera. Esa discriminación letal con tinte

¿Defender a los animales es olvidarse de los humanos?

OPINIÓN de Julio Ortega     Estrategias que apestan a especismo Cuando los muertos en nombre de la ignorancia, la superstición y el oscurantismo eran seres humanos, los responsables de aquellos cruentos y absurdos sacrificios le decían a un pueblo atenazado por el miedo a la persecución, al martirio y a la ejecución: “Es la ofrenda a los dioses, es el castigo a la impureza y la herejía, es por el bien de la raza. Preocupaos por aplacar su ira, por la salvación de vuestras almas o por la supremacía racial antes que por la envoltura carnal”. Sin embargo aquellos motivos de los verdugos no hacían desaparecer su terror. ¿Quién podría sentir alivio esperando su turno para morir? Ahora que las víctimas de los asesinatos legales (pena de muerte o invasiones por la “libertad” aparte) son animales no humanos, los sayones y su cohorte de siervos nos exhortan a que dirijamos el dolor hacia los males de los miembros de nuestra especie. ¿Y es que alguien podrá embadurnar conscientemente su len

Toros en TVE: la vuelta de la hombría

OPINIÓN de Julio Ortega    Violencia es prohibir, excepto si la víctima soy yo Me alegra saber que TVE elimina de su Manual de Estilo las corridas de toros como violencia con animales para retransmitirlas nuevamente. Violencia es prohibir, y excepto para que a mí no me roben ni me maten el camino es la libertad. La tauromaquia existe y ha de ser difundida, no vayan a afirmar luego que la impunidad de lo que unos cuantos llaman “crimen legal”, pobres sensibleros, reside en el oscurantismo de su comisión. Todos deben deleitarse con este espectáculo para vergüenza y escarnio de quienes lloran por los estertores de un simple animal.  Los vómitos de sangre del toro representan el triunfo del hombre sobre la bestia, y no hay que ocultarla porque es la tinta con la firmamos nuestra superioridad como especie. Las patas que se doblan bajo el peso de un cuerpo atravesado por el acero se clavarán hirientes en las conciencias de los cursis, pero a los seres bragados nos elevan a la gloria. L

Nueva asignatura: educación para la tauromaquia

OPINIÓN de Julio Ortega   La Comunidad de Madrid se llevó hace pocos días a cincuenta adolescentes de excursión con guía incluido. ¿Al Planetario?, se preguntarán, ¿a la casa natal de Cervantes?, ¿a la Parroquia de San Carlos Borromeo en Vallecas? No, nada eso: a la Plaza de toros de Las Ventas. ¡Olé! Y un conocido diario nos lo relata como si los chavales hubieran traspasado el umbral del Parnaso, pues con la gloriosa entradilla de “Dejad que los niños se acerquen a Las Ventas”, transita por expresiones como “arte y enseñanza de la mano” o “echarle un par delante de un bicharraco con cuernos”, para explicarnos que se trata de una “fantástica” iniciativa del Gobierno de Esperanza Aguirre enlazada a su declaración de las corridas como Bien de Interés Cultural. Supongo que las huestes populares consideran conveniente eliminar la asignatura de Educación para la Ciudadanía porque, según ellas, adoctrina en valores negativos, pero que eso no está reñido con buscar carne fresca para cub

Ser animalista en Facebook

OPINIÓN de Julio Ortega    Que las redes sociales presentan una extraordinaria utilidad práctica es algo imposible de negar. Como vehículos para difundir de forma inmediata cualquier tipo de información son muy valiosas y gracias a ellas, además de innumerables asuntos banales, podemos tener conocimiento de cuestiones fundamentales para nuestro trabajo, ocio o actividad de diferente índole. En ese sentido las funciones mecanicista y de construccionismo social de la comunicación se enriquecen notablemente, y demostrada está su capacidad de convocatoria en un espacio mínimo de tiempo. Pero en algunas de ellas existe un lado oscuro que no podemos olvidar ni dejar de divulgar, pues no hacerlo nos covertiría en simples consumidores alienados y domesticados. En este caso me refiero a Facebook, probablemente la más conocida y con mayor número de miembros. Y aún sabiendo que algo similar a lo que aquí expongo ocurre para otros ámbitos, voy a referirme al entorno que conozco y al que princip

