
Greenpeace presenta hoy su informe Destrucci贸n a Toda Costa 2026 donde pone cifras y ejemplos de la vulnerabilidad de la costa ante el colapso clim谩tico y del ladrillo, mostrando que se encuentra en un punto cr铆tico. El informe saca a la luz la desconexi贸n entre las actuaciones que se llevan a cabo y su enorme impacto ambiental, social y econ贸mico. La organizaci贸n ecologista denuncia que cosa espa帽ola en estado de fragilidad sin precedentes y presenta los 200 puntos m谩s cr铆ticos del litoral
Informe Destrucci贸n a Toda Costa 2026
- Greenpeace ha recopilado en un mapa 194 puntos donde el estado de la costa es cr铆tico debido al urbanismo, las infraestructura y los efectos del cambio clim谩tico
- El litoral espa帽ol afronta un estado de fragilidad sin precedentes en 2026 debido a una urbanizaci贸n desmedida (con el 13,1% ya sepultado bajo el hormig贸n) y al impacto cada vez m谩s destructivo del cambio clim谩tico
- El 煤ltimo invierno, con temporales un 11% m谩s intensos, ha supuesto un examen para el modelo actual de costa y lo ha suspendido
- La ciencia exige abandonar la ingenier铆a r铆gida de cemento y apostar urgentemente por Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), as铆 como una retirada estrat茅gica de la primera l铆nea de costa para salvar las playas
Greenpeace presenta hoy su informe Destrucci贸n a Toda Costa 2026 donde pone cifras y ejemplos de la vulnerabilidad de la costa ante el colapso clim谩tico y el abuso del ladrillo, mostrando que se encuentra en un punto cr铆tico. Este estudio saca a la luz la desconexi贸n entre las actuaciones que se llevan a cabo y su enorme impacto ambiental, social y econ贸mico. M谩s de un centenar de playas han necesitado reparaciones artificiales este a帽o con un coste muy elevado: 246 millones de euros, un dinero que el mar engullir谩 en la siguiente tormenta. Por ello, la organizaci贸n exige frenar el cemento y pasar a la restauraci贸n natural.
La cantidad de dinero gastada en reponer arena artificial y reparar paseos mar铆timos triplica la inversi贸n anual del Estado en la protecci贸n de todo el litoral (o equivale, por ejemplo, a 30 nuevos colegios). Unas pol铆ticas que son un parche cada vez m谩s caro y menos duradero y cuya consecuencia m谩s visible es que las playas comienzan a desaparecer y seguir谩n haci茅ndolo si no transitamos hacia otro modelo que afronte la realidad. La UE se帽ala que 1.000 millones de euros invertidos en adaptaci贸n pueden reducir los da帽os anuales en inundaciones costeras en 14.000 millones.
Principales problemas del litoral
Este a帽o se est谩n produciendo ataques a la Ley de Costas por parte de todas las comunidades aut贸nomas, a excepci贸n de Asturias, y por partidos pol铆ticos que no son, o no quieren ser, conscientes de que el cambio clim谩tico ya ha llegado y es letal. Se habla de defensa del patrimonio, pero se ignora la realidad f铆sica: ni el mar ni el cambio clim谩tico van a respetar las excepciones administrativas.
“Quienes se帽alan a la Ley de Costas como una «sentencia de muerte» para los municipios, deben comprender que la verdadera sentencia se firm贸 el d铆a que decidimos, err贸neamente, que el cemento era m谩s fuerte que el oleaje. Era otro tiempo. Es urgente entender que aferrarse a una costa que ya no existe no es proteger la econom铆a, es financiar un naufragio anunciado”, declara Mar铆a Jos茅 Caballero, responsable de la campa帽a de Costas de Greenpeace.
El 煤ltimo invierno ha sido un examen final que el modelo de costa actual ha suspendido. La sucesi贸n sin precedentes de ocho borrascas con nombre propio ha provocado un descalabro masivo desde el Atl谩ntico hasta el Mediterr谩neo. El grupo World Weather Attribution ha confirmado que el cambio clim谩tico aument贸 la intensidad de estos temporales en un 11%.
Los muros y paseos mar铆timos, lejos de proteger, han actuado como amplificadores del desastre: al chocar las olas contra el hormig贸n, la energ铆a rebota con m谩s fuerza y erosiona la arena con mayor agresividad. El resultado ha sido demoledor: casas inundadas en Valencia, paseos hundidos en Gij贸n y San Sebasti谩n, desprendimientos en acantilados de Tenerife y playas completamente desnudas de arena por todo el litoral.
