脕ngeles Sanmiguel
“Somos ego铆stas”, “A m铆 me da mucha pena, la verdad”, “Creo que se podr铆a hacer de otra forma”, “¡No quiero ver m谩s!”. Eva una adolescente de diecis茅is a帽os no pudo soportar ver los v铆deos portados por el voluntariado de Val猫ncia Animal Save sobre la cruel muerte de animales en la industria alimentaria. Ochocientos millones de animales terrestres son sacrificados anualmente en Espa帽a para dicho negocio mientras que por su parte la Organizaci贸n de Naciones Unidas (ONU) reconoce que “una alimentaci贸n cien por cien vegetal es vital para salvar al mundo del hambre, la escasez de combustible y el cambio clim谩tico”. La performance conmemorativa del D铆a Internacional de los Derechos Animales celebrada en la capital del Turia tuvo como eje el recuerdo a la totalidad de v铆ctimas de la DANA, tanto humanas como los miles de animales salvajes, dom茅sticos y de “aquellos que sufr铆an la explotaci贸n de sus vidas y no tuvieron oportunidad de escapar o salvarse”, comenta Mar铆a Jes煤s miembro de la antedicha organizaci贸n. “¡No nos avisaron!”. Barro y agua arrasaron refugios, cuadras, colonias felinas, santuarios y por supuestos naves repletas de animales cautivos. Granjas en las que “si los animales mueren, cobran del seguro”, apunta Jos茅, joven animalista. Desde el siguiente d铆a de la tragedia “hicimos jornadas de voluntariado para ayudar a reconstruir y ayudar a refugios” relata.
En la silenciosa concentraci贸n un altar negro y velas escenificaron el r茅quiem por la cat谩strofe recordando a su vez a cuantos animales son constantemente sacrificados, manipulados y martirizados. Jos茅, miembro del equipo de la citada asociaci贸n antiespecista y horizontal comenta que siempre “vamos con much铆simos datos”. En Estados Unidos la Academia de Nutrici贸n y Diet茅tica, organizaci贸n con cerca de ochenta mil miembros en su mayor铆a dietistas registrados, docentes y profesionales cl铆nicos apoya la ingesta “basada en plantas” para reducir el riesgo de enfermedades cr贸nicas. Tres mil animales terrestres son sacrificados por segundo para consumo humano, sin contabilizar acu谩ticos, voladores e insectos. El anteriormente citado cient铆fico, premio Nobel de Fisiolog铆a o Medicina en mil novecientos setenta y tres, desmitificando el antropocentrismo dijo que “la constituci贸n del cuerpo del insecto, es en muchos aspectos equiparable o superior a la del hombre”. -El polvo de insecto (E120) es elemento b谩sico en muchos alimentos procesados y productos transformados-.
¿La Comisi贸n Europea materializar谩 la reforma legislativa sobre bienestar animal en dos mil veintis茅is? ¿Por qu茅 no acelerar los tiempos para prohibir la crianza en jaulas de m谩s de trescientos millones de animales demandada por la ciudadan铆a europea –cuatrocientos millones-? Animales sin tan siquiera poder moverse, “darse la vuelta”, permanecen en las mazmorras de la industria y todo son largas para prohibirlo.
¿Existe capacidad legal para dotar a los otros animales de derechos? “Siempre se hace una trampa para la ley, si las gallinas tienen que estar en el suelo las api帽an, las gallinas son seres sociables que tienen una jerarqu铆a, no pueden estar api帽adas”. Aves de corral con apenas un mes de vida, engordadas artificialmente, diariamente viajan hacinadas en camiones hacia el matadero. “Hay mataderos que van a demanda, los camiones vienen de muy lejos, de Arag贸n, de Murcia, de Andaluc铆a, pocas veces son animales de proximidad”. En trayectos de hasta ocho horas las aves mueren fatalmente amontonadas, no beben y comparten su tormento con cad谩veres de cong茅neres hasta llegar a lo que ser谩 su “soluci贸n final”, su sentencia por ser de otra especie, por haber nacido en un sistema donde no tienen el menor derecho siendo catalogadas por el baremo de animales 煤tiles o animales da帽inos, en ambos casos, inmutable es su destrucci贸n, persecuci贸n y martirio.
