Cuando las partes beligerantes en el pa铆s 谩rabe se reunieron en un castillo en las afueras de la capital sueca en diciembre pasado para mantener unas conversaciones, en las que la ONU act煤o de mediadora, demostraron que tal vez podr铆a haber una salida a este conflicto brutal, que provoc贸 la peor crisis humanitaria del mundo, afirma el enviado especial para Yemen.
En una entrevista con Noticias ONU, Martin Griffiths revisa en este primer aniversario el Acuerdo de Estocolmo, que fue el resultado hist贸rico de las conversaciones cara a cara que celebraron los l铆deres del Gobierno, reconocido internacionalmente, y los los representantes hut铆es.
“Salimos de las conversaciones de Suecia muy animados por el hecho de que, por primera vez, las dos partes hab铆an hecho un acuerdo voluntario entre ellas”, declar贸 en la entrevista, celebrada justo antes de una reuni贸n a puerta cerrada sobre Yemen en el Consejo de Seguridad el jueves pasado.
El Acuerdo de Estocolmo dio lugar a un alto el fuego en el disputado puerto de Hodeida, en el Mar Rojo, vital para el flujo de alimentos y la ayuda humanitaria en Yemen.
Estamos empezando a ver en los corazones y las mentes de quienes toman las decisiones sobre la guerra, el deseo de hacer las paces
En ese momento, el Programa Mundial de Alimentos lo calific贸 de "clave" para importar aproximadamente el 70% de las necesidades humanitarias del pa铆s.
Mirando a este a帽o, Griffiths asegur贸: "S铆, ciertamente, ha habido logros". "Se han salvado vidas, se ha protegido el programa humanitario y creo que tambi茅n demostr贸 que las partes podr铆an acordar una forma diferente de salir de una crisis".
Sin embargo, inform贸 que las negociaciones a煤n est谩n en curso para "desmilitarizar" Hodeida, donde las fuerzas progubernamentales y hut铆es han respetado, en gran medida, un fr谩gil alto el fuego durante todo el a帽o.
El enviado especial tambi茅n se mostr贸 decepcionado por la falta de avances en el intercambio de prisioneros, uno de los elementos clave del Acuerdo.
“Muchas personas, y yo soy una de ellas, creen que podr铆amos haber hecho un trabajo mucho mejor al implementar el Acuerdo de Estocolmo en estos 12 meses. Para muchos de nosotros, pero particularmente para las personas en Yemen para quienes es un problema fundamental, ha sido una decepci贸n en muchos sentidos”, reflexion贸.
La peor crisis humanitaria del mundo
El conflicto en Yemen ha generado la peor crisis humanitaria del mundo y ha llevado al pa铆s al borde del colapso econ贸mico. Aproximadamente 24 millones de personas, el 80% de la poblaci贸n, requieren asistencia, seg煤n la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia informa, adem谩s, que dos millones de ni帽os no asisten a la escuela, incluidos casi medio mill贸n que abandonaron la escuela desde que comenzaron los enfrentamientos en marzo de 2015.
Estas son las razones por las que se necesita desesperadamente la paz en Yemen, dijo Griffiths a Noticias ONU.
"Si hay un argumento a favor de la necesidad de acelerar la soluci贸n pol铆tica de esta guerra, son esas personas, esas familias, quienes diariamente sufren los efectos del conflicto: familias cuyos hijos no han ido a la escuela durante cinco a帽os, familias que han luchado por conseguir comida en sus platos diariamente ", declar贸.
"Pero cualquier soluci贸n pol铆tica en cualquier lugar en cualquier conflicto, y he tenido el, quiz谩s, terrible privilegio de estar toda una vida haciendo frente al conflicto, es inmensamente dif铆cil".
Ni帽os en Saada, Yemen, donde el conflicto armado empeora la situaci贸n de pobreza.
Un "cambio" hacia la paz: no hay soluci贸n militar
Griffiths tiene una amplia experiencia diplom谩tica y, con anterioridad al cargo que ocupa ahora, fue asesor de tres enviados especiales de las Naciones Unidas para Siria.
Pasar de la guerra a la paz exige voluntad pol铆tica, lo que describi贸 como el "cambio" en la forma en que los bandos enemigos ven la victoria, y entre s铆.
"Lo que creo que est谩 sucediendo ahora en Yemen es que, finalmente, estamos empezando a ver que ese cambio tiene lugar", afirm贸.
S铆, ciertamente, ha habido logros. Se han salvado vidas.
“Estamos comenzando a ver en los corazones y las mentes de quienes toman las decisiones sobre la guerra, el deseo de hacer las paces y el reconocimiento de que no hay perspectivas de una victoria militar; que no hay nada que ganar en el campo de batalla, y que hay una gran victoria, por supuesto, en el terreno de la negociaci贸n", agreg贸.
Griffiths enfatiz贸 que los acuerdos de paz tambi茅n deben ser inclusivos para que tengan 茅xito. Por ese motivo, su Oficina colabora con organizaciones de mujeres, as铆 como con la sociedad civil, en Yemen. Precisamente, su Grupo Asesor de Mujeres trabaja para garantizar que formen parte de futuras conversaciones hacia un acuerdo de paz.
"El poder de la transici贸n, y la relevancia de la transici贸n despu茅s de una guerra civil, es que permite a aquellos que han sido marginados por la guerra, que no son parte de quienes toman las decisiones sobre c贸mo llevar a cabo la guerra, las mujeres son un ejemplo obvio, volver a su lugar en el centro de la vida p煤blica", explic贸.
