![]() |
| Mujeres sirias desplazadas de Ras al-Ain, una ciudad fronteriza controlada por Turqu铆a y sus aliados sirios, caminan frente a tiendas de campa帽a en el campamento de Washukanni, en la gobernaci贸n nororiental de al-Hasakeh, el 12 de noviembre de 2020. (Foto de Delil SOULEIMAN / AFP) |
Por Soha Ezzi* – La ca铆da del r茅gimen de Bashar al Asad despert贸 inicialmente esperanzas entre las mujeres sirias para conquistar mayores derechos, libertades y participaci贸n en la vida p煤blica. Sin embargo, dos a帽os despu茅s del inicio de la transici贸n, estas aspiraciones han sufrido importantes reveses. En lugar de progreso, las mujeres se enfrentan a un aumento de las violaciones de derechos, la inseguridad y una participaci贸n pol铆tica restringida.
Activistas por los derechos de las mujeres declararon a The Amargi que abordar los problemas de las mujeres es una prioridad fundamental y una condici贸n estructural a trav茅s de la cual eval煤an cu谩n democr谩tico es el Estado, cu谩n seguras y justas son sus instituciones y si sus leyes garantizan la igualdad.
Rola Baghdadi, abogada y directora ejecutiva de la Fundaci贸n Dawlaty, afirm贸: “La fase de transici贸n puede ser una oportunidad para reconstruir leyes e instituciones, pero tambi茅n puede convertirse en un per铆odo de retroceso si la participaci贸n de las mujeres no se considera una prioridad desde el principio de la construcci贸n del nuevo sistema pol铆tico”.
La seguridad de las mujeres no se define 煤nicamente por el fin de los conflictos armados. Tambi茅n est谩 vinculada a la capacidad de las instituciones emergentes para protegerlas y garantizar su acceso a dichas instituciones como socias en la formulaci贸n de pol铆ticas, y no meramente como observadoras.
¿Por qu茅 la guerra no ha terminado para las mujeres?
El 脥ndice de Mujeres, Paz y Seguridad 2025/2026 sit煤a a Siria en el puesto 178 de 181 pa铆ses, entre aquellos donde las mujeres enfrentan mayores obst谩culos para acceder a la seguridad, la justicia y la participaci贸n. El 铆ndice indica que el 97,1% de las mujeres sirias viven a menos de 50 kil贸metros de zonas afectadas por el conflicto armado, mientras que solo el 17% afirma sentirse segura caminando sola por la noche.
“A lo largo de los a帽os de conflicto armado, las mujeres sirias han pagado sistem谩ticamente el precio m谩s alto”, declar贸 Baghdadi. “El enfoque militar adoptado por el r茅gimen sirio y otras partes en conflicto, junto con el repliegue hacia las afiliaciones tribales, sectarias y religiosas en algunas zonas, contribuy贸, mediante la exclusi贸n social y pol铆tica, a privar gradualmente a las mujeres de los fundamentos de la seguridad, sus derechos civiles y sus roles sociales”.
Seg煤n Baghdadi, tiene que haber pol铆ticas capaces de abordar estos problemas, en particular en zonas alejadas de los centros urbanos y entre las mujeres que han sufrido desplazamientos forzados.
Los organismos de la ONU y las organizaciones de derechos humanos lideradas por mujeres siguen documentando un n煤mero creciente de casos de violencia sistem谩tica contra mujeres y ni帽as, incluidos secuestros, asesinatos y violencia de g茅nero, desde la transici贸n pol铆tica. Sin embargo, resulta dif铆cil determinar la magnitud total de estas violaciones, ya que se carece de datos independientes y exhaustivos.
“La posici贸n de Siria como el cuarto peor pa铆s del mundo en cuanto a la situaci贸n de las mujeres no se explica por un solo factor”, afirm贸 Baghdadi. “El 铆ndice mide tres dimensiones interconectadas: la inclusi贸n de las mujeres en la educaci贸n, la econom铆a y la vida pol铆tica; la justicia en t茅rminos de leyes y discriminaci贸n; y la seguridad en t茅rminos de violencia y percepci贸n de seguridad. Todos estos factores interact煤an para producir esta baja clasificaci贸n”.
Los derechos plasmados en papel no son suficientes
Por su parte, Ruken Ahmed, integrante del Kongra Star, la principal organizaci贸n kurda liderada por mujeres en Siria, argument贸 que la seguridad debe entenderse a trav茅s de la relaci贸n de las mujeres con las instituciones estatales: si estas instituciones las empoderan y si tienen acceso a la justicia.
“La brecha entre las leyes y su aplicaci贸n sigue siendo uno de los desaf铆os m谩s importantes que enfrentan las mujeres en Siria”, a帽adi贸 Ahmed.
Seg煤n el 脥ndice de Mujeres, Paz y Seguridad, Siria obtiene una puntuaci贸n de 0,7 sobre 4 en acceso a la justicia y de 40 sobre 100 en ausencia de discriminaci贸n legal. Baghdadi explic贸: “Si bien la declaraci贸n constitucional de Siria de 2025 incluye disposiciones sobre igualdad y derechos pol铆ticos, sociales y econ贸micos, garantizar la aplicaci贸n de estos principios depende de la capacidad de las instituciones estatales para hacerlos cumplir. De lo contrario, el acceso a la justicia tiene poco sentido si los tribunales permanecen inaccesibles”.
