MUJERES SABIAS Y BRUJAS
Teresa Moll谩 Castells
No pueden evitarlo. Quiz谩s tampoco saben. Quiz谩s yo tambi茅n me estoy radicalizando dentro de mi feminismo que va a la ra铆z de los problemas y los nombra. Es una posibilidad tambi茅n. Los a帽os y las lecturas son lo que tienen, que vamos perdiendo “filtros” a medida que, de una u otra manera, seguimos aprendiendo. Eso siempre.
¿Qu茅 porqu茅 comienzo con esta perorata? Muy sencillo. Hay tics que los se帽ores tienen tan interiorizados que no se dan cuenta de que los tienen. Como el hecho de levantar la voz cuando nosotras hablamos para que su voz sea la escuchada y acabemos, por educaci贸n, call谩ndonos.
Cuando se habla de pol铆tica, siempre saben m谩s y tienen muchos m谩s contactos. Cuando hay competencias por el poder no demasiado jerarquizado, siempre hay envidias y comentarios mal intencionados sobre las mujeres si hay alguna candidata. Son los llamados micromachismos.
El t茅rmino “micromachismos” fue propuesto por el psic贸logo Luis Bonino M茅ndez en el a帽o 1991 para dar nombre a pr谩cticas que otras y otros especialistas llaman peque帽os actos de “tiran铆a” y “violencia soterrada”. Para el autor 茅stos son “peque帽os, casi imperceptibles controles y abusos de poder cuasinormalizados que los varones ejecutan permanentemente. Son h谩biles artes de dominio, maniobras y estrategias que, sin ser muy notables, restringen y violentan insidiosa y reiteradamente el poder personal, la autonom铆a y el equilibrio ps铆quico de las mujeres, atentando adem谩s contra la democratizaci贸n de las relaciones. Dada su invisibilidad se ejercen generalmente con total impunidad”.
Son una forma m谩s de violencia machista y, aunque no lo parezca, se sigue ejerciendo en la actualidad pese a los avances realizados en las 煤ltimas d茅cadas.
Y como soy una rom谩ntica y creo en la bondad de las personas, creo que, al formar parte de su socializaci贸n patriarcal en todos los sentidos, lo siente y viven como normal. ¿Con esto les exculpo del dolor que causan y de la verg眉enza que sentimos algunas mujeres cuando los detectamos? No, en absoluto. Lo que intento decir es que, pese a que les puedan interesar nuestras opiniones en cualquier tema, aunque reconozcan que en algunas materias sabemos m谩s que ellos, como dec铆a mi hermana Elena, y aunque pueda parecer muy vulgar la expresi贸n, ellos han de echar su “mead铆ta” marcando su territorio.
An茅cdotas podr铆a contar de todos los colores y clases. Incluso cada uno de los hombres que hay en mi vida o de los que han pasado por mi vida, tienen cada uno su “especialidad”. Y luego est谩n los gen茅ricos, los que son comunes para todos.
S贸lo con una mirada afilada desde la formaci贸n feminista y con a帽os de lecturas y estudios, as铆 como de pr谩ctica, se pueden identificar. Y est谩n por todas partes. No es una cuesti贸n de clase social, ni de bloques pol铆ticos, ni de ideolog铆as. No, es una cuesti贸n estructural. Por ejemplo, cuando se produjo (por fin) la dimisi贸n de Maz贸n, exist铆a ya una vicepresidenta mujer y, pese a que como es sabido, no me ace bien, ¿Por qu茅 no asumi贸 ella la presidencia del Consell? ¿Por qu茅 la tuvo que asumir otro hombre que no estaba ni en el Consell?
Otro ejemplo ¿por qu茅 no hemos tenido nunca una presidenta del Gobierno en el Estado Espa帽ol desde la restauraci贸n de la democracia? Ya han pasado m谩s de cincuenta a帽os, pero ni por esas…
Y no quiero ni imaginar lo que ocurre dentro de los hogares con las tareas dom茅sticas en las que ellos siempre “ayudan” porque no llegan a corresponsabilizarse nunca en ellas. ¿Razones? Miles. Todas ellas excusas. Solo quienes viven solos (una minor铆a) hacen alguna cosa, pero normalmente tienen a una se帽ora que les hace las tareas de la casa. Y aprop贸sito Se me ocurre preguntarme ¿Qui茅n le realizar谩 las tareas de la casa a Abascal? ¿ser谩 una se帽ora inmigrante y sin papeles para poderla explotar mejor? Seguramente as铆 sea.
Pero cuando les afeas su comportamiento, te hacen pasar por una “borde”, o por una “feminazi” o una “tirana”, en fin…como vemos todo son “lindezas” cuando en realidad lo que pretendemos es ser tratadas con igualdad plena y real, no solo formal.
En fin, que no va a quedarnos otra que mantener firmemente nuestro compromiso feminista y continuar exigiendo la aplicaci贸n de verdaderas pol铆ticas de igualdad en todos los estamentos pol铆ticos y sociales.
Y por supuesto tambi茅n que la coeducaci贸n sea una realidad en las aulas en todas las etapas educativas. Y para ello, en el Pa铆s Valenci脿, en las pr贸ximes elecciones auton贸micas hemos de intentar que P茅rez Llorca y sus socios de gobierno queden fuera del gobierno de la Generalitat Valenciana.
Ben cordialment,
Teresa
