Greenpeace alerta del doble riesgo de las tormentas por rayos y del arrastre de cenizas contaminantes
- Las precipitaciones pueden reducir la intensidad del fuego y favorecer su control, pero tambi茅n provocar propagaciones r谩pidas, reactivar focos y complicar la seguridad y el trabajo de los dispositivos de extinci贸n
- El agua moviliza cenizas y contaminantes y los arrastra hacia barrancos, r铆os o embalses con impactos sobre la calidad del agua, los ecosistemas acu谩ticos y las poblaciones
- La previsi贸n de tormentas el茅ctricas aumenta el riesgo de incendios por rayo: se estima que, por cada grado Celsius de aumento de la temperatura global, la frecuencia de descargas el茅ctricas crecer谩 alrededor de un 12%
- Greenpeace reclama a las Administraciones protocolos y medios para una evaluaci贸n sobre actuaciones urgentes de estabilizaci贸n posincendio
Ante la previsi贸n de tormentas intensas y el茅ctricas en diferentes zonas del pa铆s, Greenpeace advierte de un nuevo escenario de riesgo en los territorios castigados por los incendios. La organizaci贸n ecologista advierte de que la actividad el茅ctrica podr铆a provocar nuevas igniciones por rayo y que las lluvias intensas agravan la erosi贸n y arrastran cenizas y sedimentos contaminantes en las zonas quemadas.
Si bien es cierto que las precipitaciones pueden contribuir a reducir la intensidad del fuego y favorecer las labores de control y extinci贸n, las fuertes rachas de viento y los cambios bruscos de direcci贸n asociados a estos episodios pueden provocar propagaciones r谩pidas, reactivar focos y complicar la seguridad y el trabajo de los dispositivos de extinci贸n.
“No podemos olvidar los incendios ya extinguidos. Es crucial que se implementen medidas para estabilizar la emergencia, es decir, diques acolchados que eviten que, cuando llueva, las cenizas lleguen a cursos de agua. Igual que la extinci贸n de los incendios debe comenzar con la prevenci贸n y gesti贸n forestal, las medidas posincendio no pueden esperar”, ha se帽alado M贸nica Parrilla de Diego, ingeniera forestal y responsable de la campa帽a de incendios de Greenpeace.
Riesgo por rayo
Greenpeace recuerda que, en Espa帽a, los rayos constituyen la 煤nica causa natural de incendio forestal y que la previsi贸n de tormentas el茅ctricas aumenta el riesgo de que se produzca un fuego. Por ejemplo, en Castilla y Le贸n el pasado martes cayeron casi 1000 rayos. Adem谩s del efecto de los rayos, tambi茅n se comienza a hablar de combusti贸n espont谩nea de la vegetaci贸n como causa natural.
Diversos estudios cient铆ficos alertan de que el aumento de las temperaturas provocar谩 un incremento significativo de los rel谩mpagos y rayos: se estima que por cada grado Celsius de aumento de la temperatura global, la frecuencia de descargas el茅ctricas crecer谩 alrededor de un 12% (1). Si se mantiene la tendencia actual, el n煤mero de incendios originados por rayos podr铆a aumentar hasta un 40% (2) antes de finales de siglo. Ante esta situaci贸n, Greenpeace reclama prevenci贸n y una gesti贸n responsable del territorio y, para ello, se estima que ser铆an necesarios 1.000 millones de euros al a帽o.
Lluvias intensas en zonas quemadas
Las tormentas el茅ctricas vienen acompa帽adas de lluvias intensas que suponen un riesgo a帽adido para las zonas incendiadas. El agua moviliza cenizas, sedimentos y contaminantes y los arrastra hacia barrancos, r铆os, embalses, captaciones de agua y zonas de ba帽o, con impactos sobre la calidad del agua, los ecosistemas acu谩ticos y las poblaciones. Esto puede ocurrir incluso muchos meses y a帽os despu茅s, como se demuestra en las zonas quemadas de 2025, que sufrieron el impacto de las lluvias de junio con arrastre de cenizas en pantanos y playas fluviales. Las tres provincias m谩s afectadas siguen sufriendo las consecuencias de las llamas debido a las tormentas del verano: en Porto (Zamora), hay cenizas en las playas fluviales; en Valdeorras y Viana de Bolo (Ourense), hay 22 inmuebles da帽ados, o la terrible riada en Fornela, Peranzanes (Le贸n), que arrastr贸 lodo negro. Tambi茅n en los incendios m谩s recientes est谩n llegando cenizas a playas.
“La emergencia no termina cuando se apagan las llamas: urge anticiparse, proteger los suelos y evitar que las lluvias conviertan las consecuencias de los incendios en una nueva emergencia ambiental”, sostiene Parrilla de Diego.
Ante esta situaci贸n, Greenpeace reclama a las Administraciones p煤blicas que establezcan protocolos y medios para una evaluaci贸n de las zonas incendiadas que permita apoyar de forma eficaz la toma de decisiones sobre actuaciones urgentes de estabilizaci贸n posincendio. Los grandes incendios actuales exigen incorporar una respuesta inmediata y especializada capaz de actuar en las primeras semanas y meses tras el fuego, cuando se concentra el mayor riesgo hidrol贸gico y erosivo.
- Respuesta r谩pida tras el incendio.
- Evaluaci贸n temprana del impacto.
- Priorizaci贸n de zonas de actuaci贸n.
- Protecci贸n del suelo (acolchados, diques).
- Planificaci贸n flexible.
- Disponibilidad previa de medios y log铆stica.
- Organizaci贸n operativa y personal cualificado.
- Aprendizaje y mejora continua.
- Coordinaci贸n institucional.
- Comunicaci贸n con la sociedad.
Las medidas son efectivas. Tras el incendio de Las M茅dulas, un informe del CSIC constat贸 la eficacia de las actuaciones tempranas de estabilizaci贸n posincendio. Entre ellas destac贸 la aplicaci贸n de acolchado o mulching con paja agr铆cola en las zonas m谩s afectadas, una t茅cnica que logr贸 reducir la erosi贸n del suelo en un 85% de media, confirmando su utilidad para minimizar los impactos ambientales y favorecer la recuperaci贸n del territorio.
Greenpeace present贸 recientemente el informe “Grandes incendios forestales en Espa帽a: qu茅 ocurri贸 en 2025 y qu茅 debe cambiar”. La adaptaci贸n a este nuevo escenario exige superar una gesti贸n centrada 煤nicamente en la extinci贸n, apostar por la prevenci贸n, la preparaci贸n de las comunidades y la protecci贸n y restauraci贸n de los territorios afectados.
