Samuel Schmidt
Este es un sainete pol铆tico como hace tiempo no ve铆amos. Tiene raz贸n el estadounidense de que hay que sacar las palomitas.
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| Rub茅n Rocha Moya |
No es secreto de que hay financiamiento ilegal en las campa帽as y que caciques, empresarios y criminales financian campa帽as. Hab铆a rumores, algunos de origen mal intencionado, sobre el apoyo de narcos para la elecci贸n de gobernadores, especialmente en la zona del Pac铆fico.
Sinaloa es caso especial, es fuente de crimen, violencia y turbulencia. Los problemas ah铆 adquirieron repercusi贸n nacional e internacional.
Finalmente, desde el norte lleg贸 la llamada de atenci贸n, la tercera llamada, dir铆an en el teatro. Estados Unidos pidi贸 la extradici贸n del gobernador y otros 8 pol铆ticos acusados de relaci贸n con los narcos.
El gobierno se apresur贸 a defender al gobernador, exigi贸 pruebas, porque al parecer eran insuficientes las presentadas con la petici贸n. Las huestes de Morena animosamente gritaban que estaban con el gobernador Rocha. Pero siendo un gobierno vulnerable, no aguant贸 la presi贸n y el gobernador termin贸 pidiendo licencia, pero el lio no termin贸, le sirvi贸 que otros esc谩ndalos le bajaron el ruido.
Rocha fue a la fiscal铆a y dijo que no ten铆a ninguna conexi贸n con los narcos, y eso le limpiaba la cara; gozando de su ganada inocencia, se dio tiempo para pasear en M贸naco.
Y sorpresivamente, lo encontramos recuperando su gubernatura, pero ahora el clima cambio. La presidenta se mostr贸 molesta, le reclam贸 sin nombrarlo, y empez贸 la cargada de los Morenistas, en unas semanas el j煤bilo pas贸 a la molestia, le reclaman enojados un acto “ego铆sta”, y que se puso sobre el inter茅s nacional, el que por lo visto cambia seg煤n la coyuntura.
Con el PRI el presidente fijaba el rumbo nacional, con Morena, la presidente fija la pertinencia.
Dentro de la gravedad del caso, el tema Rocha Moya dispar贸 dos vertientes en el debate nacional:
1) Asegurar que existen dos presidentes cuya visi贸n podr铆a discrepar. Algunos dijeron que desde Palenque le dieron la venia a Rocha, otros sostienen que desde Palacio Nacional se dijeron sorprendidos y molestos y lo tiraron. ¿Es lucha de titanes?
De aqu铆 se desprende una discusi贸n sobre la capacidad de decisi贸n presidencial, que distrae a la sociedad sobre la esencia de los temas urgentes y decisiones nacionales. Hay un debate improductivo.
2) El refuerzo de la acusaci贸n contra Morena de ser un narco partido, manejada por la oposici贸n y con un fuerte eco internacional.
La presi贸n pol铆tica contra Rocha Moya funcion贸 y se tom贸 otra licencia. Ya se bromea de que en unos d铆as regrese de nuevo.
La primera vez, ni 茅l ni el gobierno, aceptaron culpabilidad, ¿cu谩l es la acusaci贸n ahora? ¿Por qu茅 le reclaman que atent贸 contra el inter茅s nacional?
¿Esta vez habr谩 denuncia de injerencia externa? ¿Lo entregar谩n a Estados Unidos? ¿D贸nde queda el orgullo gubernamental?
La situaci贸n donde los acusados se van al norte responde a 2 necesidades distintas:
A) A Estados Unidos le sirve crear un circo que refuerza su postura de que sus adiciones no requieren atenderse porque se est谩 castigando a los traficantes
B) A M茅xico le ayuda a bajar la presi贸n en sus prisiones. Las c谩rceles mexicanas est谩n administradas por los criminales (autogobierno le dicen), son fuentes de crimen y espacios de educaci贸n criminal. As铆 que deshacerse de los grandes capos podr铆a liberar presi贸n, pero ya mandaron a algunos de los grandes y eso no modifica la realidad carcelaria mexicana, ni cesa la violencia criminal.
Pero luego resulta que hay criminales en Estados Unidos que negocian sus sentencias a cambio de informar sobre sus conexiones y protecciones pol铆ticas (crimen autorizado) y lo que era un respiro se convierte en un sofoco.
Se destap贸 una cloaca podrida a lo largo de las d茅cadas, y le revienta el esc谩ndalo en la cara a la 4T, a los que nos dijeron que eran distintos.
La 4T busc贸 basarse en mitos inici谩ticos: eran una nueva etapa de cambio radical, llegaba una capa de pol铆ticos nuevos, con nuevas aspiraciones, con nuevos valores, para ellos el poder era para servir al pueblo, para generar la nueva grandeza mexicana, y de su interior aparece la prevalencia de los viejos vicios, y se cuestiona las promesas iniciales, especialmente, la desaparici贸n de la corrupci贸n.
Como fueron muchas las expectativas creadas, tambi茅n lo es la demanda social y la exigencia de que se cumpla lo prometido.
Esta confrontaci贸n con Rocha Moya, pone a la presidenta en un brete mayor. Ya no se trata solamente de que un gobernante haya llegado al poder con apoyos sospechosos y hasta ilegales, sino la complejidad y dificultad para cumplir con la promesa de producir una pol铆tica distinta, limpia, sin corrupci贸n.
Y lo que inevitablemente tenemos en mente, es, ¿c贸mo le har谩n para cumplir la promesa de que los candidatos futuros ser谩n impolutos?, de la respuesta se desprende, entre otras cosas, la calificaci贸n social de los resultados electorales.
@shmil50

