Renacer de los escombros
Sergio Ferrari
La reconstrucci贸n de la Franja de Gaza es un proyecto realizable, pero implicar谩 un esfuerzo material, social y sanador de dimensiones colosales.
Particularmente desafiante en el contexto de un drama de sociedad debido a que los ataques militares de Israel no han cesado aun despu茅s del fr谩gil Alto del Fuego acordado en octubre pasado. M谩s de 73 mil personas palestinas han muerto, alrededor de 173 mil resultaron heridas y 1.9 millones fueron desplazadas por la fuerza a partir de octubre de 2023.
Seg煤n un reciente informe de Naciones Unidas publicado el 10 de agosto, solo en el mes de julio de este a帽o las fuerzas israel铆es han matado a unos 160 palestinos en Gaza llevando el n煤mero de muertos a m谩s de 1,200 en el enclave devastado desde el llamado alto el fuego. Los expertos onusianos afirman que “incluye a mujeres, ni帽os, personas mayores y otros que se hab铆an refugiado en tiendas de campa帽a y 谩reas a las que hab铆an sido dirigidos para su propia seguridad. La mayor铆a de los asesinatos ocurrieron en zonas de desplazamiento densamente pobladas como Al-Mawasi, lejos de la llamada l铆nea amarilla. Ning煤n lugar en Gaza es seguro”.
Sin embargo, queda por delante la reconstrucci贸n material y la recuperaci贸n psicol贸gica y an铆mica de la sociedad gazat铆, explica en entrevista exclusiva Ursula Hauser, psic贸loga suiza graduada por la Universidad de Z煤rich, Suiza, y doctorada en Etnopsicoan谩lisis por la Universidad de Klagenfurt, Austria. Aguda conocedora de Palestina y de los campos de personas palestinas refugiadas en L铆bano, durante los 煤ltimos 25 a帽os Hauser ha colaborado profesionalmente con colegas psicoanalistas y psicodramatistas en esos pa铆ses, as铆 como en otras regiones del mundo con realidades conflictivas, como Centroam茅rica.
Desde las ruinas
La guerra arras贸 escuelas, universidades, bibliotecas y archivos esenciales para preservar la memoria palestina. Tambi茅n quedaron convertidas en ruinas sus mezquitas, iglesias, instituciones culturales, hospitales y otros espacios comunitarios, todo lo cual le daba cohesi贸n a este pueblo.
Su reconstrucci贸n exigir谩 una inversi贸n descomunal, lo que prueba el profundo nivel de la destrucci贸n que sufri贸 la Franja de Gaza, un territorio de aproximadamente 365 kil贸metros cuadrados y con una distancia de 41 kil贸metros de Norte a Sur y de unos 6 a 12 kil贸metros de Este a Oeste. Comparativamente, equivalente a la mitad de la superficie de Madrid, un 20% mayor que la de Buenos Aires y una cuarta parte de la de Ciudad de M茅xico o de la de San Pablo. Con una p茅rdida de tres cuartas partes de sus edificios y residencias, tan solo la remoci贸n de 60 millones de toneladas de escombros del territorio gazat铆 demandar谩 trabajos intensivos durante m谩s de siete a帽os. A esto debe sum谩rsele el tiempo adicional para el desminado, lo que habla de la tarea gigantesca que se vislumbra (https://news.un.org/fr/story/
Seg煤n el Informe Reconstruyendo Gaza (Building Gaza Anew), publicado por la organizaci贸n solidaria no gubernamental Oxfam Interm贸n juntamente con el Instituto Palestino de Investigaci贸n en Pol铆ticas Econ贸micas (MAS, en ingl茅s) y el Centro Palestino de Comercio (PalTrade, en ingl茅s), el costo de la reconstrucci贸n requerir谩 un m铆nimo de 71.400 millones de d贸lares durante la pr贸xima d茅cada. Unas siete veces m谩s de lo que hubiera costado reconstruir Gaza tras las principales ofensivas militares israel铆es de los 煤ltimos 20 a帽os y antes de esta 煤ltima.