Todas las criaturas est谩n interrelacionadas y el equilibrio del planeta depende de ello, de tal interrelaci贸n, de “saber gestionar nuestra interdependencia”, como esgrime el diplom谩tico y premio Nobel de la Paz Mohamed El Baradei quien a帽ade que “el af谩n de seguridad es una cualidad universal del ser humano”, condici贸n a su vez propia del resto de animales dotados para ello de sorprendentes recursos biol贸gicos que son mutilados en cadenas de terror donde son tratados como inmundicia. “Es tan normal que los animales mueran en las granjas que tienen contenedores a los que los tiran, incluso vivos”
¿C贸mo interpelar a conciencias acomodadas en la molicie de la rueda del consumismo? ¿A qu茅 espera la cadena alimentaria para otorgar derechos a seres sintientes? ¿Todo por el negocio hasta vender cad谩veres maquillados con polvos “m谩gicos” en potentes cadenas de multimillonarios? Existen campa帽as publicitarias de supermercados que distan mucho de ser apetecibles tal es el caso del cat谩logo navide帽o de una cooperativa donde se incluy贸 la fotograf铆a “de un cochinillo partido por la mitad -o sea un cerdito reci茅n nacido muerto- como propuesta de comida”, muchas personas han telefoneado al n煤mero de atenci贸n al cliente “para sugerir una modificaci贸n” dice una mujer. Cada vez es mayor la sensibilidad para con los animales por parte de personas que “lo que hacemos es cuidarlos en vez de com茅rnoslos”. “Cat谩logos de este tipo que lleguen a tu buz贸n son muy terribles, est谩s viendo animales de toda especie muertos para jolgorio de unas fiestas en las que se asesinan un mont贸n de beb茅s cerditos para com茅rselos, es bastante duro, he llamado para poner una protesta” comenta la clienta de la cadena autoservicios. ¿Horripilancias como reclamo comercial en el siglo veintiuno, en ciudades cosmopolitas? “La gente que ve esto ¿c贸mo se le hace la boca agua?”, a帽ade la se帽ora. Seres considerados como sintientes en el Reino Unido forman parte de propuestas gastron贸micas denominadas tradicionales, tal es el caso de sepias, calamares, pulpos, cangrejos, langostas, cigalas o gambas, todos ellos animales amparados en espacios cient铆ficos y que al pasar a la l铆nea de explotaci贸n y consumo pierden cualquier consideraci贸n muriendo atrozmente, –en algunos casos- en “lodo de hielo”, ralentizando su agon铆a ante la ignara mirada de la clientela. “Para comer animales tiene que haber maltrato, siempre que se consume animales se consume sufrimiento” asevera el joven miembro de Val猫ncia Animal Save.
“A poco que se observe el mundo y la vida que contiene es f谩cil comprobar que la evoluci贸n ha hecho maravillas, hasta los m谩s insignificantes seres vivos se encuentran provistos, a su manera, con igual cuidado que el arrogante g茅nero humano, de todo cuanto es necesario para entablar la ruda lucha por la existencia” sentencia el mencionado Karl von Frisch. Pero el ser humano, en su paradigma de transmisi贸n por diversos medios, no ha dudado en auto considerarse como el “non plus ultra” de la creaci贸n y a partir de tal dogma glorifica cualquier sat谩nica explotaci贸n de todo lo que vuele, repte, camine o nade. ¡Miles de millones de animales son v铆ctimas de negocios montados en torno a su vida y su muerte! ¿Cu谩nto tiempo queda para poder seguir compartiendo el planeta con otros animales? ¿Se engendrar谩n por inteligencia artificial y tecnolog铆a 3D -o similar- animales extintos en una distop铆a sin ejemplares imprescindibles para la supervivencia? Tal como sentenci贸 Von Frich, descubridor de la danza comunicativa de las abejas: “Para aprender de alguien, no hay criatura peque帽a. El mundo rezuma enigmas desde la pulga a la estrella”.
“Somos ego铆stas”, “A m铆 me da mucha pena, la verdad”, “Creo que se podr铆a hacer de otra forma”, “¡No quiero ver m谩s!”. Eva una adolescente de diecis茅is a帽os no pudo soportar ver los v铆deos portados por el voluntariado de Val猫ncia Animal Save sobre la cruel muerte de animales en la industria alimentaria. Ochocientos millones de animales terrestres son sacrificados anualmente en Espa帽a para dicho negocio mientras que por su parte la Organizaci贸n de Naciones Unidas (ONU) reconoce que “una alimentaci贸n cien por cien vegetal es vital para salvar al mundo del hambre, la escasez de combustible y el cambio clim谩tico”. La performance conmemorativa del D铆a Internacional de los Derechos Animales celebrada en la capital del Turia tuvo como eje el recuerdo a la totalidad de v铆ctimas de la DANA, tanto humanas como los miles de animales salvajes, dom茅sticos y de “aquellos que sufr铆an la explotaci贸n de sus vidas y no tuvieron oportunidad de escapar o salvarse”, comenta Mar铆a Jes煤s miembro de la antedicha organizaci贸n. “¡No nos avisaron!”. Barro y agua arrasaron refugios, cuadras, colonias felinas, santuarios y por supuestos naves repletas de animales cautivos. Granjas en las que “si los animales mueren, cobran del seguro”, apunta Jos茅, joven animalista. Desde el siguiente d铆a de la tragedia “hicimos jornadas de voluntariado para ayudar a reconstruir y ayudar a refugios” relata.
