Constantino López Sánchez-Tinajero Cada vez que dices que algo es tu «talón de Aquiles», que te han colado «un caballo de Troya» o que ir al notario a resolver los trámites de una herencia ha sido «una odisea», estás recitando a Homero de memoria. Los griegos inventaron las historias. Nosotros, treinta siglos después, seguimos viviendo dentro de ellas. Hay idiomas que se aprenden en academias y otros que se nos cuelan por la puerta de atrás. El griego de Homero es de los segundos. No hace falta que hayas abierto nunca la Ilíada o la Odisea. Ya las hablas. Están en el telediario, en el grupo de WhatsApp del trabajo y en lo que te dice tu madre. Todo empezó con una boda a la que no invitaron a la persona equivocada y acabó con un viaje imposible para volver a casa. Entre medias, nos dejaron casi un diccionario entero. I. Cosas que decimos mientras todavía arde Troya Troya llevaba diez años aguantando el asedio. Y de esos diez años nos han quedado las mejores excusas para discutir. Tu tal...
