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Mostrando las entradas etiquetadas como CAROLA CHÁVEZ

El efecto murciélago

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- La orfandad de liderazgo de la oposición es tal, que el simple aleteo de un vampiro rumbo a Madrid, produjo una especie de brevísimo efecto mariposa -efecto murciélago, diría yo-, que llevó a algunos de opositores aferrados de la nada, a desearen voz alta, sin pudor alguno, que se nombre al Vampiro “¡Presidente, presidente!, en el exilio pero presidente”. Y El Vampiro, sediento de poder, posa su mano ultra derecha sobre su pecho vacío y apunta con su barbilla al cielo, en un gesto de exagerado orgullo y satisfacción. “Presidente”-piensa, relamiéndose los colmillos.

Héroes y villanos de verdad, verdad

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Los agarraron. Se creían sobrados y los agarraron. Sus caras corrieron por la redes, sonrientes, demasiado sonrientes… Sus caras, desconocidas para la mayoría de los venezolanos. Sus nombres, ni hablar. Esos funcionarios que nadie señala la hora de hablar de corrupción, porque no se exponen, porque no tienen que dar la cara todos los días… esos que tienen tanto poder para jodernos y que nadie sabe quiénes son.

Solos y desnudos (sin motor arrechísimo)

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- No habían terminado su festival de insultos, donde “tumor” fue el más suave de los improperios, y en plena repartición de culpas, que cayeron casi todas sobre los pendejos que los han soportado todos estos años, que les han consentido todas sus pataletas, siempre violentas, siempre desastrosas, que los han acompañado en esas misiones suicidas donde los muertos nunca son quienes las convocan; los que hicieron corto circuito con tanta incoherencia discursiva de unos líderes que los llevan como en un carrito chocón, y no votaron, coño, porque “no es no”, porque “calle, calle y más calle sin retorno forever”, porque “las dictaduras no caen con votos”, o porque “Ocariz es un güebón”…

Sigan, gafitos

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- “Tumor” -le dijo Capriles a Ramos Allup, en medio de un ataque de arrechera y dijo que se iba de la MUD y que no volvería mientras allí siguiera ese adeco que otrora le llamara “lechuguino, petimetre y mariposón”. ¡No señor, ya basta ya!

Tu voto, tú dirás…

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Los mismos guarimberos que sembraron sus municipios de violencia, los que trancaron las calles con barricadas de escombros y árboles que ya no darán sombran, convirtiendo urbanizaciones bonitas en terribles zonas de guerra. Los mismos que nos juraron que vivimos en una cruel dictadura de la cual no se sale con diálogo -¡no, señor!- ni con votos -¡mucho menos!-, solo con “calle, calle, y más calle sin retorno, 350 ya”. Los mismos de la Hora Cero, ahora participan mansitos en las elecciones regionales, convocadas por la dictadura, con ese CNE “ilegítimo, tramposo y parcializado que te va a robar tu voto, fraaaaude, fraaaaaude”.

Lecciones de democracia verdadera

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Esta semana, siguiendo el conflicto catalán por los medios españoles, me enteré de un montón de cosas que no se pueden hacer en una democracia. Menos mal que en esta “dictadura bananera” uno puede ver tele de países civilizados, y así aprender qué se puede y qué no se puede hacer en una democracia verdadera.

Ocho valientes millones

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Tres meses esperando ese domingo. Tres largos e intensos meses manchados de violencia, amenazas, muerte y la sombra de una guerra sobre nuestras calles. Tres meses de tensión que se respiraba en el saludo del vecino, las sonrisas no podían ocultar la angustia de los ojos. Nadie quería sentirse así, así no es nuestra calle, así no somos nosotros.

Ooootra vez el chavismo

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Ellos tenían todo preparado, como preparan las cosas ellos: mucho marketing, mucho cartelito diseñadito con sus frases cursis y melodramáticas, con ese eterno llamado “de ahora si es verdad”, con sus cadenas de whatsapp, con sus señoras manetas con gorritas tricolor y koalas, siempre voluntarias para alimentar guarimberos, para cerrar calles sin gente, para servir como falsos miembros de mesa electoral… Tenían todo preparado, como ellos preparan las cosas, porque ese domingo era el domingo definitivo, decían.

“Tú no sabes quién soy yo”

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Yo recuerdo, allá en los años 80 y 90, que era normal ver, en el este del Este, soldados rasos haciendo de choferes, jardineros, mayordomos y conserjes en casas de “ gente importante con contactos”. Era normal ver a un soldado en el estacionamiento del supermercado cargándoles las bolsas a una señora encopetada. Los soldados eran personal del servicio privado, “cachifos” pagados por el Estado. Así como pasaba con los soldados rasos, muchos oficiales también servían de carga bolsas a primeras damas y a primeras barraganas. Entonces la dignidad se pagaba con traslados a zonas hurriblis como Pto. Ayacucho o Guasdualito, donde pululan los zancudos y el restaurant de lujo más cercano queda en Caracas.

Rondón peleando

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Solemos decir que “Rondón no ha peleado” pero cada vez creo más que Rondón está dando una magnífica pelea. Han sido 18 años de virulentas provocaciones, agudizadas con saña en estos últimos 4 años, buscándole las cinco patas al gato, buscando la chispa que encienda el fuego de una guerra importada.

