COMENTARIO A TIEMPO
Por Teodoro Rentería Arróyave
SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE
CUERNAVACA, MORELOS. Ya indicamos en la entrega de la víspera, nuestra obligación moral de referirnos al artículo del respetado analista internacional, Luis Manuel Arce Isaac, que titula “La absurda extrapolación de Marco Rubio” a la que le hemos agregado “y los crímenes de lesa humanidad de Trump”, referente a la arremetida de Marco Rubio, secretario de estado de Estados Unidos contra una izquierda difusa, “por tanto inexistente, el periodista al cuestionar su discurso de marras, del cual ya dimos en la anterior entrega, expone las criminales acciones del gobierno de Donald Trump, con lo cual su teoría de que la derecha y la ultraderecha son las panacea del mundo cae por su propio peso.
Nos habíamos comprometido a divulgar la continuación de la lista de atrocidades del gobierno Trump y de su pandilla que encabeza el propio Marco Rubio; de acuerdo al recuento del colega Luis Manuel Arce Isaac, sin mayor preámbulo continuémos denunnciándolas:
“Tortura física y psíquica a migrantes capturados entre julio de 2025 y el 18 de enero de 2026, remitidos al centro de detención en Everglades, Florida, donde fueron enjaulados como animales en pequeñas celdas metálicas y alambres de púas llamadas “áreas de tranquilización”, una práctica inhumana que aplicaron en Vietnam. Su uso ilegal fue admitido en un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional”, Arce Isaac fue corresponsal de guerra en la brutal guerra contra el pueblo vietnamita.
“Declarar una falsa emergencia nacional en 2019 para desviar miles de millones de dólares originalmente asignados al Departamento de Defensa hacia la política represiva antimigratoria.
Violaciones penales gravísimas de los derechos humanos como las denunciadas de forma colectiva por organizaciones civiles, alegando que las separaciones de familias, como hacía Hitler, inflingen un sufrimiento psicológico severo, violan el debido proceso consagrado en la Quinta Enmienda y contravienen las leyes internacionales de asilo y protección a menores.
Tratar de subvertir los resultados electorales con eventos como el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, y procesos subversivos en Georgia y a nivel federal, entre ellas la llamada telefónica al secretario de Estado local Brad Raffensperger, pidiéndole “encontrar 11,780 votos”, o diseñar, como se comprobó y denunció, un esquema de electores alternativos falsos en estados clave donde ganó Joe Biden.
Usar el cargo para beneficio personal o empresarial, rechazar desvincularse por completo de sus empresas y emporio inmobiliario al asumir la presidencia y utilizar propiedades como clubes de golf y hoteles para recibir a mandatarios y a delegaciones oficiales y realizar eventos gubernamentales, por lo cual se le acusa de violar las cláusulas sobre emolumentos de la Constitución, al utilizar recursos y actos oficiales del Estado para incrementar la rentabilidad de sus negocios privados.
Destituir o atacar públicamente a todo aquel que se oponga a sus fechorías, fueran inspectores generales, fiscales, oficiales de inteligencia y funcionarios de carrera, generales del Pentágono o doctores, con lo cual debilitó como, nunca antes, la independencia de instituciones clave de contrapeso, subordinándolas al presidente en lugar de a la ley.
Desregularizar el control ambiental, retirarse de acuerdos internacionales como el de París sobre cambio climático y de la Organización Mundial de la Salud, revocar de forma sistemática decenas de normativas de protección medioambiental establecidas, ignorando el consenso científico global sobre la crisis climática y desatendiendo compromisos internacionales multilaterales de manera unilateral.
Violar reiteradamente la ley federal estadounidense y los códigos estatales que penalizan la conspiración para defraudar al Estado, la manipulación de registros oficiales y la coerción a funcionarios públicos electorales, rebasando el derecho legítimo de un candidato a cuestionar legalmente resultados, e ingresar conscientemente en el terreno de los delitos penales contra el proceso democrático.
Amenazar a la paz mundial mediante la ruptura del orden multilateral, la imposición de sanciones económicas extraterritoriales y las acciones directas contra tribunales de justicia internacional.
Sancionar y perseguir ilegal y arbitrariamente a la Corte Penal Internacional mediante órdenes ejecutivas para imponer sanciones económicas severas, bloqueo de activos y prohibiciones de viaje a los jueces, fiscales y personal de la Corte Penal Internacional, incluyendo al fiscal general Karim Khan.
Ataque militar con fines de secuestro de un presidente constitucional como el caso de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, en Venezuela. Bochornosas ejecuciones extrajudiciales de tripulantes de lanchas en aguas internacionales, sin mostrar jamás prueba alguna que avalara el supuesto de que se trataba de narcotraficantes.
Acciones militares unilaterales sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, como ordenar operaciones militares selectivas en territorio extranjero sin previa declaración de guerra del Congreso.
Órdenes directas y personales del presidente de asesinar líderes de forma selectiva como los del ayatolá Ali Khamenei y otros 40 religiosos, militares y civiles, durante la actual guerra de agresión contra Irán, y la anterior en 2020 mediante un dron, del general iraní Qasem Soleimani en Bagdad.
¿Cuál es el porqué de esas barbaridades de la ultraderecha estadounidense que tan cínicamente Rubio intenta transpolar a la izquierda invisible? La respuesta es: por los miedos que les aterran a todos si el pueblo estadounidense despierta de la pesadilla trumpista.
Le teme a una rebelión de los migrantes, de los ecologistas, de las mujeres, de la juventud sin perspectivas, de los niños sin escuelas ni atención médica, de los pobres, los desamparados y de las naciones que buscan la manera de no ser exterminadas por sus presiones y agresiones.
Pero lo que más miedo les infunde es que cada vez son más quienes creen de corazón y de conciencia que un mundo mejor es posible, y están convencidos de que la única forma de llegar a él es luchando, derrotando las falacias y mezquindades y enfrentando a personas tenebrosas como Donald Trump y su séquito de parasitarios como Marco Rubio.
Lo dicho; es LA ABSURDA EXTRAPOLACIÓN DE MARCO RUBIO Y LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DE TRUMP Y SU CAMARILLA.

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