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La estupidez

Mauricio Casta帽o H Historiador 
Colombiakr铆tica 



Pensamientos Imb茅ciles

La estupidez no es un error ni una sarta de errores. Es una manera de ser. Existen pensamientos est煤pidos, imb茅ciles con falsas verdades que se pretenden inamovibles, instauradas de una vez y para siempre. Por el contrario, pensar es pesar, sopesar, calcular qu茅 decisi贸n optar seg煤n el tiempo y el lugar donde se encuentre. La verdad se construye en constante b煤squeda, lo que ayer fue, hoy no lo es. O por lo menos sufre variaci贸n porque el mundo es constante y variante, todo es movimiento. Todo lo f谩cil amerita una gran interrogaci贸n.

No hay verdades absolutas ni intemporales. Por eso mismo la construcci贸n de la verdad es dolorosa, cuando menos se cree tenerla, se esfuma, se precisa de soltar amarras, para partir a nuevo puerto. No existe m茅todo para llegar, por lo dem谩s, el m茅todo vale por camino. Cada partida precisa de parajes. El ensayo y el error construyen verdades en un tiempo y lugar determinados, la errancia es el despliegue de la vida, lo que ayer fue, hoy no lo es. Viene a bien lo intempestivo. La experiencia se construye sin necesidad de universales abstractos. La vida por una experiencia!

En esto de la construcci贸n permanente de los valores de verdad en el aqu铆 y en el ahora, se resalta que un cuerpo es un campo de fuerzas, todo el tiempo se est谩 en movimiento valorando las mejores decisiones a tomar (G. Deleuze, Nietzsche y la Filosof铆a, 1986). De all铆 la famosa pregunta ¿De qu茅 es capaz un cuerpo? Y la respuesta de nuestro gusto es: un cuerpo es capaz seg煤n de lo que se lo entrene. Diremos tambi茅n que nadie est谩 a t铆tulo personal en su propio cuerpo, todos y cada uno, nos debemos, nos sometemos a la cultura que nos ha moldeado, forjado, adiestrado pero siempre en constante movimiento, todo es din谩mico, todo est谩 sujeto a las variaciones de modo, tiempo y lugar. Y por supuesto, la innovaci贸n, el revelarse es lo propio para escapar a la estupidez que quiere uniformidad.

En el Ser y su construcci贸n de sus verdades, en la cultura que lo adiestra y a la cual pertenece, se tiene que oscila en lo alto y lo bajo, lo noble y lo vil. Se construyen verdades altas o bajas, nobles o viles. Se cae bajo y en las vilezas, en las miserias, en la imbecilidad del pensamiento. Pero tambi茅n se puede elevarse y producir verdades nobles. El odio es una pasi贸n baja, mientras que la empat铆a eleva la existencia. Pensar es pluralidad, lo mon贸tono y sectario aleja de las nobles y altas verdades. Existe Voluntad y sentido de pensamiento, todo se construye a medida de las andanzas existenciales.


En esta construcci贸n de las verdades y por supuesto de la existencia, de la cultura como adiestramiento, viene a bien recordar el concepto de paideia, todo en nuestro entorno educa: la calle, la casa, la familia, la escuela, los pocos amigos que hacen bien... en todo esto se despliega el cuerpo como campo de fuerzas. Todo este discurrir para alzar la voz a los pensamientos imb茅ciles que degradan. En todo caso la libertad y la multiplicidad libera de la estupidez, del pensamiento est煤pido. La Noche m谩s oscura, ofrece un amanecer radiante.

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