Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como EDUARDO PÉRSICO

Un 16 de junio frío y lluvioso

Cuento deEduardo Pérsico, Argentina.- "… y el cuadro se pierde en aquel atardecer de iniciarme en sensaciones y palabras nuevas".

Sin desafiar a los dioses del ‘yo me acuerdo’, el jueves dieciseis de junio de 1955 en Escalada la bruma se hizo llovizna y por ahí la Gómez entró a la oficina de Facturas gritando ‘vamos todos a defender a Perón que los uruguayos están bombardeando la CGT’. Y esa misma mujer flaca y de pelo desteñido nos arengó en resistir la invasión uruguaya, ‘que si no fuera por nosotros esos bosta de paloma se morirían de hambre’. Pero antes de volver a gritar ‘los gorilas quieren matar al General’ entró uno de sus hermanos y de un brazo la sacó al pasillo.

La Gómez trabajaba en Proveedores del Roca y era hermana menor de los mellizos Gómez, - uno Jefe de Pormenores y el otro de Abastecimientos- y en Escalada se los nombraba Patatín y Patatán. En la casa de Patatán funcionaba una Unidad Básica y fanáticos de Talleres y de Perón, al irse ellos de nu…

De un Borges desafinado

Por Eduardo Pérsico, Buenos Aires.- En opiniones de Jorge Luis Borges sobre el tango, - palabra que él bien entendía africana- situaba su origen por 1880, y también decía que el pueblo adoptara esa música luego que la clase alta - o ‘gente bien’- la difundiera desde su propio ámbito. Hubieron muchas presunciones sobre esto mismo, pero al fin sería indudable que el tango llegara desde las casas más acomodadas a los barrios menos pudientes de la ciudad de Buenos Aires- Y que luego desde allí sería adoptado en almacenes y despachos de bebidas; sitios de reunión adonde concurría ‘la gente común’ a jugar a la baraja, tomar algún vaso de vino y juntarse con sus iguales o algún amigo.

Esa certeza que ganara adeptos al repetirla Borges, ya existía por una precisa realidad económica: los instrumentos iniciales de los músicos de tango eran muy costosos y solo accesibles a los medios sociales superiores al gentío común. Donde compadritos o no, nadie podría propiciarse un piano…

Borges, aquel compadrito malogrado...

Por Eduardo Pérsico.- Jorge Luis Borges, el escritor más representativo de la literatura argentina, sería poco reconocido en nuestro país hasta que desde Europa nos advirtieran su calidad poética y narrativa. Y en cuanto la valoración ajena para nosotros es más valiosa, se le otorga al crítico francés Roger Caillois reconocer su alto valor en un episodio que acaso repitiera lo acontecido con Carlos Gardel, un cantor popular hasta que luego de su éxito en Estados Unidos se convirtiera en figura innegable en la estimación general de nuestro país. Y esto sin menguar que tanto Jorge Luis Borges como Carlos Gardel, son de verdad dos autènticos valores de nuestra cultura sin discusiones ocasionales o malversadas.

No pocos lectores de Borges hemos advertido que uno de sus perfiles más interesantes consistía en que él ‘escribía como si estuviera escribiendo’; sin que lo presionara esa formalidad dirigida a un lector cómplice y prevenido. Eon una complicidad casi lúdica al bromear…

Argentina. Octubre del ‘45 y algunos ecos

OPINIÓN de Eduardo Pérsico, Argentina.- En la década del cuarenta a Buenos Aires le crecían edificios, avenidas y perfiles costaneros donde apreciar al ‘río más ancho del mundo’. Quizá también por venderse más libros y diarios que en cualquier ciudad de América Latina, a cierta porteñidad le resultaban ajenos sus arrabales rumbeados por verdosos tranways de doble piso y demás aspectos venerados por sus escribas más o menos de renombre.