El tonto y el zorro

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.-Quién iba a decirle a Ramos Allup que un masca chicles como Freddy Guevara se iba a convertir en el líder de la oposición. Quién iba a decirle eso a Venezuela toda, sin que toda Venezuela soltara una carcajada. Pues, mire usted, ahí está Freddy, pero no se ría, mire que el que ríe de último, ríe mejor.

Secuestro en propiedad horizontal

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Un día, hace poco menos más de dos meses, la vida en el edificio cambió de manera radical. Todo por culpa de Maduro, claro. Resulta que una tarde, un grupo de encapuchados quemaba y rompía cosas para hacer su barricada delante del edificio, y claro, se defendían lanzándoles molotovs a la guardia y la policía que pretendían violar su derecho a quemar y romper cosas para hacer su barricada. Esos muchachos cerraban nuestra calle con nosotros adentro en nombre de la libertad. Ellos son nuestros libertadores.

Nadie se llama Wuilly

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Como siempre, los ricos poniendo a otros a trabajar por ellos; esta vez poniéndolos a meter el pecho por sus causas, a defender sus privilegios, en primera linea, a tirar piedras y morteros y frascos llenos de mierda, a tragar gas lacrimógeno, a ser arrestados, a ser abandonados, olvidados, porque, sinceramente, ¿qué ricachón se va a preocupar por el destino cualquier pendejo que ya no les sirva, y menos si el pendejo se llama Kleiman, Yerdenson, o Yusbellys?

La paz en el closet

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Ana Luisa se levanta tempranito y lo primero que hace es revisar el whatsapp. “Hoy gran plantón nacional ¡Ahora sí, Venezuela!” —dice un mensajito que mandó una vecina propensa al reenvío de cadenas. ¡Gran platón! Ana Luisa salta de la cama y corre al balcón con vista a la realidad de la calle despejada y libre. Suspira aliviada Ana Luisa y se va a despertar a sus niños que ya han perdido demasiados días de cole. “¡Al cole, mis amores!”

Autositiados, autoengañados

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- En la calle Jalisco de Las Mercedes, frente al colegio Mater Salvatoris, detrás de las alcantarillas arrancadas y atravesadas como escudos en medio de la vía, detrás de un hombre que siembra la calle con alambres de púas, allí de pie, en agotador estado de alerta, mirando hacia la nada, está una mujer de treinta y tantos años, sola, auto sitiada.

Atrapados en el relato

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- En las “revoluciones de colores”, los medios de comunicación juegan un rol principalísimo construyendo el relato que desdibuja la realidad. Reporteros que logran estudiadas imágenes del cinematográfico joven solitario enfrentando al monstruo represivo con una simple bandera, sin miedo; la abuela que increpa el soldado asesino, sin miedo; los pequeños escolares arrodillados frente a un piquete de esbirros de la dictadura, exigiéndoles que paren la masacre, sin miedo… Sin miedo, porque, ubicados en la realidad, saben que el monstruo que relatan no existe, porque de lo contrario ¿qué mamá en su sano juicio expondría a su niño al peligro mortal de enfrentar cara a cara a un esbirro asesino?

Rehenes de la locura

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Esa mañana, la señora Fulana amaneció poseída por el espíritu libertario. Su inteligencia, tal como le pasó al nudista de Altamira, le dijo: “Marica, tienes que hacer algo”. Entonces ya no tuvo dudas.

Retrato de la locura

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- El sábado 8 de abril, una multitud de 15 personas vestidas de naranja Voluntad Popular, protestaban en la esquina de una calle que no pudieron cerrar por falta de gente, sosteniendo unos cartelitos que juntos decían “¡Elecciones ya!”. Y es que ya se los había dicho Almagro: ”La dictadura venezolana se derrota con elecciones”, mire usted. Y aunque dirigencia opositora, en coro, dale que repite y dale que repite, instaló en las cabecitas de sus seguidores que Maduro no quiere elecciones porque tiene miedo; sin miedo, Maduro, en su programa del los domingos, dijo estar ansioso de que se hicieran las elecciones, desatando en ese preciso instante un cortocircuito en la oposición, que como un resorte saltó furibunda y desafiante con una nueva y libertaria consigna democrática: ”No queremos elecciones, queremos que te vayas ya”.

Por esas isluchas arrastadas

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Voluntad Popular anunció que irían de gira por las islas del Caribe a buscar allá unos votos que necesitan para que a Venezuela se le aplique la Carta Democrática. Ya me los imagino, jugándose a pare o none quién va a ir a cuál isla, ”no vaya a ser que a me toque Haití, o alguna de esas islitas que uno no sabe ni cómo se llaman. ¡Qué ladilla, guon! Ir a esas isluchas que ni siquiera deberían ser un país, no para tirarse en la playita, guon, sino a jalarles bolas por un voto que vale lo mismo que el de Brasil, o sea, qué bolas, guón… Un montón de paisitos chulos y arrastrados que no serían nada si no fuera por la regaladera de Petrocaribe, guón, el bozal de petróleo, o sea…”

Política para paladares exigentes

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Los programas de radio opositores son una fuente inagotable de disparates. Lo cómico es que hablan en serio, muy en serio, con sus voces impostadas, pronunciando cada palabra con infatuada cadencia, arrastrando las eses, exagerando la labidentalidad de la V hasta provocar un zumbido que deja claro que esa es la V de vaca y no la de (cha)burro.

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