Carteles de “Derecho a la libertad”, “Derecho a la seguridad”, “Derecho al reconocimiento jur铆dico”, “Derecho a un h谩bitat digno”, “Derecho a la vida”, y la gran pancarta de “Liberaci贸n Animal. Unstoppable for the Animals” interpelaron a viandantes. “Pasa gente y nos dicen de todo: que nos vayamos a trabajar, o, ¿y del aborto qu茅?” Hay quien va m谩s all谩 intentando “escupirle” a alg煤n participante. Otras personas se aferran en afirmar que lo que se ve en las pantallas, “eso no es de aqu铆, que ellos consumen carne biol贸gica”. Algo hay que tener bien claro y es que “al final el animal acaba en el matadero”. En la concentraci贸n padres y madres alejan a sus criaturas de las pantallas pero “es importante dejar que sepan lo que es el mundo”, que sepan que si los terneros son separados de sus madres “se agarran a cosas, a las mallas, buscando las ubres”. Un chico transe煤nte apuntar铆a que los “procesados aumentan el cambio clim谩tico” y su propia amiga le rebati贸 afirmando que “ese cambio no va a ocurrir nunca”. ¿Habr谩 restructuraci贸n en los mensajes que se inculcan por redes sociales y otros espacios –incluso a nivel estudiantil- o seguir谩 la idiotizaci贸n m谩s absoluta promulgada en base a intereses? En sus escritos el et贸logo austr铆aco Von Frisch cuestionaba si “¿resultar谩 al fin que los seres humanos son, de entre todos los animales, los m谩s dignos de compasi贸n?”.
En la silenciosa concentraci贸n un altar negro y velas escenificaron el r茅quiem por la cat谩strofe recordando a su vez a cuantos animales son constantemente sacrificados, manipulados y martirizados. Jos茅, miembro del equipo de la citada asociaci贸n antiespecista y horizontal comenta que siempre “vamos con much铆simos datos”. En Estados Unidos la Academia de Nutrici贸n y Diet茅tica, organizaci贸n con cerca de ochenta mil miembros en su mayor铆a dietistas registrados, docentes y profesionales cl铆nicos apoya la ingesta “basada en plantas” para reducir el riesgo de enfermedades cr贸nicas. Tres mil animales terrestres son sacrificados por segundo para consumo humano, sin contabilizar acu谩ticos, voladores e insectos. El anteriormente citado cient铆fico, premio Nobel de Fisiolog铆a o Medicina en mil novecientos setenta y tres, desmitificando el antropocentrismo dijo que “la constituci贸n del cuerpo del insecto, es en muchos aspectos equiparable o superior a la del hombre”. -El polvo de insecto (E120) es elemento b谩sico en muchos alimentos procesados y productos transformados-.
¿La Comisi贸n Europea materializar谩 la reforma legislativa sobre bienestar animal en dos mil veintis茅is? ¿Por qu茅 no acelerar los tiempos para prohibir la crianza en jaulas de m谩s de trescientos millones de animales demandada por la ciudadan铆a europea –cuatrocientos millones-? Animales sin tan siquiera poder moverse, “darse la vuelta”, permanecen en las mazmorras de la industria y todo son largas para prohibirlo.
¿Existe capacidad legal para dotar a los otros animales de derechos? “Siempre se hace una trampa para la ley, si las gallinas tienen que estar en el suelo las api帽an, las gallinas son seres sociables que tienen una jerarqu铆a, no pueden estar api帽adas”. Aves de corral con apenas un mes de vida, engordadas artificialmente, diariamente viajan hacinadas en camiones hacia el matadero. “Hay mataderos que van a demanda, los camiones vienen de muy lejos, de Arag贸n, de Murcia, de Andaluc铆a, pocas veces son animales de proximidad”. En trayectos de hasta ocho horas las aves mueren fatalmente amontonadas, no beben y comparten su tormento con cad谩veres de cong茅neres hasta llegar a lo que ser谩 su “soluci贸n final”, su sentencia por ser de otra especie, por haber nacido en un sistema donde no tienen el menor derecho siendo catalogadas por el baremo de animales 煤tiles o animales da帽inos, en ambos casos, inmutable es su destrucci贸n, persecuci贸n y martirio.