Como si algo renaciera volteando el caserón familiar era mal visto en Esmeralda y Sarmiento un caserón afirmador de que allí verdeciera la llanura. Ciudad engreída en ser la más europea de América aunque un rejunte de suburbios sin prestigio, si al menos un tanguito no lo pontificara algún guitarrero de patio. Y la inmensa pena de Villa del Parque, San Cristóbal o Versalles, sin rigor poético para calzar nombres de infructuosa rima si al sur la inundación y de otro margen el límite con la pampa. También crecían los bares donde meditar esas cosas …

El lunfardo de los argentinos

Por Eduardo Pérsico, Argentina.-

Una comunicación de persona a persona

El lenguaje en el hombre se desarrolló según se aproximara a sus semejantes y usara más imitaciones de la naturaleza para comunicarse, más cuando por el año 1492 según el reino de España sus navegantes ‘descubrieron América’, sabemos que quienes aquí habitaban no difundieron la noticia gestualmente o con señales de humo; lo hicieron con ideas y palabras consolidadas por su reiteración. Y de choza a choza o margen de un río al monte o la montaña, los naturales de aquí se anunciarían la aparición de esos navíos con su propio lenguaje. Más luego, la forzada adopción del castellano en el territorio latinoamericano corresponde a una constante histórica donde el Poder se impone sobre la particularidad de cada pueblo; algo ya aceptado por Napoleón Bonaparte al asegurar que ‘un idioma es un dialecto con un ejército detrás’. Así que toda comarca suele demostrarse con algún perfil particular y nosotros en la Argent…

Y sin equivocarse de adversario...

OPINIÓN de Eduardo Pérsico, Argentina.-  
…y hoy algunos populistas de sindicato demuestran un poder económico jamás permitido antes.

La irrupción de Perón en la política argentina en 1945, conmovió las expresiones más conservadoras y también a las progresistas, según entonces socialistas y radicales de la línea irigoyenista más el Partido Laborista que sustentara el inicial peronismo. Tres líneas no muy opuestas ante la problemática entonces sobre educación pública y defensa del patrimonio nacional, dos perfiles recurridos por algunos en el discurso. Más otras diferencias emergerían tras el lanzamiento de Perón en Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945, quien con un discurso-arenga fijara un nuevo eje al debate conceptual y político del país. Con imprevisto efecto sobre la actividad en general, ‘incluido el asombro del mismo Perón’ diría Raúl Scalabrini Ortiz ante la futura imposibilidad de hacer política sin apreciar el hecho con seriedad. Tanto que no fue…

Cuando la esposa de Perón nos visitara

CUENTO de Eduardo Pérsico

…y la señorita Dora luego nos diría que la señora Eva Perón era muy inteligente.

De cuando pibe recuerdo la llegada de Perón en el ’45 y que en 1948 Evita, su mujer, visitara mi barrio y también que ella muriera el sábado 26 de julio de 1952 a las veinte y veinticinco y esa noche no hubo música ni en las fiestas familiares. Provocando que más de uno protestara en el café y el ‘recontra republicano’ gallego nos rajara de su negocio ‘afuera manga de pendejos que esto es muy serio’. Así que todos lo entendimos bien calladitos y Julián ofreció ir a tomar mate a su casa porque los viejos no estaban, allá fuimos.

Al principio nos aburrimos de tanto repetirnos LRA Radio del Estado ‘ha muerto la señora María Eva Duarte de Perón, Jefa Espiritual de la Nación’, y entre nosotros alguno diría ‘se sabía, estaba muy enferma’. Además de hablar del asunto sin notarlo sin que ninguno supiera que al morir Evita un par de horas antes, las obreras de las textiles o las fosforer…

¿Un imprevisto hallazgo?

Cuento de Eduardo Pérsico.-

… y esa noche apagaron la tele para conversar.

- Es sencillo Carina, yo me mudaré con mi marido y vos podrías mudarte con mi vieja. Te ahorrarías pagar alquiler y las dos se harían compañía - dijo la hija de Laura. Y Carina aceptó diciendo ‘con tu mamá nos apreciamos mucho’ y a otra cosa.

