Las aves nocturnas se podr铆an comunicar con la fluorescencia de sus plumas5h
por SINC v铆a Agencia Sinc
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la Estaci贸n Biol贸gica de Do帽ana, ambos del CSIC, han participado en un trabajo que ahonda en la funci贸n de las porfirinas, un pigmento presente en las aves nocturnas que, al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta, emite fluorescencia de un color rosa brillante. La investigaci贸n apunta a que esta fluorescencia del plumaje podr铆a ser una forma de comunicaci贸n discreta entre estas aves.

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis). / Miguel de Felipe
En aves, los colores que muestran en sus plumajes son esenciales en los procesos de comunicaci贸n. La enorme variedad de colores es frecuente en aves diurnas, ya que pueden percibirse a plena luz. La mayor铆a de estos colores se producen por pigmentos que ti帽en las plumas, aunque pueden tener un origen diferente, como los brillantes reflejos de las plumas de un pavo real. Sin embargo, en el caso de las aves nocturnas, como b煤hos y chotacabras, los plumajes son mucho menos coloridos, facilitando as铆 su camuflaje durante el d铆a.
“En este reducido grupo, que representa apenas un 5% de todas las aves, encontramos tambi茅n un pigmento enigm谩tico: las porfirinas. Una peculiaridad de estas mol茅culas, que en condiciones normales son invisibles al ojo humano, es que al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta emiten fluorescencia de un color rosa brillante. Lo cierto es que se sabe realmente poco sobre las posibles funciones de esta extra帽a coloraci贸n”, apunta la investigadora del MNCN Iraida Redondo.
Para este estudio, que se publica en Scientific Reports, los investigadores realizaron salidas nocturnas en el Espacio Natural de Do帽ana para medir las dimensiones de estas manchas fluorescentes en una poblaci贸n de chotacabras cuellirrojo, Caprimulgus ruficollis, que se lleva estudiando m谩s de una d茅cada. El chotacabras es una especie nocturna y migratoria que visita la pen铆nsula ib茅rica en primavera y verano para reproducirse y que se caracteriza por presentar un camuflaje extraordinariamente eficaz.
La fluorescencia, ¿una muestra de calidad?
El estudio muestra que individuos distintos pueden presentar manchas fluorescentes de tama帽o muy diferente. “Esta variaci贸n ofrece a la selecci贸n natural y sexual materia prima sobre la que trabajar”, indica Carlos Camacho, autor principal del trabajo que actualmente trabaja en la Universidad de Lund, en Suecia. “Las manchas son adem谩s de mayor tama帽o en los individuos j贸venes que, a diferencia de los adultos, cuentan con un plumaje reci茅n estrenado. Esta diferencia estriba en la naturaleza ef铆mera de las porfirinas, mol茅culas que se degradan muy r谩pidamente cuando se exponen a la luz del d铆a”, contin煤a.
Para sorpresa de los investigadores, el tama帽o de las manchas guarda una estrecha relaci贸n con el estado f铆sico de los individuos. Estos datos sugieren que los chotacabras y los b煤hos podr铆an emplear la fluorescencia como mecanismo para comunicar su condici贸n a otros individuos, incluyendo sus progenitores, posibles parejas, competidores y, en algunos casos, tambi茅n depredadores.
Pero ¿por qu茅 confiar entonces en un sistema de comunicaci贸n tan sutil y ef铆mero? “Por un lado, la fluorescencia podr铆a ayudar a los chotacabras a mimetizarse para enga帽ar a los b煤hos, potenciales depredadores con los que comparten la franja horaria y el tipo de fluorescencia. Por otro lado, a especies como los chotacabras, cuya supervivencia depende de pasar desapercibidos, la fluorescencia podr铆a ofrecerles un canal de comunicaci贸n privado”, explica Juan Jos茅 Negro, investigador en la Estaci贸n Biol贸gica de Do帽ana.
Las aves nocturnas, al igual que las diurnas, est谩n obligadas a exhibir sus encantos para encontrar pareja. Sin embargo, a diferencia de las diurnas, el uso de llamativos colores podr铆a comprometer su vida. Las manchas fluorescentes del plumaje otorgan a las aves un ‘atractivo discreto’, ya que pueden esconderse durante el d铆a y, posiblemente, s贸lo son detectables por otros individuos de su misma especie cuando las condiciones de luz son malas para el resto.
“Esta fluorescencia podr铆a tambi茅n relacionarse con la regulaci贸n de la temperatura o la protecci贸n frente a la radiaci贸n ultravioleta, aunque por el momento, el n煤mero de preguntas supera con creces al de respuestas”, termina Camacho.