El coste estimado en reparaciones y parches temporales asciende este a帽o a cerca de 246 millones de euros repartidos de forma muy desigual: la Comunidad Valenciana se ha llevado el 70% (170,7 millones), Andaluc铆a casi el 20% (48,3 millones) y el restante 10% se reparte entre las otras ocho regiones costeras (1). Financiar regeneraciones mec谩nicas de arena sin cambiar el modelo es, literalmente, tirar el dinero p煤blico al mar.
El da帽o causado por el cambio clim谩tico no es solo est茅tico o geogr谩fico: el ecosistema costero y marino est谩 sufriendo cambios dr谩sticos debido a la tropicalizaci贸n y las olas de calor marinas. El Mediterr谩neo se calienta un 20% m谩s r谩pido que la media global, provocando la p茅rdida masiva de praderas de posidonia y corales, que protegen la costa y a las especies pesqueras. Adem谩s, los cambios de temperatura reducen el ox铆geno del agua y aceleran el metabolismo de los peces: unas 3.000 especies, como la merluza, el rape o el boquer贸n, ya est谩n reduciendo su tama帽o corporal. En el Atl谩ntico, el marisqueo en el norte se enfrenta a grandes desaf铆os tras registrarse grandes mortalidades de bivalvos (almejas y berberechos) por bajadas extremas de salinidad debidas a lluvias torrenciales. La expansi贸n de especies invasoras debido al cambio de temperatura es otro factor m谩s que amenaza los ecosistemas marinos, ya de por s铆 en situaci贸n vulnerable.
Esta degradaci贸n ecol贸gica impacta directamente en el tejido social. El informe destaca que el 62% del empleo tur铆stico espa帽ol se concentra en destinos de sol y playa. En provincias donde predomina este modelo como M谩laga o C谩diz, perder un solo metro de playa seca equivale a poner en riesgo inminente entre 300 y 500 puestos de trabajo. Para 2050, si el nivel del mar devora los 25 metros proyectados en el peor escenario clim谩tico, Andaluc铆a o la Comunidad Valenciana ver谩n destruidos miles de empleos directos de forma irreversible.
Puntos cr铆ticos de la destrucci贸n costera
El informe identifica cerca de 200 puntos en estado de emergencia debido al efecto barrera de puertos, presas o paseos mar铆timos, as铆 como afectados por el impacto del cambio clim谩tico en forma de subida del nivel del mar y de eventos extremos m谩s catastr贸ficos cada a帽o. De ellos, Greenpeace destaca diez:
1. Delta del Ebro (Tarragona). Es considerado el punto m谩s vulnerable de la Pen铆nsula. A la retenci贸n de m谩s del 95% de los sedimentos en los embalses del r铆o Ebro hay que sumar la subsidencia (hundimiento del terreno), que provoca que el mar avance frente a la l铆nea de costa de forma alarmante. Los modelos cient铆ficos estiman que cerca de la mitad del delta podr铆a quedar sumergida o severamente erosionada a lo largo del siglo XXI.
2. Playas de la Restinga de la Albufera (Valencia). Las playas de L’Arbre del Gos, El Saler y La Garrofera sufren una regresi贸n severa (p茅rdida de m谩s de 90 metros en los 煤ltimos 60 a帽os). El culpable principal es el efecto sombra que provoca el dique norte del Puerto de Valencia, que frena la deriva natural de sedimentos de norte a sur, amenazando con romper la barrera de tierra que protege el Parque Natural de la Albufera.42 Estas playas retroceden una media de siete metros al a帽o.
3. Costa del Parque Nacional de Do帽ana (Huelva). La barrera de arena exterior que defiende las marismas protegidas de Do帽ana ha retrocedido una media de 80 metros en varios de sus tramos debido a la fuerza del oleaje y el d茅ficit de arena. El cambio clim谩tico acelera la fragilidad de este escudo dunar natural. En Matalasca帽as se podr铆an perder 12,5 millones de metros c煤bicos de arena para 2050. El paseo mar铆timo se considera ya condenado a la desaparici贸n, ya que se construy贸 sobre un sistema que era erosivo.
4. La Manga del Mar Menor (Regi贸n de Murcia). Este cord贸n arenoso padece una doble presi贸n: la masificaci贸n urban铆stica extrema y la p茅rdida constante de metros de playa. Las previsiones cient铆ficas muestran que sus playas interiores podr铆an retroceder hasta cinco metros a corto plazo por el aumento t茅rmico y la subida del nivel del mar.
5. Playa de Camposoto – San Fernando (C谩diz). Es uno de los arenales atl谩nticos m谩s castigados por el tren de borrascas invernales y los vientos de poniente. Sufre p茅rdidas masivas de arena a帽o tras a帽o, obligando a inyecciones artificiales millonarias (superiores a los 200.000 metros c煤bicos) para evitar la desaparici贸n total de la playa.