En el inicio de vivir en la misma casa, - Laura, cuarenta y cinco y madre de Lucía a los veinte, y Carina cinco años menor y dos veces separada- se harian muy amigas al coincidir en gustos de comida o series de televisión. Y cuando la muchacha comentara que se veía muy gorda, Laura la tranquilizó.

- Estás regia pero igual yo me ocuparé de vos.

Y además de agitarse con estiramientos y flexiones cada tarde, las dos se habituaron a cerrar la gimnasia besándose en la mejilla. Un gesto que repetirían al pasar por cualquier causa.

Luego de transcurridas unas cuantas semanas y Carina debía ir al cumpleaños de un sobrino, Laura le recortó el cabello y prome…

Julio Cortazar y un vistazo a lo popular

Por Eduardo Pérsico.- …y me parece bueno decir que yo iba a esa milonga por los monstruos. 
La aproximación inicial al nombre de Julio Cortázar me llegaría al terminar el colegio primario en 1948 y yo ingresara como aprendiz al taller mecànico frente a su casa de la calle Rodriguez Peña y Alvear, en Banfield. El entonces tendría tendría más de treinta años y no creo que anduviera mucho por el barrio. Además, mi inquietud literaria llegaría más tarde por otros escritores, guiado por el inolvidable Raúl Larra con sus biografías sobre Lisandro de la Torre, ‘el solitario de Pinas’, y de Roberto Arlt, ‘el torturado’. Así empezamos y por ahí andaría la cosa… 
Unos cuantos años más tarde y cuando Julio Cortázar era ya figura de la vida literaria del ambiente, leería Las puertas del cielo, un cuento que transcurre en el popular bailongo Palermo Palace en 1942, y publicado en Bestiario por 1951. Y acepto que me molestara repensar esa veta ‘elitista’ del personaje narrador; un abogado de clase …

Argentina y la confusión opositora

OPINIÓN de Eduardo Pérsico.- Con una inédita anticipación a las elecciones de recambio presidencial a realizarse en octubre del 2016, los opositores al gobierno de la presidente Cristina Kirchner profundizan por todos los medios de comunicación una ruptura del orden constitucional, al cuestionar sin mesura la validez del ejercicio desde aquí hasta su recambio, que debería darse dentro de dos años. Un planteo inédito de la oposición mediática a la cual se suman y enrolan - de modo políticamente temerario- todo aquel con aspiraciones a ser electo cuando sea y donde sea. Haciendo una lectura nada voluntarista de la verdadera instancia jurídica en la que transcurre la gobernalidad de los argentinos, absolutamente legítima actualmente, y en un país en el cual la posibilidad electoral de todo candidato habitualmente declina o aumenta en los finales de cada campaña por ciertos imprevistos que los medios de comunicación no logran disponer a voluntad, - según aconteciera con la elección presid…

Ni más ni menos un tal Borges

Cuento de Eduardo Pérsico.- "… yo, que por sentirme siempre un porteño sobrador y canchero, jamás me alejé de Buenos Aires".

Ni bien en cierta reunión celestial o endiablada y vaya uno a saber por donde, al reiterarse las contradicciones sobre la poesía significante y demás brujerías, el viejo Borges retomó su bastón y pidió salir a tomar un poco de aire.

- Un día la gente caminará hacia el sur… .

- … Pero no se orientará por las estrellas de los viejos navegantes – le bromeó un ayudante astral al tomarlo del brazo.

- O tal vez persigan otra constelación más incierta - insinuó a media sonrisa el viejo-. Y por favor, camine sin llevarme a remolque; quiero estirar las piernas y dejar de escuchar frases sobre muerte, penitencia y fatalidad del tiempo. Esos trebejos que aburren a cualquiera.

- Tal vez. ¿Le gustan los animales, Borges?