Todas las criaturas est谩n interrelacionadas y el equilibrio del planeta depende de ello, de tal interrelaci贸n, de “saber gestionar nuestra interdependencia”, como esgrime el diplom谩tico y premio Nobel de la Paz Mohamed El Baradei quien a帽ade que “el af谩n de seguridad es una cualidad universal del ser humano”, condici贸n a su vez propia del resto de animales dotados para ello de sorprendentes recursos biol贸gicos que son mutilados en cadenas de terror donde son tratados como inmundicia. “Es tan normal que los animales mueran en las granjas que tienen contenedores a los que los tiran, incluso vivos”
¿C贸mo interpelar a conciencias acomodadas en la molicie de la rueda del consumismo? ¿A qu茅 espera la cadena alimentaria para otorgar derechos a seres sintientes? ¿Todo por el negocio hasta vender cad谩veres maquillados con polvos “m谩gicos” en potentes cadenas de multimillonarios? Existen campa帽as publicitarias de supermercados que distan mucho de ser apetecibles tal es el caso del cat谩logo navide帽o de una cooperativa donde se incluy贸 la fotograf铆a “de un cochinillo partido por la mitad -o sea un cerdito reci茅n nacido muerto- como propuesta de comida”, muchas personas han telefoneado al n煤mero de atenci贸n al cliente “para sugerir una modificaci贸n” dice una mujer. Cada vez es mayor la sensibilidad para con los animales por parte de personas que “lo que hacemos es cuidarlos en vez de com茅rnoslos”. “Cat谩logos de este tipo que lleguen a tu buz贸n son muy terribles, est谩s viendo animales de toda especie muertos para jolgorio de unas fiestas en las que se asesinan un mont贸n de beb茅s cerditos para com茅rselos, es bastante duro, he llamado para poner una protesta” comenta la clienta de la cadena autoservicios. ¿Horripilancias como reclamo comercial en el siglo veintiuno, en ciudades cosmopolitas? “La gente que ve esto ¿c贸mo se le hace la boca agua?”, a帽ade la se帽ora. Seres considerados como sintientes en el Reino Unido forman parte de propuestas gastron贸micas denominadas tradicionales, tal es el caso de sepias, calamares, pulpos, cangrejos, langostas, cigalas o gambas, todos ellos animales amparados en espacios cient铆ficos y que al pasar a la l铆nea de explotaci贸n y consumo pierden cualquier consideraci贸n muriendo atrozmente, –en algunos casos- en “lodo de hielo”, ralentizando su agon铆a ante la ignara mirada de la clientela. “Para comer animales tiene que haber maltrato, siempre que se consume animales se consume sufrimiento” asevera el joven miembro de Val猫ncia Animal Save.
“A poco que se observe el mundo y la vida que contiene es f谩cil comprobar que la evoluci贸n ha hecho maravillas, hasta los m谩s insignificantes seres vivos se encuentran provistos, a su manera, con igual cuidado que el arrogante g茅nero humano, de todo cuanto es necesario para entablar la ruda lucha por la existencia” sentencia el mencionado Karl von Frisch. Pero el ser humano, en su paradigma de transmisi贸n por diversos medios, no ha dudado en auto considerarse como el “non plus ultra” de la creaci贸n y a partir de tal dogma glorifica cualquier sat谩nica explotaci贸n de todo lo que vuele, repte, camine o nade. ¡Miles de millones de animales son v铆ctimas de negocios montados en torno a su vida y su muerte! ¿Cu谩nto tiempo queda para poder seguir compartiendo el planeta con otros animales? ¿Se engendrar谩n por inteligencia artificial y tecnolog铆a 3D -o similar- animales extintos en una distop铆a sin ejemplares imprescindibles para la supervivencia? Tal como sentenci贸 Von Frich, descubridor de la danza comunicativa de las abejas: “Para aprender de alguien, no hay criatura peque帽a. El mundo rezuma enigmas desde la pulga a la estrella”.
Caricatura de 脕ngeles Sanmiguel, por Jes煤s Padilla
