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AI: Las ejecuciones aumentaron hasta alcanzar la ciframás alta registrada en 44 años



En 2025, las ejecuciones aumentaron hasta alcanzar la cifra más alta registrada por Amnistía Internacional desde 1981, con 2.707 personas ejecutadas en 17 países. Así lo ha revelado el informe anual más reciente elaborado por la organización de derechos humanos sobre el uso global de la pena de muerte.

Cifras globales

Ejecuciones globales

  • En 2025, Amnistía Internacional registró al menos 2.707 ejecuciones en 17 países, cifra que representa un aumento del 78% respecto a las 1.518 ejecuciones de las que se tuvo constancia en 2024. Es la cifra más alta registrada por Amnistía Internacional desde 1981, año en el que tuvimos constancia de 3.191 ejecuciones (sin incluir China).
  • China siguió siendo el principal ejecutor del mundo, aunque se sigue ignorando la verdadera magnitud del uso de la pena de muerte en ese país al seguir este dato clasificado como secreto de Estado. La cifra global de ejecuciones registradas por Amnistía Internacional excluye los miles de ejecuciones que se cree que se han llevado a cabo en China, así como las realizadas en Vietnam y Corea del Norte, donde Amnistía Internacional cree que se usó ampliamente la pena de muerte.
  • Los países con el mayor número de ejecuciones fueron China (miles), Irán (+2.159), Arabia Saudí (+356), Yemen (+ 51) y Estados Unidos (47), en este orden.
  • Se tuvo constancia de la ejecución de mujeres en cinco países: China (+), Arabia Saudí (5), Egipto (1), Irán (61) y Kuwait (1).
  • Se registraron ejecuciones en 17 países, dos más con respecto al mínimo histórico registrado en 2024 (15). Este número es acorde con las tendencias históricas a la baja registradas desde 2018, año desde el cual se han llevado a cabo ejecuciones en un máximo de 20 países.

Violación del derecho internacional

  • Se tuvo constancia de que 1.257 ejecuciones se llevaron a cabo de forma ilícita por delitos relacionados con drogas en cinco países: China (+), Arabia Saudí (240, 67% del total), Irán (998, 46%), Kuwait (2, 12%) y Singapur (15, 88%). No se disponía de información sobre Vietnam, país que también es probable que llevara a cabo ejecuciones por este tipo de delitos. El número total de 1.257 ejecuciones de las que se tuvo constancia por delitos relacionados con las drogas constituye el 46% del total de ejecuciones registradas en el mundo, y casi duplica la cifra de 2024 (637).
  • Se tiene constancia de que se llevaron a cabo al menos 17 ejecuciones públicas, en Afganistán (6) e Irán (11).
  • Al menos 3 personas —en Irán (1) y en Arabia Saudí (2) — fueron ejecutadas por presuntos delitos que se habían cometido cuando eran menores de 18 años.
  • En 2025 se utilizaron los siguientes métodos de ejecución: decapitación, ahorcamiento, inyección letal, muerte por arma de fuego y asfixia con gas nitrógeno.

Condenas a muerte en el mundo

  • En 2025, se registraron al menos 2.334 nuevas condenas a muerte en 48 países, frente a al menos 2.087 en 46 países en 2024.
  • Se tiene constancia de que seis países —Bahréin, Comoras, Gambia, Maldivas, Qatar y Taiwán— impusieron condenas a muerte después de un paréntesis.
  • Amnistía Internacional registró conmutaciones o indultos de la pena de muerte en 24 países.
  • Amnistía Internacional registró una exoneración de personas condenadas a muerte en Estados Unidos.
  • Globalmente, al concluir 2023, había al menos 25.508 personas condenadas a muerte.

 Abolición de la pena de muerte

  • Al terminar 2025, 113 países eran totalmente abolicionistas y 145 habían abolido la pena de muerte en la ley o en la práctica.

Análisis regional

Las Américas

  • Por decimoséptimo año consecutivo, Estados Unidos fue el único país de la región que llevó a cabo ejecuciones.Un total de 11 estados de Estados Unidos llevaron a cabo ejecuciones en 2025, dos más que en 2024 (nueve).Las ejecuciones en Estados Unidos alcanzaron la cifra más alta (47) desde 2009, con Florida como principal responsable del aumento con 19 ejecuciones.
  • Trinidad y Tobago y Estados Unidos fueron los dos únicos países de la región que impusieron nuevas condenas a muerte.