- No me desagradaban. Cierta vez me regalaron un gato llamado Peppo, un nombre horrible que yo renombré Beppo, como un personaje de Byron.…

Leopoldo Marechal, más que un escritor de amplio lenguaje

PorEduardo Pérsico.-  "(…) porque Buenos Aires por su origen y sus frescos aluviones no es una sola ciudad, sino treinta ciudades subyacentes y distintas". L.M.

Leopoldo Marechal nació en el barrio de Almagro, Buenos Aires, en 1900 y moriría en 1970. En su inicio literario sería apreciado por sus escritos en la revista Proa y luego como director de Martìn Fierro, dos escenarios para la obra poética y narrativa de alguien con perfiles trabajosos de conciliar a veces por él mismo. Antes de cumplir treinta años, el poeta Marechal recibiría en 1929 el Premio Municipal de Poesía por ‘Odas para el hombre y la mujer’, un texto muy estimado luego entre la cofradía literaria porteña por su equilibrio entre clásico y novedoso. Luego en 1940 obtendría el Primer Premio Nacional de Poesía con sus obras ‘Sonetos a Sofía’ y ‘El Centauro’, menciones que lo distinguirían antes de emprender su obra narrativa en 1948. Cuando ya por entonces su obra poética lo hacía comparable con Jorge …

Roberto Arlt, su desprolijidad y el Lunfardo

PorEduardo Pérsico.- El escritor Roberto Arlt, que viviera entre 1900 y 1943, inicialmente sería reconocido por el gran público por sus ‘Aguafuertes Porteñas’ que publicara durante años en el diario El Mundo de Buenos Aires,, desde la década del treinta hasta su muerte en 1943, aunque su trayectoria fuera ya considerada revulsiva y novedosa desde el años 1926 pot su primera novela ‘El Juguete Rabioso’ y más tarde ‘Los siete Locos’. Su obra más reconocida y polémica por su tratamiento narrativo desenfadado y considerado desprolijo entonces por la crítica aún teñida de prejuicio al tratamiento que Arlt instiuyera con sus ‘desprolijidades’. Que con frecuencia y al delinear una situación o personaje, derivaba en la misma parrafada de lo ficcional a lo ensayístico o lo periodístico a un cierre literario, sin previo aviso. Una ‘desprolijidad’ que sin vuelta y gracias a él, resultaría la modernización de la narrativa de los argentinos que sin rebuscamientos, de la producción de Arlt en adel…

Martín Fierro y gaucho Cruz según el Mingo Echeverri

Por Eduardo Pérsico.- "…y aquí me pongo a cantar con cualquiera que se ponga"

Como Periodista Especializado y Atemporal, yo el Mingo Echeverri acaso me despreocupé demasiado de la ‘intertextualidad y adyacencias’ de la impiadosa soledad pampeana, pero ya es tiempo de abordar el tema. En principio sabiendo que toda historia se interpreta mejor más allá de lo sucedido, en tanto siempre subayacen debajo los pápitos de cuánto no se contó y así, injustamente, se quedaron sin relato acciones de alguna batalla que la historia posterior estimara decisiva, los acallados insultos y entredichos de los personajes de cualquier novela exitosa y hasta por ejemplo, la calentura que debió bancarse el cochero en el libro de Flaubert, al transportar detrás suyo aquel novelero cuerpo a cuerpo entre su madame Bovary con el Rodolfo Boulanger. Y en esa misma frontera de literarias omisiones, cómo no imaginar el amasijo previo de Juan Moreira con su amante en el prostíbulo donde al rato nomás l…

Publicidad

Publicidad

ARCHIVOS

Mostrar más


OTRA INFORMACIÓN ES POSIBLE

Información internacional, derechos humanos, cultura, minorías, mujer, infancia, ecología, ciencia y comunicación

elmercuriodigital.es se edita bajo licencia de Creative Commons
©Desde 2002 en internet
Otra información es posible