6. Litoral de Maspalomas (Gran Canaria). El sistema de dunas de Maspalomas experimenta un d茅ficit cr贸nico de arena. La urbanizaci贸n de la primera l铆nea alter贸 los pasillos de viento que alimentaban sus dunas m贸viles, provocando que la arena se pierda definitivamente hacia el mar y sin posibilidad de retorno natural
7. Norte de Tenerife – Acentejo y Adeje. La mitad norte de Tenerife se enfrenta a un peligro cr铆tico debido al aumento de la energ铆a del oleaje y las olas de calor marinas, que degradan los arrecifes naturales y las estructuras rocosas, acelerando desprendimientos en acantilados e inundaciones de infraestructuras urbanas en primera l铆nea.
8. Litoral Sur de Castell贸n – Almenara y La Llosa. Es una de las 谩reas de la Comunidad Valenciana con mayor tasa de regresi贸n costera. La construcci贸n de sucesivos puertos comerciales e industriales hacia el norte cort贸 por completo el transporte de sedimentos litorales hacia las playas. El mar avanza metros hasta 7,5 metros de playa al a帽o tierra adentro, destruyendo antiguos paseos mar铆timos y cordones dunares agr铆colas.
9. Playa de Somo y Puntal de Laredo (Cantabria). Somo se encuentra en una categor铆a de «riesgo extremo», con proyecciones de p茅rdida de entre el 90% y el 100% de su superficie arenosa. Los modelos sugieren que el Puntal de Laredo se convertir谩 en una isla en los pr贸ximos 20 a帽os debido a la erosi贸n y la subida del nivel del mar.
10. Malec贸n de Zarautz (Guipuzkoa). Uno de los paseos costeros con mayor nivel de riesgo estructural debido a que bloquea la din谩mica de sedimentaci贸n natural, provocando la p茅rdida sistem谩tica de arena y aumentando el impacto de los temporales en el casco urbano a帽o tras a帽o.
Frente a la inercia del asfalto y el af谩n por la llegada de m谩s turismo sin querer ver los problemas que acarrea, la ciencia exige una transici贸n urgente hacia dos pilares fundamentales: las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) y el retranqueo estrat茅gico de la primera l铆nea de edificaci贸n. Restaurar sistemas dunares y humedales no solo es m谩s barato, sino que devuelve al litoral la flexibilidad necesaria para amortiguar los temporales.
El informe recoge cerca de 50 ejemplos exitosos que marcan el camino de la resiliencia:
- Playa de Berria (Santo帽a, Cantabria): desmantelamiento de un camping sobre la duna para que el sistema dunar recupere su elasticidad y pueda frenar de forma natural las inundaciones de este invierno, sin costar un solo euro en arena artificial.
- Calafell y Vila-seca (Tarragona, Catalu帽a): municipios pioneros en retirar tramos de sus paseos mar铆timos y carreteras costeras para devolverle metros vitales a la arena y permitir la autorregeneraci贸n del ecosistema.
- Playa de l’Auir (Gand铆a, C. Valenciana): la renaturalizaci贸n de 24 hect谩reas salvadas del ladrillo demuestra que dar espacio a la naturaleza es la estrategia m谩s duradera y econ贸mica.
“La costa espa帽ola se encuentra en una encrucijada. Solo este a帽o, el informe recopila casi 200 puntos de la costa en estado cr铆tico. De forma urgente, las Administraciones deben afrontar la realidad y dejar de financiar un naufragio anunciado. Estamos a tiempo de que la determinaci贸n y la valent铆a pol铆tica salven la costa y devuelvan el espacio a un mar que, sencillamente, no entiende de t铆tulos de propiedad”, a帽ade Caballero.
Demandas de Greenpeace
El informe concluye que el modelo actual de ocupaci贸n r铆gida del litoral no sobrevivir谩 ante el cambio clim谩tico. Las playas est谩n colapsando porque se han convertido en infraestructuras est谩ticas en lugar de barreras naturales flexibles. Es urgente una gesti贸n costera adaptativa basada en:
- Soluciones naturales que prioricen la restauraci贸n de la naturaleza frente a espigones y diques que agravan la erosi贸n.
- Frenar el ladrillo en zonas inundables y en los 煤ltimos tramos libres de la costa.
- Planificar la retirada de viviendas e infraestructuras expuestas, asumiendo que gastar millones de euros en reponer arena artificial es econ贸micamente inviable.
- Gestionar r铆os y embalses para que la arena natural vuelva a llegar a las playas.
- Dise帽ar el futuro de la costa bajo criterios cient铆ficos y la participaci贸n social, alej谩ndose de los intereses pol铆ticos a corto plazo.