Asia y Oceanía

  • Asia y Oceanía siguió siendo la región del mundo con el mayor número de ejecuciones.
  • En Asia y Oceanía, se tiene constancia de que siete países (Afganistán, China, Corea del Norte, Japón, Singapur, Taiwán y Vietnam) llevaron a cabo ejecuciones en 2025, cinco más que en 2024.
  • Las ejecuciones se reanudaron en Japón y Taiwán después de un paréntesis; el gobierno de Singapur casi duplicó su total anual de ejecuciones respecto a 2024.
  • Se tuvo noticia de la imposición de al menos 796 nuevas condenas a muerte en la región.
  • Las autoridades de Vietnam abolieron la pena de muerte para ocho delitos.

Europa y Asia Central

  • No se tuvo constancia de condenas a muerte o ejecuciones en Europa y Asia Central.   
  • En Bielorrusia, el año 2025 fue el primero en que Amnistía Internacional no tuvo constancia de nuevas condenas a muerte ni ejecuciones desde que el presidente Alexander Lukashenko tomó posesión de su cargo en 1994.
  • El Tribunal Constitucional de Kirguistán declaró inconstitucionales los intentos de reintroducir la pena de muerte en el país.
  • Rusia y Tayikistán siguieron manteniendo una moratoria de las ejecuciones. 

Oriente Medio y el Norte de África

  • El número de ejecuciones en la región aumentó de forma alarmante, de al menos 1.442 en 2024 a al menos 2.611 en 2025.
  • Se tiene constancia de que las autoridades de Irán llevaron a cabo al menos 2.159 ejecuciones, la cifra más alta registrada en el país por Amnistía Internacional desde 1981.
  • En Arabia Saudí, las ejecuciones alcanzaron la cifra más alta de la que se tiene constancia en un año, de al menos 345 en 2024 a al menos 356 en 2025.Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos reanudaron las ejecuciones por primera vez desde 2021.En total, se tuvo constancia de que siete países de la región llevaron a cabo ejecuciones en 2025: Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán, Kuwait y Yemen.El número de condenas a muerte registradas llegó a 743, cifra que representa una ligera disminución respecto a las 773 de 2024.
  • El Consejo de Ministros de Líbano apoyó un proyecto de ley para abolir la pena de muerte.

África subsahariana

  • El número de ejecuciones registradas en la región se redujo un 47%, de 34 en 2024 a 18 en 2025.
  • Se registraron ejecuciones en Somalia y Sudán del Sur, dos de los cinco países de los que se tiene constancia de que han aplicado condenas a muerte en el último decenio.
  • El número de condenas a muerte registradas en la región aumentó un 74%, de al menos 443 en 2024 a 771 en 2025.
  • El número de países que dictaron condenas a muerte disminuyó de 14 en 2024 a 13 en 2025.
  • Se registraron iniciativas legislativas para abolir la pena de muerte en Gambia, Liberia y Nigeria.

AI: Condenas a muerte y ejecuciones 2025


El impresionante aumento documentado en el informe Condenas a muerte y ejecuciones 2025 se debió a unos pocos gobiernos decididos a ejercer su poder mediante el miedo. Las autoridades iraníes, principales impulsoras de este incremento, ejecutaron al menos a 2.159 personas, más del doble que en 2024. En otros lugares, Arabia Saudí elevó su recuento de ejecuciones hasta al menos 356, y utilizó ampliamente la pena de muerte para delitos relacionados con las drogas. En Kuwait, las ejecuciones casi se triplicaron (de seis a 17), mientras que casi se duplicaron en Egipto (de 13 a 23), Estados Unidos de América (de 25 a 47) y Singapur (de nueve a 17). En general, las ejecuciones aumentaron en un 78%, después de que en 2024 se registraran al menos 1.518. El total de 2025 no incluye los miles de ejecuciones que Amnistía Internacional considera que siguieron llevándose a cabo en China, que continuó siendo el país con más ejecuciones en el mundo.

Una minoría ruin de países utiliza la pena de muerte como instrumento para atemorizar a la población, reprimir la disidencia y castigar a comunidades marginadas.

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional

“Este alarmante aumento del uso de la pena de muerte se debe a un grupo reducido y aislado de Estados dispuestos a llevar a cabo ejecuciones a toda costa, pese a la tendencia global continuada hacia la abolición. Desde China, Irán o Corea del Norte, pasando por Arabia Saudí y Yemen, hasta Kuwait, Singapur y Estados Unidos, esta vergonzosa minoría está utilizando la pena de muerte como arma para infundir temor, sofocar la disidencia y mostrar la fuerza que las instituciones estatales tienen sobre personas desfavorecidas y comunidades marginadas”, ha manifestado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

El recrudecimiento de enfoques sumamente punitivos de la “guerra contra las drogas” impulsó los esfuerzos por ampliar el uso de la pena de muerte. Esto se reflejó en el número de ejecuciones, pues casi la mitad (1.257 o el 46%) de todas las que se registraron fueron por delitos relacionados con las drogas: en China (+), Irán (998), Kuwait (2), Arabia Saudí (240) y Singapur (15). Argelia, Kuwait y las Maldivas emprendieron iniciativas legislativas para ampliar el ámbito de aplicación de la pena capital con el fin de incluir este tipo de delitos.