Referencia bibliogr谩fica:
Camacho, C., Negro, J.J., Redondo, I., Palacios, S. y S谩ez-G贸mez, P. Correlates of individual variation in the porphyrin-based fluorescence of red-necked nightjars (Caprimulgus ruficollis). Scientific Reports, DOI: 10.1038/s41598-019-55522-y. www.nature.com/articles/s41598-019-55522-y
por SINC v铆a Agencia Sinc
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la Estaci贸n Biol贸gica de Do帽ana, ambos del CSIC, han participado en un trabajo que ahonda en la funci贸n de las porfirinas, un pigmento presente en las aves nocturnas que, al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta, emite fluorescencia de un color rosa brillante. La investigaci贸n apunta a que esta fluorescencia del plumaje podr铆a ser una forma de comunicaci贸n discreta entre estas aves.

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis). / Miguel de Felipe
En aves, los colores que muestran en sus plumajes son esenciales en los procesos de comunicaci贸n. La enorme variedad de colores es frecuente en aves diurnas, ya que pueden percibirse a plena luz. La mayor铆a de estos colores se producen por pigmentos que ti帽en las plumas, aunque pueden tener un origen diferente, como los brillantes reflejos de las plumas de un pavo real. Sin embargo, en el caso de las aves nocturnas, como b煤hos y chotacabras, los plumajes son mucho menos coloridos, facilitando as铆 su camuflaje durante el d铆a.
“En este reducido grupo, que representa apenas un 5% de todas las aves, encontramos tambi茅n un pigmento enigm谩tico: las porfirinas. Una peculiaridad de estas mol茅culas, que en condiciones normales son invisibles al ojo humano, es que al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta emiten fluorescencia de un color rosa brillante. Lo cierto es que se sabe realmente poco sobre las posibles funciones de esta extra帽a coloraci贸n”, apunta la investigadora del MNCN Iraida Redondo.
Para este estudio, que se publica en Scientific Reports, los investigadores realizaron salidas nocturnas en el Espacio Natural de Do帽ana para medir las dimensiones de estas manchas fluorescentes en una poblaci贸n de chotacabras cuellirrojo, Caprimulgus ruficollis, que se lleva estudiando m谩s de una d茅cada. El chotacabras es una especie nocturna y migratoria que visita la pen铆nsula ib茅rica en primavera y verano para reproducirse y que se caracteriza por presentar un camuflaje extraordinariamente eficaz.
La fluorescencia, ¿una muestra de calidad?
El estudio muestra que individuos distintos pueden presentar manchas fluorescentes de tama帽o muy diferente. “Esta variaci贸n ofrece a la selecci贸n natural y sexual materia prima sobre la que trabajar”, indica Carlos Camacho, autor principal del trabajo que actualmente trabaja en la Universidad de Lund, en Suecia. “Las manchas son adem谩s de mayor tama帽o en los individuos j贸venes que, a diferencia de los adultos, cuentan con un plumaje reci茅n estrenado. Esta diferencia estriba en la naturaleza ef铆mera de las porfirinas, mol茅culas que se degradan muy r谩pidamente cuando se exponen a la luz del d铆a”, contin煤a.
Para sorpresa de los investigadores, el tama帽o de las manchas guarda una estrecha relaci贸n con el estado f铆sico de los individuos. Estos datos sugieren que los chotacabras y los b煤hos podr铆an emplear la fluorescencia como mecanismo para comunicar su condici贸n a otros individuos, incluyendo sus progenitores, posibles parejas, competidores y, en algunos casos, tambi茅n depredadores.
Pero ¿por qu茅 confiar entonces en un sistema de comunicaci贸n tan sutil y ef铆mero? “Por un lado, la fluorescencia podr铆a ayudar a los chotacabras a mimetizarse para enga帽ar a los b煤hos, potenciales depredadores con los que comparten la franja horaria y el tipo de fluorescencia. Por otro lado, a especies como los chotacabras, cuya supervivencia depende de pasar desapercibidos, la fluorescencia podr铆a ofrecerles un canal de comunicaci贸n privado”, explica Juan Jos茅 Negro, investigador en la Estaci贸n Biol贸gica de Do帽ana.
Las aves nocturnas, al igual que las diurnas, est谩n obligadas a exhibir sus encantos para encontrar pareja. Sin embargo, a diferencia de las diurnas, el uso de llamativos colores podr铆a comprometer su vida. Las manchas fluorescentes del plumaje otorgan a las aves un ‘atractivo discreto’, ya que pueden esconderse durante el d铆a y, posiblemente, s贸lo son detectables por otros individuos de su misma especie cuando las condiciones de luz son malas para el resto.
“Esta fluorescencia podr铆a tambi茅n relacionarse con la regulaci贸n de la temperatura o la protecci贸n frente a la radiaci贸n ultravioleta, aunque por el momento, el n煤mero de preguntas supera con creces al de respuestas”, termina Camacho.
Referencia bibliogr谩fica:
Camacho, C., Negro, J.J., Redondo, I., Palacios, S. y S谩ez-G贸mez, P. Correlates of individual variation in the porphyrin-based fluorescence of red-necked nightjars (Caprimulgus ruficollis). Scientific Reports, DOI: 10.1038/s41598-019-55522-y. www.nature.com/articles/s41598-019-55522-y
