Cada semana que falta la ley prometida, dos millones más de gallinas son enjauladas, mientras el lobby de las jaulas trabaja para triplicar la cifra y mantener a las gallinas entre rejas hasta 2045
AnimaNaturalis.- Más de 500 millones de gallinas —generación tras generación— han vivido en jaulas en la UE desde el 30 de junio de 2021, el día en que la Comisión Europea se comprometió por escrito a proponer una prohibición de las jaulas. El recuento, el primero de este tipo, procede de un análisis de las propias estadísticas de la Comisión Europea sobre el mercado de los huevos, publicado hoy por AnimaNaturalis como parte de un comunicado coordinado por organizaciones de protección animal de toda la UE.
La promesa de 2021 llegó como respuesta a una de las mayores peticiones democráticas de la historia de la UE: 1,4 millones de europeos, incluidos 85.756 de España, firmaron la Iniciativa Ciudadana Europea «End the Cage Age». Cinco años después, sigue sin existir ninguna ley. Cada semana de retraso envía alrededor de dos millones más de gallinas a las jaulas —solo en España, más de 115 millones desde la promesa, más gallinas de las que hay personas en el país— y el lobby de las jaulas trabaja para triplicar la cifra, presionando a puerta cerrada para mantener a las gallinas en jaulas hasta 2045.
"Más de 500 millones de gallinas han sido condenadas a pasar su vida entre barrotes, privadas de la libertad y de los comportamientos más básicos de su especie. Cada semana que la Comisión Europea incumple su promesa, otros dos millones de animales entran en este sistema de confinamiento", declaró Cristina Ibáñez García, abogada y Responsable de Asuntos Políticos en España de AnimaNaturalis. "Las jaulas no pueden reformarse para hacerlas aceptables: deben desaparecer. Cinco años después de su compromiso, la Comisión debe dejar de escuchar a quienes quieren perpetuarlas y cumplir de una vez con su obligación de ponerles fin".
Las intenciones del lobby constan en documentos públicos. Según informaron Grilled y The Guardian a partir de documentos internos publicados de COPA-COGECA, su entonces secretario general dijo al consejo directivo del lobby que defendería los productos animales controvertidos «de la misma manera que el tabaco». El propio registro de transparencia de la Comisión muestra cómo se materializó esto en la práctica: como reveló Igualdad Animal en marzo, los dos comisarios responsables y sus gabinetes se reunieron con las industrias cárnica, avícola y láctea al menos 46 veces sobre bienestar animal, frente a siete veces con organizaciones de protección animal.
Pero la posición de la ciudadanía es muy distinta. El llamamiento para acabar con las jaulas se basa firmemente en la opinión científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Nueve de cada diez personas residentes en Europa rechazan el enjaulamiento de animales de granja. Y cuando la Comisión preguntó directamente, el 99 por ciento de unas 190.000 respuestas a la consulta apoyaron la eliminación progresiva de las jaulas —la segunda vez que los europeos y europeas han respondido a la misma pregunta de la misma manera.
Lo que la ciudadanía pidió en 2021 es lo que las organizaciones vuelven a pedir hoy: la ley, ahora —una prohibición de las jaulas para las gallinas ponedoras, plenamente efectiva en 2035. La fecha se basa en las propias afirmaciones de la industria. La industria afirma que necesita 15 años —contados desde la promesa de 2021, esos 15 años terminan en 2035, y ese es el momento en que la última gallina saldrá de la última jaula. La transición ya está más que a medio camino, y Estados miembros enteros ya la han completado.
La Comisión se enfrenta ahora a una decisión sencilla: ponerse del lado de los beneficios de los barones de las jaulas y ser recordada por una traición y una promesa incumplida, o cumplir su palabra con 1,4 millones de personas y demostrar que, cuando la ciudadanía habla, Europa escucha.
"Nadie está pidiendo a la Comisión nada nuevo, sino únicamente aquello que ya prometió hace cinco años", declaró Ibáñez García. "La Comisión puede poner fin a esto cualquier día que decida hacerlo: publicar a tiempo, sacar a la última gallina de la última jaula en 2035 y ser la institución que demuestre que la UE cumple su palabra con sus ciudadanos y ciudadanas".

