
Kinshasa, 21 jun (SANA) Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo informaron que el número de casos confirmados de ébola registrados en el país ascendió a 956, mientras que la cifra de fallecidos alcanzó las 247 personas.
Según el Ministerio de Salud congoleño, el brote continúa expandiéndose en varias zonas del país, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias nacionales y a los organismos internacionales que colaboran en la respuesta a la emergencia.
La actualización de los datos se produjo un día después de que la Organización Mundial de la Salud advirtiera de que 75 trabajadores sanitarios habían contraído la enfermedad desde el inicio del actual brote, de los cuales 17 fallecieron a causa del virus.
Horas antes, el ministro de Salud, Samuel Roger Kamba, había informado de 933 casos confirmados y 245 muertes, cifras que fueron posteriormente revisadas al alza por las autoridades.
Preocupación por la exposición del personal sanitario
Las autoridades consideran que el virus comenzó a circular varios meses antes de que se notificaran oficialmente los primeros casos el pasado 15 de mayo, lo que habría incrementado el riesgo de contagio entre profesionales de la salud y comunidades afectadas antes de la adopción de medidas de control.
La situación se ha visto agravada por la escasez de material básico de protección, como guantes, mascarillas y otros equipos esenciales para el personal médico, según han señalado responsables sanitarios.
Un virus altamente letal
Ébola es una enfermedad grave y altamente contagiosa que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Sus síntomas incluyen fiebre, debilidad intensa, dolores musculares y, en los casos más graves, hemorragias internas y externas.
La República Democrática del Congo ha sufrido varios brotes de ébola durante las últimas décadas y cuenta con experiencia en la gestión de este tipo de emergencias sanitarias, aunque las autoridades reconocen que la magnitud del actual brote representa un desafío considerable para el sistema de salud del país.
Las autoridades y organismos internacionales continúan reforzando las labores de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos y atención médica para intentar contener la propagación del virus.
