OPINI脫N de Xavier Ca帽o Tamayo.- Elecciones generales en Espa帽a. No hay mayor铆as absolutas. Izquierda y derecha ocupan el Congreso a partes casi iguales. Los nuevos partidos obtienen diputados y los resultados no permiten pactos f谩ciles. Se habla de repetir las elecciones.
Los resultados muestran tambi茅n que el r茅gimen del 78 (monarqu铆a restaurada con formas democr谩ticas) es una falacia. Para que nada cambiara ni se pudieran cambiar las cosas. Con una ley electoral tramposa, injusta y poco democr谩tica, que da nueve diputados a un partido con 600.000 votos y solo dos a otro con casi un mill贸n. Para que las clases ricas formadas en la dictadura franquista controlaran la econom铆a patria. Burgues铆a terrateniente, inmobiliaria y financiera que hoy se agrupa en el Ibex 35: las mayores empresas y corporaciones del Reino. Bloque capitalista que subi贸 con entusiasmo al carro de la dicha crisis. Que en el mundo fue insensatez, timo y robo con premeditaci贸n y alevos铆a, y finalmente saqueo del pueblo trabajador. Aqu铆, en Estados Unidos, Europa y cualquier lado. Porque el capital no tiene otra patria que sus ganancias
Obsesionado por pillar m谩s beneficios, que se resist铆an por sobreproducci贸n y otras cuestiones, el capital decide prestar a todo mundo para comprar viviendas. Beneficio por venta inmobiliaria… y beneficio por especular con las deudas para adquirir casas. Fueron las hipotecas subprime, aut茅nticas hipotecas-basura. Pr茅stamos hipotecarios sin la menor garant铆a de solvencia. Pr茅stamos que jam谩s ser铆an devueltos y cuyos intereses dejar铆an de abonarse al poco tiempo.
Esas hipotecas se ocultaron en t铆tulos con otros productos financieros. Pero, como eran incobrables, los t铆tulos devinieron activos t贸xicos. Basura financiera que jam谩s dar铆a beneficio ni se recuperar铆a el capital prestado. Los balances financieros se fueron al garete y se desat贸 el p谩nico. Cundi贸 el terror en las c煤pulas bancarias, pero, tras breve tiempo de contrici贸n y prop贸sito de enmienda (hablaron de ‘refundar’ el capitalismo), pensaron que la ocasi贸n la pintaban calva. Adem谩s de mendigar ayudas billonarias al Estado (para tapar p茅rdidas y agujeros y continuar ganando obscenamente), pod铆an utilizar la crisis para que todo volviera a su estado ‘natural’. Fin del capitalismo ‘de rostro humano’ tras la II Guerra Mundial, fin del estado de bienestar y recuperar el poder. Adem谩s, ya no exist铆a la URSS y nadie contrario al capital daba miedo. Beneficios, m谩s beneficios… Y reducir la democracia a decorado y liturgia, porque, scuando es de verdad, se convierte en incordio.
Hablando de la crisis, lo explic贸 con nitidez el especulador Warren Buffet (uno de los cinco hombres m谩s ricos del mundo) a The Wall Street Journal: “S铆, es lucha de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que va ganando”. Y, para mostrar como ganan los ricos, Isabel Ortiz y Matthew Cummins investigaron lo que los poderosos han impuesto a la mayor铆a de poblaci贸n urbi et orbe con la excusa de afrontar la crisis. Austeridad, s铆 o s铆. Que en rom谩n paladino es transferencia obscena a la minor铆a rica de las rentas y costes de satisfacer derechos de las clases trabajadoras. Recuerden a Grecia. O Espa帽a.
En Revisi贸n del Gasto P煤blico y Medidas de Ajuste ambos investigadores documentan las consecuencias de esa pol铆tica en 181 pa铆ses del mundo. Se han rebajado los salarios en 97 pa铆ses. Se han reducido o eliminado las ayudas a desempleados (y a los m谩s pobres) en 100 pa铆ses. En 94 estados han aumentado los impuestos indirectos al consumo (pagan igual pobres que ricos). Se han rebajado las pensiones en 86 pa铆ses y se han recortado servicios y prestaciones de sistemas de salud tambi茅n en 86. Se ha reducido la protecci贸n social en 80 pa铆ses. El despido es m谩s f谩cil, barato o gratuito en 40 pa铆ses… Y sigue.
M谩s all谩 del sufrimiento y angustia que esas medidas han provocado y provocan, no han creado empleo aceptable, como no hicieron nunca, ni han recuperado una actividad econ贸mica decente. Y, por supuesto, no han mejorado un 谩pice la vida de la gente. Todo ha empeorado y crecen desigualdad y pobreza.
Pero el problema no acaba ah铆. La guerra de los ricos contra la poblaci贸n sigue y hay que saber qu茅 se cuece, qu茅 nos preparan. Por ejemplo, una Uni贸n Europea al acecho quiere m谩s vueltas de tuerca en reforma laboral, pensiones y recortes presupuestarios. Para reducir el d茅ficit, dicen, pero en verdad a mayor beneficio de las 茅lites.
