OPINI脫N
Eduardo Madro帽al Pedraza
“Ahora he descubierto una cosa terrible (no se lo digas a nadie). Yo no he nacido. (…) Hab铆a mil Federicos Garc铆as Lorcas, tendidos para siempre en el desv谩n del tiempo; y en el almac茅n del porvenir, contempl茅 otros mil Federicos Garc铆as Lorcas muy planchaditos, unos sobre otros, esperando que los llenasen de gas para volar sin direcci贸n (…) Yo vivo de prestado, lo que tengo dentro no es m铆o, veremos a ver si nazco.” Federico Garc铆a Lorca.
¡Ay, c贸mo le pueblan Lorca, Machado y Hern谩ndez! Ellos no se despoblaron. Y murieron en Espa帽a, dentro o al lado, con el sol y la luna como su tumba, condenando las palabras asesinas de amaneceres revolucionarios
Ritmos le pueblan arr铆tmicamente
La vida son ritmos, ritmos multiesquizofr茅nicos. Ritmos del tiempo, del espacio y de la materia, ritmos de la lucha de clases, de vivencias individuales y de nuestra conciencia como individuos sociales. Esos arr铆tmicos ritmos le pueblan esquizofr茅nica y simult谩neamente. Su naturaleza es arr铆tmica, porque le pueblan dominantes cadencias diferentes. Y tambi茅n su conciencia liberadora es, conscientemente o no, arr铆tmica.
Materia, sociedad y familia le pueblan
“Busca a tu complementario, /que marcha siempre contigo, /y suele ser tu contrario.” “Tras el vivir y el so帽ar, /est谩 lo que m谩s importa: /despertar.” “Pienso en Espa帽a vendida toda/ de r铆o a r铆o, de monte a monte, de mar a mar./Toda vendida a la codicia extranjera: el suelo y el cielo y el subsuelo.” “La idea y el sentimiento de la inmortalidad ser谩n suplidos por el sentido fraternal del amor.” Antonio Machado Ruiz. Y sus 煤ltimos versos mirando al cielo espa帽ol: “Estos d铆as azules y este sol de la infancia.”
Tres cuartos de siglo, lleva desnud谩ndose, tres cuartos de siglo, viendo c贸mo se le iba cayendo el ropaje a todos los dem谩s. Porque en la desnudez reside la sabidur铆a.
Ya no est谩n los que le poblaron multiesquizofr茅nicamente como familia primigenia. Ya ha besado cuatro frentes fr铆as. Ya no le quedan frentes de esas ni besos tales.
Como en otras cosas, de la vida y de los peces, hay abuelos de arrastre y abuelos de pincho, a veces. De pincho es y no de arrastre, porque le arrastran todav铆a, la sangre y sus ritmos, la vida y su alegr铆a. Est谩 vivo porque le pueblan vivos el saber y el hacer revolucionarios, y ternuras a mares.
Lo sibarita que le puebla
Hace tres cuartos de siglo que le empezaron a poblar multiesquizofr茅nicamente. Es humano y le siguen poblando, y sigue multiesquizofr茅nicamente poblando a los dem谩s. Y apuesta por la ternura y el placer, y sigue luchando por una vida sibarita, por las verdades sibaritas, por una sociedad sibarita, sin explotaci贸n ni opresi贸n, sin represi贸n ni sumisi贸n. No labra porvenires, cultiva amaneceres. Borracho de vidas sigue apostando, social desde su m茅dula vital, individuo hasta su final mental.
Las leyes que le determinan
Su conciencia es el uno por ciento, el resto es inconsciente, y sometida a las leyes de la f铆sica, de la lucha de clases y de la psique humana, avanza en su liberaci贸n. La lucha liberadora de la conciencia es una lucha constante contra el inconsciente represor. La conciencia duele multiesquizofr茅nicamente.
Cuando los dioses humanos le amenazan con el infierno, cual dioses diab贸licos, s贸lo le queda acabar con tales dioses amenazantes.
Un maestro es un aprendiz, persistentemente aventajado, hasta el final de su conciencia sabia.
La conciencia que le puede liberar
Sentir una vivencia condiciona la conciencia y su memoria. Sus afectos expresan su posici贸n y su identidad. Con la mayor conciencia de sus afectos, de la memoria de los hechos que los provocaron y de c贸mo constituyen su personalidad multiesquizofr茅nica, se va liberando de las dominaciones sociales y de las opresiones individuales. Y disfruta de la percepci贸n del tiempo, de sentir conscientemente c贸mo los afectos alargan o acortan el tiempo, y tambi茅n determinan sus vivencias.
Y morir谩 bailando
“Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.” Miguel Hern谩ndez Gilabert.
Siete d茅cadas y un quinquenio, ay, once lustros y un quinquenio, quinquenio que concentra siglos. Quinquenio de miradas, empat铆a en siglos; de palabras, emociones por siglos; de caricias, ternuras sus siglos; de sexo, freudianos siglos; de risas, surrealistas siglos; de ritmos, danza por siglos; en escasez, riqueza en siglos; si roto, muertos sus siglos. Si el duende canta un quinquenio, sigue inmortal sumando siglos. Ay, ay, ay, les pueblan dos vidas, ay, y un quinquenio sibarita. 18 y 30 de marzo de 2026.
Ser谩 lo que ella quiera que sea para ella, pero ser谩 茅l; tres cuartos de siglo poblado multiesquizofr茅nicamente. Y morir谩 bailando, arr铆tmicamente, desnudo a flor de piel, si los dioses se lo permiten.