España, camisa azul de mi desesperanza

OPINIÓN de Julio Ortega    El Juez Baltasar Garzón criminalizado; la justicia inhibiéndose para juzgar a miembros de la familia real; cordón sanitario institucional ante el descubrimiento, nada sorprendente por otra parte, de las “presuntas” filias del Monarca por los golpistas del 23-F; más dinero para la tauromaquia; supresión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía… No quiero excederme en extensión pero la lista sería larga, dramáticamente larga. Escucho proveniente de la zona de Cuelgamuros un batir de mandíbulas descarnadas. Es Francisco Franco desencajándose el maxilar de la risa desde su tumba, esa que también se negarán a abrir para trasladar sus infames restos. Y no es para menos el jolgorio del esquelético General, pues treinta y seis años después de su muerte está más vivo que nunca. Pedimos, algunos, la recuperación de la memoria histórica. Creo que nos la han concedido, pero la de la fascista. Hoy se redime, si es que alguna vez fueron condenados, que piens

Las estocadas fallidas del ministro Wert

OPINIÓN de Julio Ortega    Señor José Ignacio Wert, flamante Ministro de Educación y Cultura, un Sainz Rodriguez redivivo: en algún medio ya nos han explicado qué valores defendía (insultos al 15M o negar que la educación deba ser democrática) antes de aferrarse a la cartera, y que el peso de ésta debe resultarle excesivo cuando sus traspiés llevan camino no ya de ridiculizarle, sino de pedir responsabilidades a quienes le designaron para un puesto que le viene grande, como la democracia que tan poco parece agradarle. Será que se siente más cómodo legislando sin dar explicaciones, o como mucho ofreciéndolas en Intereconomia, canal en el que se encuentra a sus anchas como contertulio. No pretendo hacer sangre de un comienzo tan necio en su mandato, yo no comparto con Usted, reconocido taurino, esa dilectación ante hemorragias ajenas, pero dejando aparte su ¿equivocación? al citar unos supuestos pasajes de libros de texto de Educación para la Ciudadanía que no pertenecían a tales, e

La aberración es la tauromaquia, no su abolición

OPINIÓN de Julio Ortega    ¿Por qué es la víctima, siempre privada de voz y derechos, la que por boca de otros ha de rogar que no le asesinen y no es a su ejecutor a quien se le detiene la mano letal que le arrancará la vida lenta y brutalmente? ¿Por qué es aquel que abomina del crimen el que ha de luchar por abolir su licitud mientras el sayón disfruta del beneplácito del sistema? ¿Por qué es la violencia la norma establecida y la justicia una quimera tan difícil de alcanzar? ¿Por qué os torturan y morís en la arena y en las calles, toros de esta España tenebrosa y sanguinaria, bajo los aplausos de los verdugos, de la horda que se deleita con vuestra agonía y de la administración que procura permisos y dineros para que se cumpla la condena que os fue impuesta apelando a la tradición, al negocio, a la diversión… Dejadme que lo llame por su nombre y diga más bien que rebuscaron los motivos en la perversión. Traspasa el límite entre la razón y la aberración, posando su manoletina

"Palabras para un toro sin voz"