Son tiempos de desobediencia, tiempos de resistencia.
Xavier Ca帽o Tamayo
Periodista y escritor
Twitter: @xcanotamayo
Los resultados muestran tambi茅n que el r茅gimen del 78 (monarqu铆a restaurada con formas democr谩ticas) es una falacia. Para que nada cambiara ni se pudieran cambiar las cosas. Con una ley electoral tramposa, injusta y poco democr谩tica, que da nueve diputados a un partido con 600.000 votos y solo dos a otro con casi un mill贸n. Para que las clases ricas formadas en la dictadura franquista controlaran la econom铆a patria. Burgues铆a terrateniente, inmobiliaria y financiera que hoy se agrupa en el Ibex 35: las mayores empresas y corporaciones del Reino. Bloque capitalista que subi贸 con entusiasmo al carro de la dicha crisis. Que en el mundo fue insensatez, timo y robo con premeditaci贸n y alevos铆a, y finalmente saqueo del pueblo trabajador. Aqu铆, en Estados Unidos, Europa y cualquier lado. Porque el capital no tiene otra patria que sus ganancias
Obsesionado por pillar m谩s beneficios, que se resist铆an por sobreproducci贸n y otras cuestiones, el capital decide prestar a todo mundo para comprar viviendas. Beneficio por venta inmobiliaria… y beneficio por especular con las deudas para adquirir casas. Fueron las hipotecas subprime, aut茅nticas hipotecas-basura. Pr茅stamos hipotecarios sin la menor garant铆a de solvencia. Pr茅stamos que jam谩s ser铆an devueltos y cuyos intereses dejar铆an de abonarse al poco tiempo.
Esas hipotecas se ocultaron en t铆tulos con otros productos financieros. Pero, como eran incobrables, los t铆tulos devinieron activos t贸xicos. Basura financiera que jam谩s dar铆a beneficio ni se recuperar铆a el capital prestado. Los balances financieros se fueron al garete y se desat贸 el p谩nico. Cundi贸 el terror en las c煤pulas bancarias, pero, tras breve tiempo de contrici贸n y prop贸sito de enmienda (hablaron de ‘refundar’ el capitalismo), pensaron que la ocasi贸n la pintaban calva. Adem谩s de mendigar ayudas billonarias al Estado (para tapar p茅rdidas y agujeros y continuar ganando obscenamente), pod铆an utilizar la crisis para que todo volviera a su estado ‘natural’. Fin del capitalismo ‘de rostro humano’ tras la II Guerra Mundial, fin del estado de bienestar y recuperar el poder. Adem谩s, ya no exist铆a la URSS y nadie contrario al capital daba miedo. Beneficios, m谩s beneficios… Y reducir la democracia a decorado y liturgia, porque, scuando es de verdad, se convierte en incordio.
Hablando de la crisis, lo explic贸 con nitidez el especulador Warren Buffet (uno de los cinco hombres m谩s ricos del mundo) a The Wall Street Journal: “S铆, es lucha de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que va ganando”. Y, para mostrar como ganan los ricos, Isabel Ortiz y Matthew Cummins investigaron lo que los poderosos han impuesto a la mayor铆a de poblaci贸n urbi et orbe con la excusa de afrontar la crisis. Austeridad, s铆 o s铆. Que en rom谩n paladino es transferencia obscena a la minor铆a rica de las rentas y costes de satisfacer derechos de las clases trabajadoras. Recuerden a Grecia. O Espa帽a.
En Revisi贸n del Gasto P煤blico y Medidas de Ajuste ambos investigadores documentan las consecuencias de esa pol铆tica en 181 pa铆ses del mundo. Se han rebajado los salarios en 97 pa铆ses. Se han reducido o eliminado las ayudas a desempleados (y a los m谩s pobres) en 100 pa铆ses. En 94 estados han aumentado los impuestos indirectos al consumo (pagan igual pobres que ricos). Se han rebajado las pensiones en 86 pa铆ses y se han recortado servicios y prestaciones de sistemas de salud tambi茅n en 86. Se ha reducido la protecci贸n social en 80 pa铆ses. El despido es m谩s f谩cil, barato o gratuito en 40 pa铆ses… Y sigue.
M谩s all谩 del sufrimiento y angustia que esas medidas han provocado y provocan, no han creado empleo aceptable, como no hicieron nunca, ni han recuperado una actividad econ贸mica decente. Y, por supuesto, no han mejorado un 谩pice la vida de la gente. Todo ha empeorado y crecen desigualdad y pobreza.
Pero el problema no acaba ah铆. La guerra de los ricos contra la poblaci贸n sigue y hay que saber qu茅 se cuece, qu茅 nos preparan. Por ejemplo, una Uni贸n Europea al acecho quiere m谩s vueltas de tuerca en reforma laboral, pensiones y recortes presupuestarios. Para reducir el d茅ficit, dicen, pero en verdad a mayor beneficio de las 茅lites.
Son tiempos de desobediencia, tiempos de resistencia.
Xavier Ca帽o Tamayo
Periodista y escritor
Twitter: @xcanotamayo
