
Beirut, 8 sep (SANA) Cerca de 800 niños murieron y unos 360 mil fueron desplazados en Líbano durante los sucesivos ataques israelíes registrados en los últimos años, según datos divulgados por autoridades y organismos especializados en protección de la infancia.
La situación de los menores volvió a cobrar relevancia tras los ataques de las últimas horas en el sur del país, donde dos niños murieron y otros cuatro resultaron heridos por un bombardeo israelí contra una vivienda en Kfar Rumman, en el distrito de Nabatieh.
Otros tres menores sufrieron heridas en ataques contra la localidad de Arab Salim y la ciudad de Nabatieh, según fuentes locales.
Los bombardeos continúan pese al acuerdo marco alcanzado el pasado 26 de junio bajo auspicios de Estados Unidos, que contempla la retirada gradual de las fuerzas israelíes de territorio libanés y el despliegue del Ejército nacional.
El presidente Joseph Aoun calificó la nueva escalada como una situación que supera las reiteradas violaciones de los entendimientos alcanzados y responsabilizó a Israel por el deterioro de la situación.
El mandatario pidió a Estados Unidos y a la comunidad internacional intervenir para detener los ataques y exigir responsabilidades por las violaciones denunciadas por Beirut.
Menores entre las principales víctimas
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud libanés citadas en el informe, 259 niños murieron desde el inicio de la ofensiva israelí el 2 de marzo, mientras otros mil 50 resultaron heridos.
Ese número de menores muertos representa cerca del 6 % del total de víctimas mortales registrado en ese período.
La presidenta de la Comisión Parlamentaria para la Mujer y la Infancia, Inaya Ezzeddine, señaló además que cerca de 800 niños perdieron la vida durante los recientes períodos de guerra y enfrentamientos con Israel.
Según la parlamentaria, numerosos menores sufrieron heridas graves que requirieron varias intervenciones quirúrgicas y algunos perdieron extremidades o la vista, por lo que necesitarán atención médica y apoyo psicológico y social durante años.
Ezzeddine indicó asimismo que alrededor de 360 mil niños fueron desplazados, de un total aproximado de 1,2 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares.
Muchos tuvieron que desplazarse en más de una ocasión debido a que los lugares donde buscaron refugio también fueron alcanzados por bombardeos, agregó.
La funcionaria advirtió que las consecuencias de la guerra no se limitan a las lesiones físicas y alertó sobre las denominadas “heridas invisibles”, relacionadas con la pérdida de familiares, el miedo permanente, la inseguridad y los traumas derivados del desplazamiento.
UNICEF alerta sobre el impacto en la infancia
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió anteriormente que los menores libaneses continúan pagando uno de los precios más altos de la violencia, debido a las muertes, heridas, desplazamientos y secuelas psicológicas.
La organización reclamó el respeto del derecho internacional humanitario y la adopción de medidas para proteger a la población infantil y evitar nuevas víctimas.
Según el último balance difundido por las autoridades libanesas, la ofensiva israelí iniciada el 2 de marzo dejó cuatro mil 381 muertos y 12 mil 402 heridos, además de más de un millón de desplazados.
Israel mantiene presencia militar en varias zonas del sur del Líbano y, durante la actual ofensiva, sus fuerzas avanzaron en algunos puntos más de 10 kilómetros dentro del territorio libanés.