A su vez, se帽al贸 los obst谩culos que presentan las leyes sobre el estado civil, el c贸digo penal, las leyes de nacionalidad y otros marcos jur铆dicos que siguen perpetuando formas de desigualdad y discriminaci贸n de g茅nero.
“La marginaci贸n econ贸mica, el estigma social y las amenazas son factores adicionales que pueden impedir que muchas mujeres denuncien la violencia o exijan sus derechos”, advirti贸.
En el gobierno de transici贸n, compuesto por 23 ministros, Hind Kabawat, ministra de Asuntos Sociales y Trabajo, es la 煤nica mujer. En la Asamblea Popular, las mujeres ocupan 22 de los 210 esca帽os.
Desde la perspectiva de Baghdadi, el declive de la representaci贸n de las mujeres en la vida pol铆tica siria tambi茅n est谩 relacionado con la naturaleza del sistema pol铆tico que se desarroll贸 durante d茅cadas de autoritarismo y conflicto, donde los centros de toma de decisiones se concentraban en gran medida en manos de hombres y dentro de redes militares, espacios donde las mujeres ten铆an mucha menos presencia.
“Una representaci贸n significativa va m谩s all谩 de ocupar un puesto”, explic贸 Ahmed. “Significa tener el espacio y la autoridad para influir en las decisiones, garantizando que la inclusi贸n de las mujeres se traduzca en resultados concretos”.
Otro factor fundamental es la propia relaci贸n de las mujeres con las instituciones pol铆ticas existentes. “En un proceso pol铆tico de transici贸n que algunos grupos pol铆ticos y sociales consideran insuficientemente participativo y pluralista, la confianza de las mujeres en dicho proceso puede disminuir naturalmente”, argument贸 Baghdadi. “Por lo tanto, no creo que la escasa participaci贸n de las mujeres se explique 煤nicamente por la incapacidad de las autoridades para abrirles espacios; tambi茅n se trata de si las mujeres conf铆an en que el propio proceso pol铆tico de transici贸n proteja sus intereses y logros”.
¿Qu茅 tipo de Estado se est谩 construyendo?
Una serie de decisiones oficiales del gobierno de transici贸n sirio (GTS) han suscitado preocupaci贸n. Entre ellas, el despido arbitrario de cientos de empleadas sin justificaci贸n oficial, seguido de directivas sobre la apariencia de las empleadas en el sector p煤blico y otras instrucciones relacionadas con la vestimenta femenina. Estas medidas han generado inquietud entre activistas y defensoras de los derechos de las mujeres, quienes temen que las restricciones sociales impuestas a las mujeres se consoliden en las pol铆ticas institucionales.
“El derecho de las mujeres al trabajo es inseparable del principio de igualdad de ciudadan铆a”, declar贸 Baghdadi. “La persistencia de estas pr谩cticas por parte de algunos actores del gobierno de transici贸n agravar谩 la vulnerabilidad econ贸mica de las mujeres, menoscabar谩 sus derechos laborales y de jubilaci贸n, y las expondr谩 a los riesgos derivados de la falta de seguridad econ贸mica, especialmente porque muchas de ellas son madres o el 煤nico sustento de sus familias y carecen de la protecci贸n jur铆dica y profesional adecuada”.
El 脥ndice de Mujeres, Paz y Seguridad pone de relieve estas vulnerabilidades econ贸micas. Revela que solo el 46,4% de las mujeres sirias de entre 25 y 64 a帽os tienen empleo, mientras que solo el 19,6% tiene acceso a servicios financieros formales.
Organizaciones de mujeres sirias han advertido que, seg煤n testimonios de supervivientes de secuestros y activistas, ciertos abusos arraigados en ideolog铆as extremistas han sido perpetrados contra mujeres por algunos grupos vinculados al gobierno e involucrados en instituciones p煤blicas clave. Estas pr谩cticas, seg煤n las declaraciones, contribuyen a reforzar percepciones que menoscaban la condici贸n de la mujer o justifican formas de violencia y abuso sexual, tanto antes como despu茅s de que ocurran dichos actos.
Ahmed recurri贸 al t茅rmino “afganizaci贸n de Siria” para expresar su preocupaci贸n por una trayectoria que podr铆a restringir las libertades p煤blicas de las mujeres, y advirti贸 contra la imposici贸n de una 煤nica ideolog铆a a las mujeres en una sociedad pluralista.
“Lo que suceda a continuaci贸n depender谩 de si las instituciones de transici贸n de Siria priorizar谩n la seguridad, la justicia y la inclusi贸n de las mujeres en la construcci贸n del Estado o si simplemente reorganizar谩n el poder de manera que contin煤en excluy茅ndolas”, argument贸 Baghdadi.
*Traducci贸n y edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