El gobierno de Burkina Faso aprobó un proyecto de ley que incluía la reinstauración de la pena de muerte para delitos como “alta traición”, “terrorismo” y “actos de espionaje”, mientras que las autoridades de Chad establecieron una comisión para revisar cuestiones relacionadas con la pena capital, incluida su reinstauración.

Aunque las ejecuciones aumentaron, los países que las llevaron a cabo siguieron siendo una minoría aislada. Arabia Saudí, Corea del Norte, China, Egipto, Estados Unidos, Irak, Irán, Somalia, Vietnam y Yemen son los mismos 10 países de los que se supo que habían llevado a cabo ejecuciones todos los años en el último quinquenio y que habían mostrado un desprecio sistemático hacia las salvaguardias establecidas en virtud del derecho y las normas internacionales de derechos humanos.

Cuatro países reanudaron las ejecuciones el año pasado (Japón, Emiratos Árabes Unidos, Sudán del Sur y Taiwán), con lo que el total de países que ejecutaron a personas ascendió a 17.

Es hora de que los países que llevan a cabo ejecuciones se unan al resto del mundo y conviertan esta práctica abominable en cosa del pasado.

Agnès Callamard

En el resto del mundo se hicieron progresos que demostraron que la esperanza es más fuerte que el miedo.

No se tuvo constancia de ejecuciones ni de condenas a muerte en Europa y Asia Central. Por decimoséptimo año consecutivo, Estados Unidos fue el único país de las Américas que llevó a cabo ejecuciones, y casi la mitad de ellas tuvieron lugar en Florida. En el África subsahariana, las ejecuciones se limitaron a Somalia y Sudán del Sur. Afganistán fue el único país de Asia meridional que ejecutó a personas, Mientras que Singapur y Vietnam fueron los únicos de los que se tuvo constancia de que lo hicieran en el sureste asiático. Tonga fue el único país de Oceanía que retuvo la pena de muerte en la ley.

La llama de la abolición sigue ardiendo

La valla de una prisión cubierta de alambre de espinos aparece en primer plano con una torre de vigilancia detrás.
Centro Penitenciario de Holman, Atmore (Alabama), al que Rocky Myers fue transferido después de haber sido declarado culpable. Rocky Myers fue condenado a pena de muerte en Alabama y se convirtió en uno de los referentes de la campaña global Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional. La condena fue conmutada finalmente en 2025.

Cuando Amnistía Internacional comenzó su trabajo contra la pena de muerte en 1977, sólo 16 países la habían abolido. Hoy, esa cifra ha subido a 113, más de la mitad de los países del mundo, mientras que más de dos tercios son abolicionistas en la ley o en la práctica.

Ante un telón de fondo de conductas depredadoras, miedo y odio, algunos países tomaron medidas que demostraban que, con determinación y una presión continuada, la abolición mundial está al alcance de la mano. Las autoridades de Vietnam abolieron la pena de muerte para ocho delitos, entre ellos transporte de drogas, soborno y malversación, mientras que Gambia la abolió para el asesinato, la traición y otros delitos contra el Estado. En una decisión histórica, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, concedió el indulto a Rocky Myers: el primer indulto que se concedía a una persona de raza negra condenada a muerte en el estado.

Debemos mantener encendida, brillando con fuerza, la llama de la abolición hasta que el mundo quede totalmente libre de las tinieblas de los patíbulos.

Agnès Callamard

En Líbano y Nigeria se presentaron proyectos de ley para abolir la pena capital, mientras que el Tribunal Constitucional de Kirguistán declaró inconstitucionales las iniciativas para reintroducir la pena de muerte.

“Con los derechos humanos amenazados en todo el mundo, millones de personas siguen luchando contra la pena de muerte todos los años, en una potente demostración de nuestra humanidad compartida”, ha declarado Agnès Callamard. “La abolición total es posible si nos unimos para mantenernos firmes contra los pocos países aislados. Debemos mantener encendida, brillando con fuerza, la llama de la abolición hasta que el mundo quede totalmente libre de las tinieblas de los patíbulos.”

Una simpatizante sostiene un cartel con el logotipo de Amnistía Internacional en la esquina que dice "Derecho a la vida".
Simpatizante de Amnistía durante la publicación del informe sobre la pena de muerte en Hong Kong, el 30 de marzo de 2008.


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