La historia reciente del territorio gazat铆, subraya el Informe, est谩 marcada por el mismo patr贸n hist贸rico que ha tenido que sufrir el pueblo palestino durante d茅cadas: destrucci贸n, reconstrucci贸n parcial y nueva destrucci贸n. “Parcial”, o incompleta, debido a los bloqueos, las restricciones de acceso, las financiaciones insuficientes o, bien, el reinicio de nuevos conflictos. “Antes de que muchas familias pudieran recuperar una vida normal”, se帽ala el Informe, “una nueva ofensiva volv铆a a destruir viviendas, hospitales, escuelas e infraestructuras”. (https://mas.ps/en/
Retroceso inimaginable
Varios estudios de Naciones Unidas coindicen en que el desarrollo de este territorio ha retrocedido el equivalente de 77 a帽os. En otras palabras, una sociedad pr谩cticamente paralizada en su actividad productiva. Y lamentablemente, con una respuesta de la comunidad internacional m谩s bien tibia, por no decir mezquina. Ejemplo de ello es el hecho de que, a pesar de haber comprometido a mediados de julio 1.000 millones de euros (1.160 millones de d贸lares) para la reconstrucci贸n, la Uni贸n Europea a煤n no ha definido ni el monto ni la fecha de la primera cuota. (https://www.noovo.info/
El Instituto Palestino de Investigaci贸n en Pol铆ticas Econ贸micas sostiene que el “camino viable” para salir de dicha crisis consiste “no solo [en recrear] un territorio f铆sico, sino tambi茅n [en ayudar] a los palestinos a reconstruir su vida familiar, sus comunidades, sus instituciones, sus medios de subsistencia y su historia bas谩ndose en su derecho inalienable a la autodeterminaci贸n”. Por otra parte, y a la luz de todo lo que se ha experimentado y aprendido luego de muchos a帽os de guerra, bloqueos y privaciones, no le queda ninguna duda de que “cualquier marco de recuperaci贸n cre铆ble debe ser dise帽ado por los palestinos, basado en los derechos humanos, centrado en las reparaciones, transparente y enmarcado en un enfoque que vincule la recuperaci贸n de Gaza con la unidad del resto del territorio palestino ocupado, el cual incluye Cisjordania y Jerusal茅n Este”.
M谩s all谩 de lo material
Los da帽os econ贸micos y materiales, recalca Reconstruyendo Gaz, solo representan un aspecto de la realidad ya que “la destrucci贸n del tejido social, de las instituciones y de las comunidades no puede medirse 煤nicamente en cifras y tardar谩 generaciones en recuperarse”.
Un ejemplo elocuente de la crisis actual es la situaci贸n de la mujer. Aproximadamente 9 de cada 10 mujeres en una poblaci贸n de 2 millones de personas carecen de un trabajo rentable a pesar de que son cabeza de familia en much铆simos hogares y en incontables situaciones dedican entre 8 y 12 horas diarias a tareas no remuneradas de cuidados, como conseguir agua, cocinar con le帽a o atender a personas heridas, enfermas o con discapacidades.
Otro corolario de estos tres a帽os de sufrimientos continuos es una cicatriz muy profunda en el 谩mbito de la salud. M谩s de 50 mil personas necesitar谩n rehabilitaci贸n a largo plazo y aproximadamente 1 de cada 4 lesionadas por el conflicto actual se ver谩n afectadas irreversiblemente.
Desaf铆o humano
La recuperaci贸n de Gaza no debe entenderse como un acto de caridad, sino como una cuesti贸n de derechos y reparaci贸n, concluye enf谩ticamente Reconstruyendo Gaza. Tampoco consiste 煤nicamente en levantar edificios, sino tambi茅n en devolverles a millones de personas la posibilidad de vivir con dignidad, recuperar sus comunidades y construir un futuro que pueda consolidarse, no destruirse nuevamente antes de hacerse realidad.
Visi贸n y conceptos que Ursula Hauser comparte sin vacilaci贸n. Reconocida por su familiaridad con la situaci贸n palestina, de 2002 a 2023 Hauser estuvo a cargo de la formaci贸n de un equipo de Gaza Community Mental Health Programm (GCMHP, en ingl茅s) y Palestinian Medical Relief Society (PMRS, en ingl茅s) auspiciado por la organizaci贸n no gubernamental Medico International Schweiz (https://www.
Para Hauser, “ante tanto dolor, una curaci贸n total es muy dif铆cil… y si, finalmente, se dieran las condiciones pol铆ticas pacificadoras, se deber铆a iniciar la elaboraci贸n del trauma individual y colectivo para superarlo poco a poco y para prevenir e impedir la repetici贸n de esa violencia y de una guerra sin fin en el Medio Oriente”. Siempre y cuando, por supuesto, afirma, se acepten las condiciones imprescindibles para cualquier reconstrucci贸n de fondo: “la justicia y la paz y el fin definitivo de la ocupaci贸n del territorio palestino”.
Seg煤n Hauser, quien durante varios a帽os fue co-responsable del proyecto de Psicodrama del Centro de Tratamiento y Rehabilitaci贸n para V铆ctimas de la Tortura (TRC, en ingl茅s) en la ciudad de Ramallah, en el coraz贸n mismo de Cisjordania, “deber铆a establecerse primero un liderazgo pol铆tico independiente en la Franja, y las autoridades de salud, adem谩s de dar respuesta a las exigencias sanitarias b谩sicas esenciales y de rehabilitaci贸n f铆sica, deber铆an priorizar el trabajo de la salud mental de toda la poblaci贸n con terapias de grupo; por ejemplo, el psicodrama”.