"Tenemos que rendir cuentas, las partes, y de hecho nosotros como mediadores, de que estas disposiciones se har谩n en ese acuerdo", concluy贸.
En una entrevista con Noticias ONU, Martin Griffiths revisa en este primer aniversario el Acuerdo de Estocolmo, que fue el resultado hist贸rico de las conversaciones cara a cara que celebraron los l铆deres del Gobierno, reconocido internacionalmente, y los los representantes hut铆es.
“Salimos de las conversaciones de Suecia muy animados por el hecho de que, por primera vez, las dos partes hab铆an hecho un acuerdo voluntario entre ellas”, declar贸 en la entrevista, celebrada justo antes de una reuni贸n a puerta cerrada sobre Yemen en el Consejo de Seguridad el jueves pasado.
El Acuerdo de Estocolmo dio lugar a un alto el fuego en el disputado puerto de Hodeida, en el Mar Rojo, vital para el flujo de alimentos y la ayuda humanitaria en Yemen.
Estamos empezando a ver en los corazones y las mentes de quienes toman las decisiones sobre la guerra, el deseo de hacer las paces
En ese momento, el Programa Mundial de Alimentos lo calific贸 de "clave" para importar aproximadamente el 70% de las necesidades humanitarias del pa铆s.
Mirando a este a帽o, Griffiths asegur贸: "S铆, ciertamente, ha habido logros". "Se han salvado vidas, se ha protegido el programa humanitario y creo que tambi茅n demostr贸 que las partes podr铆an acordar una forma diferente de salir de una crisis".
Sin embargo, inform贸 que las negociaciones a煤n est谩n en curso para "desmilitarizar" Hodeida, donde las fuerzas progubernamentales y hut铆es han respetado, en gran medida, un fr谩gil alto el fuego durante todo el a帽o.
El enviado especial tambi茅n se mostr贸 decepcionado por la falta de avances en el intercambio de prisioneros, uno de los elementos clave del Acuerdo.
“Muchas personas, y yo soy una de ellas, creen que podr铆amos haber hecho un trabajo mucho mejor al implementar el Acuerdo de Estocolmo en estos 12 meses. Para muchos de nosotros, pero particularmente para las personas en Yemen para quienes es un problema fundamental, ha sido una decepci贸n en muchos sentidos”, reflexion贸.
La peor crisis humanitaria del mundo
El conflicto en Yemen ha generado la peor crisis humanitaria del mundo y ha llevado al pa铆s al borde del colapso econ贸mico. Aproximadamente 24 millones de personas, el 80% de la poblaci贸n, requieren asistencia, seg煤n la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia informa, adem谩s, que dos millones de ni帽os no asisten a la escuela, incluidos casi medio mill贸n que abandonaron la escuela desde que comenzaron los enfrentamientos en marzo de 2015.
Estas son las razones por las que se necesita desesperadamente la paz en Yemen, dijo Griffiths a Noticias ONU.
"Si hay un argumento a favor de la necesidad de acelerar la soluci贸n pol铆tica de esta guerra, son esas personas, esas familias, quienes diariamente sufren los efectos del conflicto: familias cuyos hijos no han ido a la escuela durante cinco a帽os, familias que han luchado por conseguir comida en sus platos diariamente ", declar贸.
"Pero cualquier soluci贸n pol铆tica en cualquier lugar en cualquier conflicto, y he tenido el, quiz谩s, terrible privilegio de estar toda una vida haciendo frente al conflicto, es inmensamente dif铆cil".
Ni帽os en Saada, Yemen, donde el conflicto armado empeora la situaci贸n de pobreza.Un "cambio" hacia la paz: no hay soluci贸n militar
Griffiths tiene una amplia experiencia diplom谩tica y, con anterioridad al cargo que ocupa ahora, fue asesor de tres enviados especiales de las Naciones Unidas para Siria.
Pasar de la guerra a la paz exige voluntad pol铆tica, lo que describi贸 como el "cambio" en la forma en que los bandos enemigos ven la victoria, y entre s铆.
"Lo que creo que est谩 sucediendo ahora en Yemen es que, finalmente, estamos empezando a ver que ese cambio tiene lugar", afirm贸.
S铆, ciertamente, ha habido logros. Se han salvado vidas.
“Estamos comenzando a ver en los corazones y las mentes de quienes toman las decisiones sobre la guerra, el deseo de hacer las paces y el reconocimiento de que no hay perspectivas de una victoria militar; que no hay nada que ganar en el campo de batalla, y que hay una gran victoria, por supuesto, en el terreno de la negociaci贸n", agreg贸.
Griffiths enfatiz贸 que los acuerdos de paz tambi茅n deben ser inclusivos para que tengan 茅xito. Por ese motivo, su Oficina colabora con organizaciones de mujeres, as铆 como con la sociedad civil, en Yemen. Precisamente, su Grupo Asesor de Mujeres trabaja para garantizar que formen parte de futuras conversaciones hacia un acuerdo de paz.
"El poder de la transici贸n, y la relevancia de la transici贸n despu茅s de una guerra civil, es que permite a aquellos que han sido marginados por la guerra, que no son parte de quienes toman las decisiones sobre c贸mo llevar a cabo la guerra, las mujeres son un ejemplo obvio, volver a su lugar en el centro de la vida p煤blica", explic贸.
"Tenemos que rendir cuentas, las partes, y de hecho nosotros como mediadores, de que estas disposiciones se har谩n en ese acuerdo", concluy贸.