Por Julio Ortega        En los próximos días tendrá lugar en Madrid, Valladolid, Vigo y Barcelona la presentación del libro "Palabras para un Toro sin Voz". Publicado por Ediciones Hades, se trata de una iniciativa que partió de la Plataforma "Manos Rojas", concebida para desde los ámbitos de la cultura, el arte y la ciencia, trabajar por la abolición del Toro de la Vega de Tordesillas y, por extensión, de cualquiera de las formas de maltrato animal que encarna la tauromaquia. Es una antología en la que participan los siguientes autores : Rosa Montero, Soledad Puértolas, Juan Kalvellido, Emilio Silva , Carlos Mañas, Ángel Padilla, Jorge Riechmann, Ruth Toledano, Hugo Cardalda, Esther Tusquets, Luisa Cuerda, Asier Triguero, Fernando Delgado , Rafael Narbona, Jose Luis Victoria, Fernando González "Gonzo", Carlos Azagra, Elvira Lindo, Nativel Preciado, Ricardo Muñoz José, José Luis Ordóñez, David Fernández Rivera, Ian Gibson, Vicent Jaume Almela, Javier M

Juan José Padilla regresa... a matar

La vuelta de un torero que vive por bañar de sangre el acero OPINIÓN de Julio Ortega   Juan José Padilla, hoy anuncias que volverás a matar toros en los ruedos, de hecho explicas que ya lo has hecho en las últimas semanas durante tu "entrenamiento". Como quien desvela que regresará a campos de guerra y miseria para procurar alivio a los seres que los habitan, hablas de superación, responsabilidad e ilusión. Añades incluso los términos responsabilidad y gloria como si tu destino fuese ineluctable y esperases honores empíreos por tus actos. Y puede que así sea para algunos, pero otros, matador, sólo sentimos desagrado y vergüenza ante tu retorno a las plazas. Tus manos no restañan heridas sino que las abren. Lejos de infundir sosiego tu presencia arrastra la ominosa estela de la sangre derramada, el sufrimiento y la muerte de criaturas con plena capacidad para el padecimiento físico y psíquico. No encabezas un grupo de hombres dispuestos a proporcionar consuelo a quienes

No lloraré por ti, Manuel

OPINIÓN de Julio Ortega   Son tus víctimas las que me duelen Discúlpame por no llorar tu ausencia, pero demasiadas lágrimas dejasteis tú y los tuyos a vuestro paso sin que a ninguno os conmoviesen, como para ahora derramarlas porque te hayas ido a ese lugar al que a tantos enviasteis. Tú también, pues eras, por acción o por connivencia, uno más entre ellos, que para que una mano ejecute otras muchas han de sostenerla, y la tuya jamás dio muestras de temblar al rubricar, cual lacayo que eras, los crímenes que tu señor te demandaba. Llegan las alabanzas y sin embargo no fue tu mérito morirte, pero sí tu demérito cómo y para qué viviste. Y no me sirve como consuelo ni penitencia un pasado reciente sin firmas condenatorias, sin órdenes de cargas, sin amenazas ni justificaciones de asesinatos... Perdón, en estas últimas sí fuiste pródigo hasta el último de tus días, ya que sabías que hurgar en los archivos equivaldría a encontrar tu nombre vinculado al de algunas víctimas. Así, te su

Comparaciones que duelen

Cuando las víctimas pierden la memoria  OPINIÓN de Julio Ortega No os demandamos amor, pues sin rechazarlo tenemos el de los nuestros y es suficiente para procurarnos la felicidad tal y como nosotros la entendemos. Pero es tan frágil esa alegría cuando los hombres rondáis por las cercanías... Seguramente recordaréis aquellos vagones repletos que, hace apenas setenta años, comandados por seres humanos como vosotros, separaron al final de su trayecto y para siempre a tantas familias, justo al detenerse en estaciones donde la sangre y la ausencia dibujaban las palabras tortura y muerte en sus andenes. Sois animales de otra especie y acaso a veces no acertéis a entender cómo son nuestro miedo y nuestro dolor, por eso os ponemos tan terrible ejemplo, para que os sea más fácil comprender que si el habla nos separa y esa diferencia nos condena, el sufrimiento nos equipara y sin embargo parece no ser razón suficiente para que dejéis de matarnos. Eran trenes que conducían al alejamiento, a

