Greenpeace: l cambio climático ha matado a más de 6000 personas este año, pero las petroleras siguen destruyendo el planeta
15 de julio, Día europeo de las víctimas del cambio climático
- El uso de combustibles fósiles es la principal causa del cambio climático, por lo que abandonarlos y dejar de subvencionar a las empresas de petróleo, gas y carbón es prioritario para salvar vidas
- Greenpeace pide al Congreso sacar la lucha contra el cambio climático de la polarización política y reclama un Pacto de Estado frente a la emergencia climática basado en la ciencia, con participación social y consenso político
- Las nuevas políticas frente al cambio climático deben financiarse con más impuestos a los gigantes de los combustibles fósiles que calientan nuestro planeta
¿Cuántas personas más tienen que morir para que gobiernos y empresas de combustibles fósiles reaccionen contra el cambio climático? Esta es la pregunta que Greenpeace lanza con motivo del Día Europeo de las víctimas del cambio climático, que se conmemora el 15 de julio. Ante la creciente gravedad de fenómenos como los incendios y las olas de calor, que están registrando cifras récord de muertes y afectados, la organización pide a todos los grupos políticos altura de miras y compromiso para impulsar un Pacto de Estado que reduzca el uso de combustibles fósiles y prepare al país para los impactos futuros del cambio climático.
“El cambio climático nos está, literalmente, matando y no podemos asumirlo como una cadena de récords inevitable. Hoy queremos rendir homenaje a todas las personas que han fallecido y recordar que la emergencia climática tiene culpables: las empresas de combustibles fósiles que están destruyendo el planeta mientras les pagamos para que multipliquen sus beneficios”, ha señalado Eva Saldaña, directora de Greenpeace España y Portugal.
“La gravedad de la crisis climática ha llegado a tal nivel que exige un nuevo paradigma, un giro de políticas en todos los ámbitos. Es vital que las administraciones, a todos los niveles, implementen planes de adaptación que protejan eficazmente a la población. Junto a esto, la medida más urgente e inaplazable es iniciar un abandono rápido, justo y ordenado de los combustibles fósiles”, ha añadido Saldaña.
- El calor es el evento meteorológico extremo que más muertes provoca. En lo que va de verano, España ha registrado 6375 muertes atribuibles al calor [1]. Algunos de estos fallecimientos se producen entre quienes trabajan en el sector agrario, altamente expuesto a las condiciones climáticas, como es el caso de los dos temporeros fallecidos recientemente en Huelva y Cataluña. En Europa se registraron más de 10.000 muertes por encima de la media durante la ola de calor sin precedentes que azotó el oeste del continente a finales de junio, según EuroMOMO.
- Igualmente alarmante el caso de los incendios: son ya 18 grandes incendios forestales, el doble que en el mismo periodo de 2025, con el incendio de los Gallardos, Almería, como uno de los más mortíferos de la historia, con 13 personas fallecidas y 26 desaparecidas. A esto habría que sumar otras 3 muertes de incendios anteriores. El país registra ya más de 50.000 hectáreas quemadas, el doble que el año pasado.
- Las inundaciones también reflejan el creciente impacto del cambio climático. Un año y medio después de la dana que arrasó Valencia, la Jueza de Catarroja acaba de contabilizar una nueva víctima mortal, lo que eleva la cifra total de fallecidos a 231.
A estas muertes habría que añadir las atribuidas a otras causas que todavía no se contabilizan como relacionadas con el cambio climático. Es el caso de aquellas asociadas a la reducción de la actividad física y el acceso al aire libre debido al aumento de fenómenos meteorológicos extremos, a la aparición o extensión de enfermedades tropicales, o a la contaminación provocada por los incendios.
La solución a medio plazo: abandonar los combustibles fósiles
La mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero están relacionadas con el uso de combustibles fósiles. Mientras que las empresas del petróleo, gas y carbón calientan el planeta con su actividad, sus beneficios no dejan de aumentar [2]. Las compañías petroleras en la Unión Europea ingresaron, en conjunto, 81,4 millones de euros al día en beneficios extraordinarios debido al aumento de los precios del combustible por la guerra en Irán.
Para conseguir reducir las emisiones según lo indicado por la ciencia, Greenpeace exige desarrollar planes de abandono de los combustibles fósiles, aplicar nuevos impuestos a la industria fósil y poner fin a las subvenciones que la sostienen. Asimismo, insta a fomentar un sistema alimentario sostenible, descarbonizar la vivienda y el transporte, restaurar los ecosistemas degradados, así como proteger los terrestres y marinos.
Adaptación, cultura del riesgo y gestión del territorio
Para adaptarnos a las nuevas condiciones del cambio climático es urgente construir una verdadera cultura del riesgo que implique conocerlo, asumirlo, prevenirlo, prepararse y saber actuar. Asimismo, es fundamental tener en cuenta que el cambio climático no origina, sino que agrava los impactos de eventos climáticos extremos que, a su vez, empeoran por culpa de una mala gestión del territorio que está generando episodios mortíferos como el vivido en Los Gallardos.
Esta adaptación requiere inversiones ambiciosas en prevención, planes de protección para la población y restauración del daño. La factura, recuerda Greenpeace, deben pagarla directamente los responsables de esta crisis, las empresas de combustibles fósiles, mediante nuevos impuestos para cubrir los costes de los daños que provoca su actividad.
“Ante las muertes por el cambio climático, tanto en la mejora de la gestión del territorio, como en la mitigación y la adaptación se tienen que involucrar todas las administraciones, no hay excusas, a cada nivel hay multitud de acciones urgentes y muy efectivas. Por supuesto estas demandas requieren un gran trabajo y esfuerzo de las administraciones de financiación, asistencia técnica y recursos humanos. Pero tenemos que tener claro que se trata de una inversión a futuro, prevenir siempre es más barato que lamentar pérdidas humanas y materiales”, ha declarado Pedro Zorrilla Miras, coordinador de la campaña contra el cambio climático de Greenpeace.
Notas:
