
Madrid. EFE.- A partir de este domingo, las grandes empresas textiles ya no podr谩n destruir el excedente de ropa y calzado no vendidos, una ley con la que la Uni贸n Europea (UE) busca impulsar la econom铆a circular, aunque el sector de la reutilizaci贸n advierte de que el verdadero desaf铆o sigue siendo frenar la sobreproducci贸n.
La prohibici贸n se enmarca en el Reglamento europeo sobre dise帽o ecol贸gico para productos sostenibles (ESPR), en vigor desde julio de 2024, que pretende mejorar la durabilidad, reparabilidad y reciclabilidad de los productos comercializados en la UE.
Adem谩s de impedir la destrucci贸n de productos textiles, obliga a las grandes compa帽铆as a informar sobre el volumen de productos no vendidos que desechan y el destino que reciben, mientras que las empresas medianas dispondr谩n de un periodo transitorio hasta 2030.
Seg煤n datos de la Comisi贸n Europea, cada a帽o entre el 4 % y el 9 % de los productos textiles no vendidos se destruyen antes de ser utilizados, una pr谩ctica responsable de alrededor de 5,6 millones de toneladas de emisiones de CO2 anuales.
Sin embargo, desde la Asociaci贸n Espa帽ola de Recuperadores de Econom铆a Social y Solidaria (AERESS) consideran que la medida, aunque «importante», no ataca el origen del problema.
«Es una medida importante, pero no ataca la ra铆z del problema de la ‘ultrafast fashion’, que es la sobreproducci贸n de un producto de baja calidad que r谩pidamente se convierte en residuo», explican desde la organizaci贸n.
Cambia la gesti贸n del excedente, no el modelo
A juicio de AERESS, la prohibici贸n obligar谩 principalmente a modificar la forma en que las empresas gestionan el ‘stock’ sobrante, m谩s que su forma de producir.
«La situaci贸n ideal ser铆a que cambiase la forma de producir, pero a corto y medio plazo no creemos que esto se pueda dar. Probablemente cambiar谩 la forma de gestionar el excedente», se帽alan.
Las prendas podr谩n destinarse a la reutilizaci贸n, el reciclaje u otras v铆as autorizadas, mientras que la destrucci贸n solo estar谩 permitida en circunstancias excepcionales, como riesgos para la salud o da帽os irreparables.
En este nuevo escenario, la organizaci贸n considera que las entidades de econom铆a social pueden desempe帽ar un papel relevante al recibir parte de los excedentes para prepararlos para una segunda vida.
«Este tipo de prendas van a suponer una oportunidad para crear nuevos puestos de trabajo para personas en situaci贸n de vulnerabilidad», destacan.
Reutilizar antes que reciclar
La reutilizaci贸n -asegura AERESS- debe seguir siendo la prioridad frente al reciclaje, ya que mantiene la prenda en circulaci贸n durante m谩s tiempo y evita fabricar otra nueva.
«La reutilizaci贸n conserva un mayor valor que el reciclaje y reduce el consumo de materias primas, agua y energ铆a asociado a la producci贸n textil», dicen.
La asociaci贸n considera que la nueva normativa puede contribuir a reducir la destrucci贸n de excedentes, especialmente entre las marcas m谩s preocupadas por preservar el valor de sus productos.
No obstante, alerta de que muchas empresas de moda ultrarr谩pida podr铆an limitarse a buscar nuevas v铆as para dar salida a ese ‘stock’ sin reducir su volumen de producci贸n.
Por ello, reclaman completar el reglamento con medidas dirigidas a reducir la sobreproducci贸n, incentivar el dise帽o de prendas m谩s duraderas e impulsar la reutilizaci贸n y el reciclaje mediante inversiones e instrumentos econ贸micos que favorezcan un modelo textil verdaderamente circular. EFE