A falta de afición, toros para niños

OPINIÓN de Julio Ortega     Sufrimiento real en dibujos animados Os duele, ¿verdad? Vuestro ego blande acero y lo ensarta en carne ajena, pero sangráis rabia al sentir cómo la ética os roza la piel. Sí, dentro de ese traje de luces que os comprime la sensibilidad, la sinceridad, el respeto y a veces parece que hasta la inteligencia, no queda espacio para entender y aceptar que la violencia, siendo un hecho, jamás puede elevarse a la categoría de tradición perdurable y, mucho menos, buscar el modo de imbuirla en las mentes infantiles para asegurarse, cual caramelos con droga repartidos a la puerta de un colegio, que el negocio continuará. Claro que os molesta y mucho, adalides de la tauromaquia, así se explica la estrategia dirigida a los niños que venís desarrollando desde hace tiempo para llenar las gradas de unas plazas cada vez más vacías, y que sólo el dinero público impide que se conviertan en espacios dedicados a la música, al teatro, al deporte... A lo que sea, pero jamás al

La tauromaquia y sus tópicos

OPINIÓN de Julio Ortega    Hace tiempo a Rosa Díez, sí, la de UpyD, taurófila confesa, le cayó “la del pulpo” por utilizar en un alarde de ingenio chabacano la gracieta de llamar “gallego” a quien pretendía calificar de “tonto”. Y yo, “zoquete” de nacimiento, me siento muy satisfecho ante la reacción de repulsa provocada por su grosera agudeza no sólo en mi tierra, sino también en otras Comunidades, como en Cataluña, la de los “separatistas” en el sentido más peyorativo del término, los que abolieron la tauromaquia no porque les duela el maltrato institucionalizado a un animal, sino, según los taurinos, por afanes independentistas. Y puestos a seguir con tópicos que inundan esta España, todavía subtitulada en algunas conciencias con guiones del NODO, he de admitir que a mí, nacido y criado a muchos kilómetros de Andalucía, me “vendieron” la imagen de esas tierras del sur, como aquellas donde habitan un buen número de vagos chistosos y marrulleros que viven por y para ir a los toro

Tauromaquia, razones frente a cinismo

OPINIÓN de Rafael Ávila Bayón y Julio Ortega Fraile Ser torturado, ¿un acontecimiento secundario para la víctima? Cada vez que alguien pronuncia la frase "No soy aficionado a los toros" seguida de un "pero" me echo a temblar pues no suele fallar: esa declaración de intenciones inicial representa un escalar al peldaño de la ética para posteriormente precipitarse con ella a un pozo de indignidad pretendiendo que no se note tanto. ¿Cómo vamos a dudar de la objetividad de quien ampara aquello que no le gusta, verdad? Lástima que de tan empleada la estrategia ya haya perdido su efectividad, aunque algunos insisten y es que no tienen mucho más de lo que echar mano. Me recuerda en gran medida al tan manido: "Yo no soy racista, pero que negros, moros y rumanos se queden en su casa, que primero somos los españoles, ¿a qué vienen aquí?" Y claro, antes, después y en todo momento somos los seres humanos, ¿no?, como si no debiese ser, y de hecho lo es, totalmente

Un coto de caza llamado España

OPINIÓN de Julio Ortega    Bienvenidos al "Pim, pam, pum" nacional. Pasen, carguen, apunten y maten señoras y señores. Tenemos vidas a precio de saldo. Ustedes ponen las armas y la administración les otorga el beneplácito para apretar el gatillo. De proporcionar las víctimas se encarga la naturaleza, un entorno que hemos transformado a golpe de ley en caseta de feria y donde los premios son peluches de piel, carne y hueso. Disparen a mansalva y sin miedo que los animales están para eso: negocio y diversión humanas. En su caso, tratándose de un puro entretenimiento, nos ocuparemos de cubrir el rojo de la sangre que derraman esos monigotes al ser alcanzados, con el verde implícito en términos como conservacionismo, ecologísmo o sostenibilidad, tan de moda y tán rentables hoy en día, que ya se sabe que es más útil parecer honrado que serlo... La Junta de Castilla y León autoriza la caza de corzas durante la época en la que están preñadas o amamantando a sus corcinos. Por sup

 

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