Cristian Frers
El presidente argentino, Javier Milei, anunci贸 por cadena nacional un paquete de medidas para reforzar el reclamo argentino por las Islas Malvinas, frente al avance de proyectos de explotaci贸n de recursos naturales en el 谩rea bajo ocupaci贸n brit谩nica.
El mandatario asegur贸 que la causa Malvinas enfrenta ¨un peligro claro y urgente¨ y plante贸 una respuesta que incluir谩 sanciones contra empresas vinculadas con proyectos en las islas, una nueva base naval en la provincia de Tierra del Fuego y una iniciativa legislativa para fortalecer las herramientas del Estado en materia de soberan铆a y seguridad nacional.
Idea que comparto, pero esto mismo deber铆a implementarse en el territorio nacional para proteger la explotaci贸n de litio y cobre, entre otros recursos.
¿Por qu茅 expreso esto? Hay que entender que la miner铆a es una de las actividades industriales de mayor impacto territorial: transforma paisajes, consume recursos h铆dricos y genera residuos que, sin una gesti贸n adecuada, deterioran los ecosistemas de forma irreversible.
El agua constituye un insumo indispensable en las etapas de exploraci贸n, explotaci贸n y concentraci贸n minera; sin embargo, durante estos procesos se registran p茅rdidas considerables del recurso, y el uso de sustancias qu铆micas genera niveles de contaminaci贸n que afectan tanto su cantidad como su aptitud para otros usos.
A esto se a帽ade el elevado consumo de energ铆a y de recursos naturales que demanda la operaci贸n, el cual puede aumentar considerablemente ante la presencia de condiciones adversas en el entorno productivo.
Como gestor ambiental, considero que la miner铆a sostenible puede entenderse como el aprovechamiento de los recursos minerales y energ茅ticos de una naci贸n con el objetivo de generar el mayor beneficio econ贸mico y social posible, al mismo tiempo que se debe reducir al m铆nimo los efectos negativos sobre el ambiente.
Con el fin de contrarrestar los efectos negativos asociados a la miner铆a convencional, existen diversas estrategias que pueden implementarse, como aprovechar el agua reciclada, dise帽ar e implementar planes de contingencia, gesti贸n de cierres de operaciones e incorporaci贸n de tecnolog铆a sustentable.
Esto va m谩s all谩 del liberalismo o de las voces de la oposici贸n como el peronismo / kirchnerismo. Cuando una discusi贸n trasciende las etiquetas de estas ideas, por lo general estamos se habla de problemas estructurales, consensos b谩sicos de convivencia o crisis que afectan el d铆a a d铆a de la sociedad, m谩s all谩 de la simpat铆a pol铆tica de cada uno.
Cuando la conversaci贸n se despoja de los discursos partidarios de los extremos o de la oposici贸n tradicional, suelen emerger las verdaderas prioridades ciudadanas: la econom铆a real, la calidad institucional, la seguridad o el futuro a largo plazo del pa铆s.
Y desde el periodismo especializado, como el periodismo ambiental, se debe cumplir un rol fundamental en la miner铆a sustentable al aportar contexto, contrastar datos t茅cnicos y dar voz a las comunidades frente a una actividad de alto impacto ambiental y econ贸mico.
La relaci贸n entre los medios de comunicaci贸n y estas industrias enfrenta grandes desaf铆os debido a la polarizaci贸n y la necesidad de equilibrar el desarrollo econ贸mico con el cuidado del entorno, entre ellos evitar el rechazo absoluto como la defensa corporativa ciega, para buscar una mirada equilibrada en la defensa de los recursos.
Es crucial encontrar un t茅rmino medio. El desaf铆o actual es superar la polarizaci贸n para construir consensos que protejan tanto los intereses estrat茅gicos como la sostenibilidad ambiental.
El verdadero desaf铆o que tiene el gobierno, entonces, es crear las instituciones y los procesos que permitan construir un acuerdo social que sirva de base para el desarrollo de la actividad de manera sustentable.
Cristi谩n Frers – T茅cnico Superior en Gesti贸n Ambiental y T茅cnico Superior en Comunicaci贸n Social (Periodismo).
