Por Mauricio Casta帽o H
Historiador
Colombiakr铆tica
De acuerdo, la esperanza da sentido a la vida, es lo 煤ltimo que se pierde. Pero ello no quita un cierto halo de incertidumbre, mejor decir de caos, una sensaci贸n de vac铆o antes de vivir un proceso de metamorfosis: soy larva, oruga, ahora soy mariposa. Pasa en la vida, y es perceptible, a manera de ejemplo, con los gobiernos. Que ser铆an de ellos sin la inercia que los arrastra, que los soporta, los lleva y los trae como una hoja al viento y al azar, encarnada en cada uno de los funcionarios que hacen que los procesos se mantengan y resistan, mientras que los gobiernos, los gobernantes pasan de manera innecesaria como leves briznas al viento y al azar. Todo pasa y todo queda, todo se repite de diferente manera, la vida, la existencia es in茅dita. Viento, necesidad y azar... nos gusta recalcar.
El desuso de los gobiernos se tiene por un s铆ntoma de salud personal. No se delegan las decisiones de vida a un tercero. Es una utop铆a la gesti贸n propia de cada individuo, a tal punto de hacer innecesarios los gobiernos. Sociedades n贸madas contra Estado, sin gobiernos centrales. No es caer en vac铆os, ni en eso de que todo era mejor cu谩ndo estaba peor. Cu谩ndo m谩s decimos que un optimista es un pesimista informado. Es cierto que nadie experimenta por cabeza ajena, no importa que tengamos que descender a los propios infiernos y luego luchar para albergar esperanzas de pasar por el purgatorio y luego al para铆so para albergar el esquivo cielo.
Es posible prescindir de dioses y de h茅roes para sumergirse en un posible caos. Se precisa de un mayor esfuerzo, una mayor铆a de edad, una autonom铆a para conducir la propia existencia, la de cada quien. Que tal que los desgobiernos de hoy de nuestro globo terr谩queo, sean signo de independencia, de una cierta mayor铆a de edad. Es posible ver el mundo al rev茅s, cuando la costumbre es el arreo de ovejas o ganado al matadero.
Job, el personaje b铆blico, es un ser extra帽o que no da el brazo a torcer en su mirada al horizonte, en su caminar por los senderos de la esperanza, se mueve siempre por terrenos minados pero domables en su Fe de carbonero. Muy por el contrario a lo sucedido con Pedro: con su f茅rrea Fe camin贸 sobre el mar, pero la duda lo hizo hundir en tierra firme.
Gobierno de s铆, de s铆 mismo para recordar a Michel Foucault. Finalmente, Borges con el desuso de los gobiernos: “¿Qu茅 sucedi贸 con los gobiernos? Seg煤n la tradici贸n fueron cayendo gradualmente en desuso. Llamaban a elecciones, declaraban guerras, impon铆an tarifas, confiscaban fortunas, ordenaban arrestos y pretend铆an imponer la censura y nadie en el planeta los acataba. La prensa dej贸 de publicar sus colaboraciones y sus efigies. Los pol铆ticos tuvieron que buscar oficios honestos; algunos fueron buenos c贸micos o buenos curanderos. La realidad sin duda habr谩 sido m谩s completa que este resumen. Jorge Luis Borges, "El libro de arena" en Obras completas III (Barcelona: Emec茅, 1996), p. 55

