Mohyedin Ebrahimi y Hossein Palani Jaf, dos personas originarias de Sarpol-e Zahab, en la provincia de Kermanshah, que fueron detenidas en 2018 en relación con un enfrentamiento entre fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y un grupo afiliado al ISIS en las montañas Bemo, en Salas-e Babajani, fueron ejecutadas en la prisión central de Kermanshah (Dizelabad), según informó la Red de Derechos Humanos del Kurdistán (KHRN).
La KHRN señaló que ambos fueron ejecutados durante la madrugada del 14 de julio de 2026, sin que se les permitiera una última visita con sus familias.
Ese mismo día, la agencia Mizan, medio oficial del Poder Judicial iraní, informó sobre las ejecuciones y afirmó que ambos habían sido condenados por el cargo de "levantamiento armado contra la República Islámica de Irán".
La KHRN recordó que ya había advertido sobre el riesgo de ejecución de ambos en un informe publicado el 3 de junio de 2026, dedicado al pabellón de alta seguridad de la prisión central de Kermanshah, donde permanecían recluidos.
Mohyedin Ebrahimi y Hossein Palani Jaf fueron detenidos en febrero de 2018 tras un enfrentamiento entre personas afiliadas al ISIS y la base Najaf Ashraf del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en las montañas Bemo. Durante ese incidente fueron detenidas 16 personas y, según las autoridades iraníes, murieron tres integrantes del CGRI.
Tras su detención, ambos fueron trasladados a un centro de detención de seguridad en Teherán, donde, según la KHRN, permanecieron durante varios meses sin acceso a asistencia letrada ni visitas familiares y fueron sometidos a torturas. La organización indicó que al menos 11 de las personas detenidas en ese caso fueron condenadas a muerte por el Tribunal Revolucionario de Teherán por los cargos de "moharebeh" ("enemistad contra Dios") mediante "baghy" ("rebelión armada") y "posesión de armas militares".
El 10 de junio de 2025, la agencia Mizan informó sobre la ejecución de nueve de esas personas, aunque no reveló sus identidades ni el lugar donde fueron ejecutadas.
Un antiguo compañero de celda de ambos declaró a la KHRN:
«Mohyedin Ebrahimi (52) y Hossein Palani Jaf (35) permanecieron recluidos durante aproximadamente un año en régimen de aislamiento en la celda 209 del Ministerio de Inteligencia, en la prisión de Evin, donde fueron sometidos a graves torturas físicas y psicológicas. Durante ese período se les negó el acceso a un abogado y a visitas familiares. Posteriormente fueron trasladados a la prisión de Rajai Shahr, en Karaj. Cuatro años después de su detención y condena, fueron trasladados desde la prisión de Rajai Shahr a la prisión central de Kermanshah».