Estas terapias, explica Hauser, incluyen psicodrama, sociodrama y teatro espont谩neo para acompa帽ar a individuos y grupos comunitarios para ayudarlos a expresarse y crecer juntos. Y adem谩s se conocen en Gaza porque desde a帽os, y con el apoyo solidario externo, se han estado formando all铆 decenas de profesionales capacitados en el sector de la salud mental. “Muchos de estos colegas, mujeres y hombres palestinos”, acota, “siguen ahora mismo trabajando heroicamente entre las ruinas y en carpas de campa帽a con grupos de mujeres e infantes”.
A largo plazo
Al analizar el impacto de un drama que incluye m谩s de 73 mil personas asesinadas desde octubre del 2023 (una tercera parte, ni帽as y ni帽os), la pregunta esencial es: ¿Cu谩nto tiempo necesitar谩 Palestina para digerir tanto dolor? Seg煤n Hauser, cuatro a cinco generaciones, como m铆nimo. Y fundamenta su respuesta con una referencia al estrago causado por crisis m谩s o menos similares en Am茅rica Latina, donde “se siguen investigando las huellas de dictaduras latinoamericanas en la tercera generaci贸n. Entre otros sitios, en Uruguay, Argentina, Chile, El Salvador y Guatemala”. En estos y otros muchos lugares, remarca, “constatamos que los traumas perduran y se trasmiten en m谩s de tres generaciones, causando trastornos psicosom谩ticos y graves enfermedades, como depresi贸n y tendencia a suicidios”.
Las consecuencias de todo esto, seg煤n la reconocida psico terapista suiza, van m谩s all谩, porque “si los traumas no est谩n elaborados, la poblaci贸n entera estar谩 limitada en su energ铆a vital y perdurar谩 encerrada en el pasado traum谩tico, incluyendo los sentimientos de odio, enojo e impulsos de venganza”. Por esta raz贸n, concluye, solamente con una elaboraci贸n colectiva del duelo por las p茅rdidas de los seres queridos --adem谩s de la p茅rdida de todas sus pertenencias, como casas, 谩rboles de olivos, recuerdos, fotos, juguetes, entre much铆simas otras-- se podr谩 superar, poco a poco. Un paso imprescindible en el arduo proceso de superaci贸n del hist贸rico sufrimiento y la recuperaci贸n de la alegr铆a y la confianza en el futuro de su tierra.
En dicho proceso, agrega Hauser, “las escuelas tendr谩n una gran importancia para transmitir los conocimientos hist贸ricos y tambi茅n la tradici贸n y la cultura palestinas, tan ricas en m煤sica, canciones, danzas. Y reparar la humillaci贸n que sufri贸 el pueblo palestino por la ocupaci贸n racista y clasista desde la Nakba [la expulsi贸n de la poblaci贸n palestina de su propia tierra a partir de la creaci贸n del Estado de Israel] en 1948 y en adelante”.
El concepto y la pr谩ctica de salud mental, explica Hauser, cuya contribuci贸n en este terreno ha sido galardonada en numerosas ocasiones, incluyen el sentido de pertenencia, dignidad y orgullo del ser palestino y la apropiaci贸n de una historia de lucha y resistencia. En otras apalabras: se trata de recuperar la identidad, que implica memoria colectiva. De no olvidar para poder recuperar la integridad psicosocial y mental y planificar el futuro de Gaza en tanto personas en su integridad humana, es decir, como sujetos activos.
Resiliencia y resistencia
Esta reconstrucci贸n, seg煤n Hauser, presupone un desaf铆o inmenso. No solo en cuanto a conseguir los colosales recursos financieros que hagan falta. Adem谩s, y fundamentalmente, poner a prueba y al m谩ximo “la capacidad de resiliencia y resistencia socio-cultural del pueblo y la Naci贸n palestina”. Como condici贸n para ello: “justicia y paz para impulsar esa gigantesca tarea de la salud mental, permitiendo superar el odio y el enojo justificado”.
Su conclusi贸n no tarda en llegar, y es contundente, principalmente en lo que hace a la realidad b茅lica y de posguerra: “La impunidad -as铆 como la ocupaci贸n territorial de Palestina- inhiben cualquier terapia y la recuperaci贸n de la identidad … Se trata de una tierra que debe ser libre, con derechos humanos plenamente garantizados y cr铆menes de guerra debidamente juzgados y sancionados. Se debe restituir la dignidad de un pueblo, de una Naci贸n. Una paz real que garantice que Israel y Palestina puedan vivir como vecinos. Por eso, hablar de reconstrucci贸n de Gaza exige una clara voluntad y responsabilidad pol铆ticas previas. Con justicia, libertad, respeto y aceptaci贸n del ‘otro’”.




